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Red Internacional
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OPINIÓN. Frente a los ataques de Piñera y el TC ¡Plan de movilización ahora!

El gobierno de Sebastián Piñera ha dispuesto todo su arsenal reaccionario para tumbar las conquistas parciales, logradas por los movimientos sociales durante el gobierno de la Nueva Mayoría ¿Acaso hay algo que esperar para plantarnos en las calles y movilizarnos?

Miércoles 28 de marzo de 2018

A menos de un mes de haber asumido el mandato presidencial, Piñera empieza a mostrar sus dientes. En los últimos días, vimos como el ministro Varela interpeló al movimiento estudiantil apelando a que “el tiempo de las marchas ya pasó” y que nuestro lugar está “en la sala de clases”. Por otra parte, pasa colada la flexibilización de la objeción de conciencia en la pequeña conquista del aborto en tres causales mediante un decreto administrativo.

No contento con estos ataques “sigilosos”, prepara una línea represiva, anunciando modificaciones a la Ley Antiterrorista para golpear con más fuerza al pueblo Mapuche, y Chadwick anuncia la creación de una policía antiterrosista, que bien sabemos se dedicará a causar nada más que terror en las comunidades de la Araucanía.

Para cerrar marzo con una guinda, el Tribunal Constitucional, que en los hechos viene operando como una “tercera cámara”, aprobó la inconstitucionalidad del artículo nro 63 de la reforma a la Educación Superior, la cual buscaba penalizar el lucro en los controladores de las instituciones de educación superior.

Una de las instituciones más profundamente antidemocráticas del Estado chileno, utilizada para resguardar la constitución de Pinochet, aprobó por seis votos contra cuatro la eliminación de la norma que prohíbe a las Universidades incluir entre sus sostenedores a personas o instituciones con fines de lucro, pero sigue siendo ilegal que las instituciones lucren.

Aún con ese reparo, es un golpe brutal al movimiento estudiantil, que desde que asumió el gobierno de derecha, han intentado anular discursivamente. Con el fallo del Tribunal Constitucional afectan de forma directa nuestras demandas históricas: fin al lucro. Y es que no llevamos tantos años de lucha para que sean desechadas las pocas migajas que legó la Nueva Mayoría. Nos ponen en un punto de inflexión, que puede cambiar la situación en la que estamos como movimiento.

La Ex-Concertación salió a denunciar la noticia, con el PC y sus juventudes a la cabeza. Pero se les olvida que fueron ellos mismos quienes dejaron la puerta abierta a la reposición del lucro. Los proyectos de la Nueva Mayoría precarizaron la educación pública y destinaron el 80% del financiamiento estatal a las instituciones privadas. Incluso, en el artículo 65 de la reforma se exigía que el dinero “excedente” e las instituciones se destinase a “fines educativos”, entre los cuales contaba la firma de “contratos con entidades para inversiones”, lo cual, en palabras de la diputada del PC Camila Vallejo, abría la puerta para triangulaciones de dinero entre empresas relacionadas, y por lo tanto, el lucro. Y ahora, sin el artículo 63, esa posibilidad está más que planteada para los empresarios de la educación.

El problema no es solamente que el Tribunal Constitucional, aniquile una parte fundamental de la reforma de Bachelet. La derecha solamente toma el eslabón más débil de la reforma y así, puede tirar por la borda el poco avance que significaba en materia legislativa. Una reforma que de conjunto profundizaba el mercado educativo, ahora dejará las puertas abiertas para que empresarios puedan lucrar con el dinero que se les entregue por concepto de “beca de gratuidad” desde los fondos estatales.

Pero de fondo el problema siempre estuvo. Poniendo un marco regulatorio, la ley tenía varias herramientas para concretar que las instituciones educativas no tuvieran fines de lucro, no obstante, el lucro en la educación ha sido siempre mediante “retiros indirectos”; no regulado: por ejemplo, en arriendo de edificios, servicios externos, etc. Si es que incluso en la podrida Constitución se rechaza el lucro, al menos de manera testimonial. El lucro sigue siendo ilegal. Pero del dicho al hecho, hay un trecho.

La Nueva Mayoría, que le pavimentó el camino a la derecha para gobernar, ejerce un reclamo miope, sin ver que nunca les interesó fortalecer la educación pública realmente: su proyecto, con las becas disfrazadas de gratuidad generó la ilusión de haber acabado con el lucro en la educación.

Sin embargo, no son los únicos responsables. El Frente Amplio, quienes con sus varias organizaciones hace 7 años dirigen buena parte de las federaciones estudiantiles, y hoy cuentan con 21 parlamentarios, no han hecho más que alimentar la confianza en el lobby y las negociaciones con las autoridades, abandonando en los hechos la lucha por la educación gratuita universal. Su centro sigue estando en lo mínimo: fin al lucro. Y su estrategia de negociaciones parlamentarias, de maniobras y muñequeos con los representantes de la Nueva Mayoría, muestra nuevamente ser absolutamente incapaz de entregarnos conquistas de peso.

La cocina parlamentaria nos ha demostrado sistemáticamente un callejón sin salida. Pero con este escenario, desde Vencer nos planteamos una alternativa diferente. Consideramos que la única forma de terminar efectivamente con el lucro es mediante el fortalecimiento de la educación pública.

Pero este fortalecimiento no es en general: sino que basado en la gratuidad total de la educación superior en instituciones del Estado, mediante aportes basales directos, par a su vez garantizar así una apertura total de matrículas, para que todo quien quiera estudiar gratuitamente pueda hacerlo.

Y lo decimos claramente, para conquistar este horizonte, este proyecto educativo, el camino no será el de la negociación con los partidos que han cogobernado desde el fin de la dictadura militar.

Muy por el contrario, tenemos que depositar la confianza en nuestras propias fuerzas, volviendo a tomarnos las calles. Si Piñera y su ministro dicen que nuestro lugar está en las aulas, y que el tiempo de las marchas ya pasó, es necesario demostrar lo contrario. ¡Estaremos en las aulas tanto como en las calles mientras sea necesario!

Retomar el camino de la movilización nos permitirá reponer al movimiento estudiantil como un actor político nacional, y nos abrirá la senda para imponer nuestra propia agenda política a la ofensiva.

En ese sentido tomamos el ejemplo de trabajadores/as y docentes de Antofagasta, donde el día martes 27 de marzo paralizaron más de 24 liceos y salieron más de 400 profesores a las calles en una importante jornada de movilización, acompañados por estudiantes y junto a los trabajadores de Orica que se encuentran en paro indefinido exigiendo la reincorporación de 6 compañeros despedidos.

Ambos sectores se unieron para pelear por mejores condiciones laborales y contra los despidos con los que vienen atacando la organización sindical, buscando debilitar la fuerza de los trabajadores.

En esa ciudad las y los trabajadores nos muestran la forma de enfrentar los ataques de Piñera, Varela y las instituciones del Estado: la unidad entre estudiantes, funcionarios, trabajadores y mujeres, una unidad en la acción y en las calles.

La derecha celebra la decisión del Tribunal Constitucional. La Nueva Mayoría rasga sus vestiduras. Y el Frente Amplio muestra la impotencia de su estrategia. Mientras tanto, la educación de mercado y el autoritarismo universitario sigue haciendo crisis. Así lo vemos en el Pedagógico, que se encuentra en una profunda crisis financiera, responsabilidad de sus autoridades, del rector demócrata cristiano Jaime Espinoza, pero también de los gobiernos de la ex-Concertación y de la derecha.

Nos proponemos que esta situación no se quede ahí. Frente a este escenario se hace mas urgente que nunca que la Confech termine con su tibieza y convoque a una primera movilización nacional para el mes de abril, para reactivar las fuerzas del movimiento estudiantil. Y que nos permita levantar, tal como lo hacen en Antofagasta docentes y trabajadores de Orica, un movimiento revitalizado, que le entregue una salida a la crisis de dicha Universidad, que le haga frente al antidemocrático Tribunal Constitucional, y que se proponga retomar la lucha por la gratuidad universal, el efectivo fin al lucro, y por lo tanto, enterrar de una vez por todas la educación de mercado