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Economía. Freno a la exportación de limones: las condiciones laborales en el citrus, tema del que no se habla

Tras una medida de Trump, la exportación de cítricos ocupa los titulares. ¿Quiénes son los grandes beneficiados con la exportación?

Maximiliano Olivera @maxiolivera77

Lunes 23 de enero de 2017 14:25

La medida tomada por la administración de Donald Trump de frenar el ingreso de limones argentinos al mercado estadounidense fue uno de los temas en la agenda. Aunque desde los organismos oficiales se plantea que se trata de una medida propia de una transición, se especula si será parte de una política proteccionista por parte de Estados Unidos.

La apertura del mercado estadounidense, algo que no sucedía desde 2001, representa un nuevo negocio para las patronales del citrus. Desde la Federación Argentina del Citrus se informó que se esperaba una exportación alrededor de 20 mil toneladas de limones frescos, valuado en US$ 50 millones.

No se puede descartar que esta medida sea una excusa para que las patronales avancen en un nuevo ataque a las condiciones laborales, que ya de por sí parecen propias del siglo XIX. Desde las asociaciones patronales, año a año hablan de “altos costos laborales” y una recurrente “crisis del sector”. Sin embargo en estos años, aunque no hubo acceso al mercado norteamericano, los volúmenes de ganancia no solo se mantuvieron sino que aumentaron.

En la actualidad, Argentina es el principal productor de derivados del limón (aceite, esencias) y uno de los líderes en la exportación de limones frescos. En este último ítem, la producción supera las 1,5 millones de toneladas por año, donde más del 80% de ese volumen se origina en Tucumán.

La mayor parte de los ingresos de las patronales proviene de la exportación, ya que solo un 15% de la producción de limones frescos se destina al mercado interno. Además del ingreso en divisas, por su peso mundial los industriales fijan los precios internacionales. Esto permite que si hay retracción de la exportación se pueda compensar con los precios internacionales.

En el sector, la concentración del capital es elevada. Cinco empresas (SA San Miguel, Citrusvil, Citromax, Argentilemon, Trapani) concentran el 77% de las exportaciones.

Detrás de las ganancias por las exportaciones está la dura realidad de los trabajadores del citrus. La producción de limón y sus derivados está en manos de 30 mil trabajadores que se reparten entre la cosecha, el empaque y la industria. En los tres sectores se encuentran una amplia mayoría de trabajadores temporarios. Cada vez más, las temporadas se acortan –duran entre tres y cinco meses– por lo que los trabajadores del limón deben emigrar a otras provincias en busca de empleo.

La situación obrera se agrava con el trabajo en negro o el ingreso a través de contratistas. Con la introducción de maquinarias, año a año se reduce el número de trabajadores. Además, se pagan los salarios a destajo. En el empaque, por cada “bulto”, una caja de 18 kilos, las patronales pagan una cifra irrisoria en pesos mientras que al exportar ganan diez veces más pero en dólares. En tanto que el básico de un operario industrial no cubre ni la mitad de la canasta básica familiar.

Está situación ocurre también gracias a las complacencia de UATRE y los gobiernos. Como administradores de los negocios, Cambiemos y gobernadores peronistas como Juan Manzur seguirán las gestiones para aumentar las ganancias de las patronales del citrus.