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Red Internacional
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Columna. Frente a la votación en la Cámara de diputados: ¡Rechazamos la reforma neoliberal del gobierno!

Se votará la idea de legislar en general la reforma educativa de la Nueva Mayoría. Por fortalecer la educación privada con subsidios estatales, por no responder a la demanda histórica de la gratuidad, por ser estructuralmente neoliberal, es necesario que el movimiento estudiantil rechace la reforma y exija su retiro del Parlamento.

Bárbara Brito

Bárbara Brito Docente y ex vicepresidenta FECH (2017)

Lunes 17 de abril de 2017

La reforma educacional que se votará en la Cámara de Diputados este lunes ha sido rechazada por el movimiento estudiantil, según lo votado y discutido durante largas jornadas el año pasado. Al mismo tiempo, importantes sectores rechazamos también las nuevas indicaciones integradas por el gobierno estos últimos días.

El rechazo rotundo a la reforma y a las indicaciones se debe a que es una reforma estructuralmente neoliberal, que mantiene el mercado educativo y no responde a las luchas históricas que las y los miles de estudiantes hemos encabezado desde el 2011 en las calles, apoyadas/os por amplios sectores del pueblo trabajador.

Concretamente, deja el 80% de la matrícula de educación superior en manos de empresarios privados, y limita fuertemente el desarrollo de órganos democráticos de gobiernos universitarios, limitando la participación de estudiantes y funcionarios(as) en los consejos superiores, donde pasarán de ser uno a tres los miembros designados por el gobierno de turno.

Desde la conducción oficial de la CONFECH en concordancia con los diputados del Frente Amplio, y en sintonía con sectores de izquierda de la Nueva Mayoría encabezados por el Partido Comunista, se ha desplegado una importante intervención mediática para mostrar su oposición a la reforma pero exigiendo que ésta se mejore por medio de indicaciones; limitando con ello la lucha estudiantil a la presión parlamentaria, insistiendo en una estrategia para enfrentar el escenario educativo que durante los últimos años ha demostrado ser inútil para conquistar nuestras demandas históricas como la educación gratuita para todas y todos.

En este escenario, se hace urgente que quienes estamos en contra de esta reforma neoliberal, nos organicemos para impulsar un plan de lucha desde nuestras asambleas y organismos estudiantiles, que vuelva a poner en el centro la lucha por conquistar una educación gratuita, pública, laica y no sexista, basada en un sistema nacional de educación administrado por profesores(as), trabajadores(as) y estudiantes.

Para superar la política de presión parlamentaria impulsada por el Frente Amplio y las Juventudes Comunistas, que sólo ha llevado a que nuestras demandas históricas se discutan entres políticos corruptos -que han demostrado que sus intereses están del lado del mercado y los empresarios- es necesario que las y los estudiantes que queremos y nos hemos movilizado por la conquista de la gratuidad universal, laica y no sexista levantemos esta posición y que exprese con fuerza este polo del movimiento estudiantil. Porque para superar este sistema capitalista, para enfrentar a los empresarios de la educación, sabemos que la única forma de doblegar al gobierno es mediante la fuerza de miles de estudiantes movilizados en las calles, ligados a las luchas de mujeres y trabajadores(as).

La tarea hoy es cambiar la actual correlación de fuerzas que nos mantiene estancados como movimiento estudiantil. Hoy las y los estudiantes no somos los únicos opositores a este sistema heredado de la dictadura. Las masivas movilizaciones de mujeres contra la violencia machista y los miles de trabajadores y trabajadoras movilizados al grito de No + AFP han dinamizado el escenario político y nos han demostrado que son estos actores con quienes debemos buscar la unidad desde la base, para construir un plan de lucha en conjunto contra este sistema político y económico impuesto por la dictadura.

Es por esto que para avanzar a cambiar la actual correlación de fuerzas, vemos que la unidad con estos sectores es clave, y por ese objetivo es que también apostamos por el rechazo total y rotundo de la reforma neoliberal, que se retire del Parlamento y que nuevamente sea el movimiento estudiantil el que imponga su agenda política y sus demandas.