Varias denuncias han demostrado que el Ministerio de Desarrollo Social ha elevado artificialmente las cifras del Registro Social de Hogares para que sean menos las familias que puedan acceder al Ingreso Familiar de Emergencia.
Miércoles 17 de junio de 2020
Un reciente reportaje de INTERFERENCIA dejó al descubierto como el Ministerio de Desarrollo Social, comandado por Cristian Monckeberg (RN), ha modificado de forma unilateral y artificial una enorme cantidad de fichas del Registro Social de Hogares. Esto en medio de la discusión y reciente aprobación del Ingreso Familiar de Emergencia, bajo acuerdo entre el gobierno y sectores de la ex Nueva Mayoría.
Esta modificación tiene como consecuencia que, quienes pertenezcan al 40% más vulnerable, salgan de esa categoría, quedando imposibilitados para recibir el IFE recientemente aprobado. Esto sucede en un contexto en el que el gobierno, con el apoyo incondicional de la oposición, ha permitido que las empresas despidan y suspendan, llegando a una cifra de desempleo que bordea los 2 millones de cesantes, mientras que las suspensiones superan las 600 mil.
Según indica el reportaje de INTERFERENCIA, el pasado martes 16 de junio, la Comisión de Desarrollo Social de la Cámara de Diputados sesionó hasta pasadas las once de la noche para votar sobre el ingreso de emergencia que anunció el presidente hace unos días.
Durante la sesión de la Comisión, varios diputados consultaron reiteradamente por casos de personas que habían revisado su registro social de hogares y que sus datos de ingresos mensuales aparecían modificados unilateralmente, con lo que quedaban excluidos del beneficio.
Ante la pregunta, el ministro de Desarrollo Social, Cristián Monckeberg, dio la palabra a la subsecretaria de Evaluación Social, Alejandra Candia.
“Respecto al tema del cambio arbitrario de la clasificación socioeconómica, vuelvo a insistir que estamos anclados en un sistema de Estado, no de los gobiernos de turno no más. Este sistema tiene ya cinco años, y efectivamente lo que se va incorporando es información de los procesos administrativos", afirmó Candia ante los legisladores, sin referirse a qué "información de los procesos administrativos" se refiere.
Según el diputado Jaime Naranjo, del Partido Socialista (parte del acuerdo con el gobierno), “fue absolutamente insuficiente la respuesta de la subsecretaria, porque claramente el índice de emergencia está actuando como verdadero colador. Está quedando mucha gente afuera. Ellos están hablando de 2.100.000 personas, potenciales beneficiarios, pero de acuerdo de las fichas del registro social de hogar, son 5.200.000 personas, es decir están quedando más de tres millones fuera, que se están haciendo la ilusión de que van a recibir este apoyo y no va a ser así”.
Según las denuncias expuestas, los ingresos registrados en el RSH llegaron, incluso, a duplicarse, dejando a miles de familias por fuera de la categoría del 40% más vulnerable, de forma artificial y arbitraria. Aun así, los sectores de la “oposición” que fueron a salvar al gobierno en ruinas de Sebastián Piñera, optan por sostener este acuerdo para seguir dándole a Chile Vamos la gobernabilidad que perdió durante la revuelta y el desastroso manejo de la pandemia, donde han ocultado muertos, contagios y han negado el colapso y desmantelamiento de la salud pública.
En este marco, el Ingreso Familiar de Emergencia acordado no viene a resolver las necesidades de las grandes mayorías del pueblo trabajador que han sido arrojadas a la miseria en plena pandemia. Es urgente la conquista de un ingreso de emergencia acorde a la canasta básica familiar, financiado mediante un impuesto extraordinario a las grandes fortunas.
Una demanda así sólo podría ser conquistada si la CUT y otros grandes organismos sindicales y estudiantiles convocan a un plan de lucha y paro nacional, exigiendo el cese de los sectores no esenciales para la pandemia. Ningún acuerdo con este gobierno criminal podrá ser beneficioso para el pueblo trabajador.

Javier Ilabaca
Estudiante de Periodismo, Universidad Central de Chile