Desde la cumbre del G-20, realizada en Washington, afirmaron que la política monetaria impulsada por los bancos centrales, es tan divergente que aumenta el riesgo de volatilidad financiera.
Sábado 18 de abril de 2015
Los ministros de finanzas y presidentes de los bancos centrales de las 20 economías más grandes del mundo, se encuentran participando de la cumbre del G-20, que este año cuenta con la presidencia de Turquía, y tiene lugar en el marco de la reunión de primavera del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial que se celebra en Washington.
Las primeras repercusiones de la cumbre coinciden en señalar la preocupación de los funcionarios del G-20 con respecto a los riesgos de alta volatilidad financiera generados por las políticas monetarias divergentes, impulsadas por los bancos centrales.
En un comunicado preliminar de funcionarios del G-20, se leía: "En un ambiente de políticas monetarias divergentes y creciente volatilidad en los mercados financieros, las decisiones políticas deberían ser cuidadosamente calibradas y claramente comunicadas para minimizar los efectos negativos".
Y continua: “Seguiremos controlando la volatilidad del mercado financiero y tomando las medidas necesarias".
En el mismo comunicado, el grupo integrado por naciones desarrolladas y emergentes celebra el fortalecimiento de algunas economías clave, aunque destaca la naturaleza dispar del crecimiento global y apunta que sigue habiendo riesgos.
"Hay desafíos, incluidos volatilidad en los tipos de cambio y baja inflación prolongada, junto con tasas de interés negativas, sostenidos desequilibrios y tensiones geopolíticas", señala el borrador.
Las naciones se comprometen a seguir políticas fiscales "flexibles" para soportar el crecimiento, y mencionan la necesidad de que continúen las políticas monetarias laxas en muchos países desarrollados.
Recordemos que hace unos días, el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, reafirmaba la continuidad de la tasa de interés en un 0,05 por ciento. Un mínimo histórico, que los países de la zona euro seguirán sosteniendo al menos hasta mediados de 2016.
En cuanto a las reformas estructurales, el borrador menciona que serán necesarias para lograr un crecimiento fuerte. Sobre inversión, señalan que se desarrollaran estrategias "específicas para cada país", que serán presentadas en una próxima cumbre.
Fuente: Reuters / Redacción LID