Ayer por la mañana “riders” de Deliveroo se concentraron frente a Inspección de Trabajo en Barcelona para seguir denunciando las precarias condiciones que busca imponerles la empresa.
Ivan Vela @Ivan_Borvba
Miércoles 5 de julio de 2017
Foto: Salvador Lou - Izquierda Diario
“Riders x Derechos”, la plataforma que agrupa a repartidores de las distintas empresas de reparto que funcionan a través de apps móviles, se concentraron ayer por la mañana en Barcelona frente al edificio de Inspección del Trabajo.
La concentración se realizó tras el parón de 3h que el pasado fin de semana realizaron los “riders” en Madrid, Barcelona y Valencia, y viene a ser un acto más en la lucha de estos trabajadores y trabajadoras contra las condiciones de precariedad, que en este caso Deliveroo, buscar imponer.
El acto de ayer sirvió para presentar una demanda denunciando su situación de falsos autónomos. Tal y como ellos explican es Deliveroo quién “impone las condiciones de trabajo y decide cuando se trabaja y cuando no, no es el trabajador quién lo decide”.
Además de esta condición de falsos autónomos, “Riders x derechos” denuncian las nuevas medidas de precariedad que busca adoptar Deliveroo. Entre ellas se encuentra la retirada del contrato de la cláusula que establece un sueldo de cantidad fija por hora, dando como resultado que los “riders” tan solo cobren en función del pedido que hacen.
La ecuación es clara, sin pedidos no se cobra, por lo tanto mayor presión para aceptar pedidos, lo que desemboca en una situación de mayor stress sobre los trabajadores y trabajadoras.
Tras esta concentración en Inspección de Trabajo, los “riders” se han dirigido al Ayuntamiento de Barcelona para encontrarse con miembros del equipo de gobierno. Entre sus demandas se ha exigido al consistorio que declare a Deliveroo empresa non grata hasta que asuma las reivindicaciones de sus trabajadores y trabajadoras.
Queda por ver el papel del gobierno de Ada Colau frente a este proceso de organización de un sector tan precarizado, pero su hoja de servicios no aporta gran esperanza. Tras romper el “Compromiso de las escaleras” con los trabajadores y trabajadoras de Movistar, enfrentarse abiertamente a la huelga de los trabajadores y trabajadoras de TMB o ver el rol represivo que actuado contra los “manteros”, nada hace pensar que el resultado de esta petición vaya a llegar a buen puerto.
Frente a los ataques de la patronal, organización
Esta concentración se celebra después de la huelga de 3h del pasado fin de semana en las ciudades de Madrid, Barcelona y Valencia, y antes de la huelga de 48h de este próximo fin de semana en Barcelona.
Tal y como apuntan en su octavilla (adjuntada al final de la nota), “después de la huelga del domingo 2 de julio nos dimos cuenta que somos una mayoría con el poder de hacer funcionar o parar esta rueda”.
Este calendario de movilizaciones y acciones se enmarca en un momento en que la empresa, Deliveroo, está reaccionando con más ataques y recortes frente a este proceso de organización.
Como recogimos en un artículo anterior, Deliveroo anunció que dejaría de pagar cualquier cantidad fija por hora trabajada y que sus empleados deberían tener total disponibilidad horaria para ser llamados a atender un pedido. Es decir, se les exige nada más y nada menos, trabajar gratis y estar siempre a disposición de la empresa. Podrán hacer turnos en los que no se les asigne pedido alguno y por tanto no cobren ni un euro, ni siquiera lo necesario para cubrir los gastos fijos de su actividad.
Pero los “riders” pedalean firmes a seguir organizándose. Tras el éxito del parón de 3 horas del pasado fin de semana, se preparan para la huelga de 48 horas en Barcelona de este próximo fin de semana, a la vez que siguen aumentando la coordinación entre las tres ciudades anteriormente mencionadas, mientras buscan extender esta organización a otras.
Una nueva muestra de organización de un sector altamente precario, que a través de la organización y la movilización busca plantar cara a la ofensiva patronal en su objetivo de precarizar aún más sus vidas. Una muestra, un ejemplo, de una realidad extendida, que hace que la lucha de Deliveroo sea la lucha de todos.