Reproducimos esta denuncia desde la Agrupación Magisterial Nuestra Clase, por parte de la población y magisterio oaxaqueño en lucha.
Martes 9 de agosto de 2016
Como parte del ataque del gobierno, los medios y los empresarios, estos últimos anunciaron un paro de 24 horas para este lunes 8 de agosto en Oaxaca.
Empresas trasnacionales, hoteles de lujo, organizaciones de transporte y taxistas en Oaxaca afirmaron que mantendrían un paro para manifestar su rechazo al movimiento magisterial que defiende la educación pública y gratuita, argumentando pérdidas millonarias que en realidad son producto de la canallada del gobierno de imponer reformas que arrebatan derechos a la mayoría para enriquecer a unos cuantos.
Sin embargo, resultaron minoría los establecimientos que cerraron. Fueron algunos restaurantes y los de la zona del primer cuadro del centro -hechos para gente adinerada- los que mantuvieron las cortinas abajo; se sumaron también algunas rutas concrecionadas de la empresa Transportes Urbanos y Sub-Urbanos Guelatao (TUSUG), pero operó de manera normal el resto del transporte urbano y los colectivos foráneos.
Los patrones además, mandaron a sus empleados a "manifestarse", a pesar del fuerte calor y el intenso sol.
El paro no tocó la cotidianidad oaxaqueña
Los lugares que cerraron, no son los que frecuentan los trabajadores y docentes oaxaqueños, por ser en exceso caros. Lejos de ser perjudicial para el pueblo, los pequeños comerciantes y mercados comunitarios se vieron ligeramente beneficiados ante el cierre de algunos establecimientos.
En recorridos realizados por pobladores, se pueden ver supermercados, farmacias y tiendas abiertas, funcionando de manera regular. Incluso hay autos repartidores de marcas como Bimbo -una de las tantas cuyos dueños interpusieron una demanda contra el magiaterio disidente- surtiendo a las tiendas locales.
También resultaron beneficiados los transportistas que trabajan de manera independiente a las concesionarias, como TUSUG, pues recibieron un número de usuarios mayor, lo que implica un ligero ingreso extra para cientos de familias.
Los únicos realmente afectados, son los trabajadores de estos empresarios, quienes fueron obligados a asistir a "manifestaciones" contra el magisterio. Así los empresarios siguen exigiendo al Estado que "ponga orden", lo que para ellos significa que haga uso de medidas aun más represivas contra los que luchamos por la educación pública y gratuita en el país.