Las divisiones se siguen expresando al interior del Frente Amplio. Esta vez por la diferencia profunda en lo que respecta la crisis en Venezuela, encontrándose sectores afines al pronunciamiento de la derecha internacional a que Maduro abandone el gobierno para instaurar un régimen similar a los gobiernos de derecha neoliberales, hasta sectores que apoyan el gobierno de hambre de Nicolás Maduro.
Sábado 26 de enero de 2019
"Nos parece que el Gobierno sostiene una posición contraria al principio de autodeterminación de los pueblos y de no intervención internacional (...). Llamamos al Gobierno de Chile a colaborar en una salida a esta situación centrada en el diálogo político y no en la violencia". Así sentenciaba la declaración del Frente Amplio frente al reconocimiento de Sebastián Piñera al intervencionismo imperialista de EE.UU de la mano de Juan Guaidó.
Sin embargo, las divergencias frente al conflicto venezolano volvieron a flote. Esta vez con una propia declaración del Partido Liberal desmarcándose de dicha declaración del conglomerado, afirmando que: “Nuestra posición ya conocida y manifestada en otras ocasiones a la opinión pública es crítica sobre la legitimidad del régimen de Nicolás Maduro que tiene sumido al pueblo venezolano en una grave crisis política, social y económica. Vemos fundamental que abandone el poder y se ponga a disposición para un retorno pacífico a la democracia y a las elecciones libres"
Dichas declaraciones contrarias no solo expresan divergencias políticas al interior del bloque, sino que expresan divergencias estratégicas sobre a qué tipo de gobierno quieren apostar con sus planteamientos políticos. Por un lado sectores del Frente Amplio como el Movimiento Democrático Popular y el propio Movimiento Autonomista defienden al gobierno de Maduro en última instancia; un gobierno que se ha encargado de reprimir al pueblo trabajador que no es afín a las posturas de la derecha y el imperialismo, ha sumido al pueblo trabajador venezolano en un gobierno de hambre por mantener una política económica capitalista en última instancia, protegiendo a las empresas nacionales por sobre las necesidades y las propias organizaciones obreras venezolanas.
Por otra parte, el llamado sector liberal, busca una salida “democrática” que no es más que el desarrollo del intervencionismo del imperialismo estadounidense a través del rostro de Guaidó. Quizás afirman que están en contra de un golpe de Estado, pero la situación no es otra. Incluso, plantean un “retorno pacífico a la democracia”, pero ese retorno no es mas que el fortalecimiento de los gobiernos neoliberales a nivel internacional. En definitiva, poner a Guaidó en el gobierno para arremeter con más fuerza contra el pueblo trabajador.
Ambos planteamientos son inviables para el pueblo trabajador venezolano. Quienes nos definimos como socialistas y defendemos un programa de independencia política de las y los trabajadores, creemos que la situación pasa por que sea el mismo pueblo trabajador de Venezuela el que dé una salida al conflicto, a través de una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, basada en su propia movilización. El intervencionismo estadounidense es un insulto para todo el pueblo latinoamericano y el gobierno autoritario y de hambre de Maduro ha arremetido contra las y los trabajadores. Es momento de que ellos den su propia salida.
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