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Bahia Blanca. Fuerte temporal en Bahía Blanca golpeó duro a los más necesitados

Durante la noche del sábado un temporal en toda la zona causó caídas de paredones, tendidos eléctricos y voladuras de techos, con ráfagas de hasta 100 km/h. En Bahía Blanca decenas de barrios están sin luz.

Domingo 18 de junio de 2017

En el día de ayer el servicio meteorológico nacional declaraba el alerta en gran parte de la argentina, particularmente en el sur de la provincia de bs. As. Una tormenta de vientos fríos con ráfagas hasta 100 km/h golpearon la ciudad de Bahía Blanca. Se registraron diversos destrozos, la caída de un paredón en las adyacencias del hospital municipal, caídas de arboles, cortes del suministro eléctrico en una inmensa cantidad de barrios, se volaron techos, etc. En Punta Alta y toda la zona hubo consecuencias similares. Todo esto bajo una sensación térmica bajo cero.

Si bien nadie puede controlar las fuerzas de naturaleza, lo que ocurrió tiene responsabilidades políticas: las condiciones infraestructurales hicieron que las barriadas más pobres sufran el triple esta tormenta. Peor aún la pasaron aquellos trabajadores de diversos rubros de la ciudad, que tuvieron que concurrir a sus respectivos puestos laborales (cadetes, gastronómicos, mozos, personal de mantenimiento, etc.): el servicio de colectivos se corta a medianoche, y cada vez más trabajadores tienen que manejarse en auto, moto y bicicleta.

El alerta meteorológico se declaró cerca del mediodía, pero esto no le importó a las castas políticas que nos gobiernan y a los empresarios de la diversión y el ocio de la región. Como es habitual, un sábado a la noche es negocio seguro para estos empresarios. Su codicia terminó poniendo en riesgo la vida de miles de laburantes.

Es claro que la tormenta, anticipada ya por todos los medios, iba a traer consecuencias terribles, pero ninguna de las autoridades de la cuidad del gobierno de Cambiemos salió a declarar el asueto laboral debido a las condiciones climáticas.

Por su parte, los dirigentes sindicales de diversas ramas no plantearon ningún reclamo ni medida de fuerza. El acampe de los trabajadores de SIBB contra el vaciamiento de la empresa también sufrió estos avatares, sin que despierte ni el más mínimo instinto de clase por parte de la CGT, tan atenta a jugar del lado electoral con las fuerzas patronales que mejor les caigan.

Bahía Blanca no pudo evitar la tormenta, pero fue la clase trabajadora y el pueblo pobre quienes la sufrieron en carne propia. Claro, Héctor Gay, que tiene un sueldo de más de 200 mil pesos, así como sus funcionarios que viven como ricos, gozaban del frio bajo la buena calefacción de sus mansiones. Y si se les cortó la luz, seguro pusieron sus grupos electrógenos. Nuestra vida vale más que sus ganancias...