El fracaso de la primarias dejó en alerta a los políticos del régimen, por ello un grupo de senadores está proponiendo establecer que el voto sea obligatorio.

Daniel Vargas Antofagasta, Chile
Viernes 24 de junio de 2016
En las recientes primarias estaban habilitados para votar 5.067.812 personas, pero solo acudieron a las votaciones 282.506, lo que corresponde a la escuálida cifra de un 5,57%. Muy por debajo de las esperadas por la Nueva Mayoría y ChileVamos, con lo que se reabrió el debate sobre la obligatoriedad de la votación.
El actual sistema de inscripción automática y voto voluntario se creó en enero del 2012, durante el gobierno de Piñera, debutando en las elecciones municipales y presidenciales de ese año. No sin contradicciones ya que la abstención alcanzó un 58%, demostrando que se abría una crisis mas profunda en la legitimidad de los partidos del régimen.
En un almuerzo de la Nueva Mayoría, el senador Socialista Juan Pablo Letelier, mirando hacia las las elecciones del 2017 propuso establecer el voto obligatorio. “Siempre fui partidario del voto obligatorio. Creo mucho en los deberes y derechos y manifesté que soy partidario de presentar un proyecto sobre esta materia.” declaró el senador, quien fue apoyado por los senadores Demócratas Cristianos Jorge Pizarro y Andrés Zaldivar.
Sectores del conglomerado de derecha ChileVamos también se han mostrado afines a esta posición, como declara el parlamentario Francisco Chauán, quien el 2015 presentó una iniciativa que apuntaba hacia esa dirección, “Creo que debemos construir una sociedad no solo de derechos, sino también de deberes, y en ese sentido soy partidario de reponer el voto obligatorio. Si este nivel de participación se repite en la elección municipal, va a abrir un flanco complejo respecto de la legitimidad de las autoridades. ”.
Es un descaro, luego del 2011 la política no volvió a ser la misma, entró en crisis, pero también se abrió una arista mas profunda en legitimidad de las instituciones, esa crisis pegó un salto con los escándalos de corrupción y financiamiento irregular de la política que ligaba a políticos con grandes empresas de las cuales recibían financiamiento. La Casta estaba política entraba en un profundo cuestionamiento del que todavía no pueden salir.
Pretenden borrar el hecho que solo un 5,57% votó en las primarias y necesitan borrarlo mediante la obligatoriedad del voto. Como si la crisis política fuera consecuencia de la afluencia en las urnas.
Con voto obligatorio o sin el, la crisis de toda la casta política continuará mientras los parlamentarios millonarios sigan firmando con una mano leyes y decretos a favor de los empresarios y con la otra firmen las boletas para PENTA o SQM.