El SNTE no presentó planilla. La CNTE se quedó con todas las carteras. Es necesario desarrollar la democracia sindical para que las bases le den un rumbo independiente al movimiento magisterial.
Arturo Méndez Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase
Lunes 16 de octubre de 2017

Entre la noche del jueves 12 y la mañana del viernes 13 de octubre, se realizó en Chiapas el XXVII Congreso Seccional de la Sección 7 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
Durante el evento, realizado en el Polyforum de Tuxtla Gutiérrez, los charros del SNTE no presentaron planilla.
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) presentó una planilla única, por lo que se quedó con la totalidad de las carteras del Comité Ejecutivo Seccional.
A las 6:30 horas del viernes, Pedro Gómez Bahamaca rindió protesta ante los enviados del Comité Ejecutivo Nacional del SNTE, como nuevo secretario general de la Sección 7, reemplazando al anterior secretario Adelfo Alejandro Gómez.
A diferencia del 2013, cuando la CNTE conquistó la Secretaría General de la Sección 7 luego de enfrentar las maniobras de los charros y la represión de la policía federal y estatal, en esta ocasión el congreso se desarrolló sin incidentes.
Durante el jueves, Gómez Bahamaca había sido electo como virtual secretario general de la Sección 7 en el Congreso Político Estatal del Bloque Democrático, con 938 votos.
Cuestionamiento interno
El principal cuestionamiento a la elección de Gómez Bahamaca fue expuesto por Manuel de Jesús Mendoza Vázquez, quien encabeza la corriente del Nivel de Educación Indígena, la segunda más importante dentro de la Sección 7 y obtuvo 293 votos en el Congreso del Bloque Democrático.
Mendoza Vázquez señaló que Gómez Bahamaca viene cuestionado por las bases debido a prácticas de corrupción y entreguismo a los gobiernos federal y estatal, y denunció que su triunfo responde a una maniobra como la que realizaban antes los charros del SNTE, de corporativización de los delegados para que votaran por la repetición.
Dicha repetición se refiere a la elección de actuales o anteriores dirigentes de la Sección 7. Gómez Bahamaca fungió como Secretario del Trabajo y Conflictos del nivel de Primarias en el anterior Comité Seccional.
Democracia e independencia sindical
La conquista de la Secretaría General y varias carteras de la Sección 7 por la CNTE en 2013, permitió que durante la lucha de ese año y la del 2016 contra la reforma educativa, Chiapas fuera uno de los estados en donde más se desarrollara el movimiento magisterial, luchando codo a codo junto a la Sección 40, padres de familia, sectores de trabajadores organizados en sindicatos y el pueblo pobre.
Sin embargo, tanto en 2013 como en 2016, la Sección 7 no logró superar la política de presionar para negociar, expresada por la CNTE a nivel nacional, depositando confianza en las autoridades y sin buscar todas las vías para fortalecer el movimiento de manera independiente, en primer lugar llamando a la unidad para la lucha a los sindicatos que se reclaman democráticos y opositores, como los agrupados en la Unión Nacional de Trabajadores y la Nueva Central de Trabajadores, cuyas direcciones, por su parte, dejaron solos a los maestros.
Así, la política de las direcciones de la CNTE terminó llevando, en 2013 y en 2016, a aceptar mesas de negociación por estado, dividiendo al movimiento.
Los compañeros de Chiapas saben bien que las promesas hechas por el gobierno en 2013 nunca se cumplieron.
En 2016, los empresarios presionaban al gobierno para que se levantaran los bloqueos carreteros en Chiapas y Oaxaca y pudieran circular sus mercancías. El gobierno entonces puso eso como condición para continuar con las mesas de negociación, y a pesar de la negativa de las bases la dirección de la CNTE cedió, lo que terminó llevando al “repliegue táctico” de la lucha.
Ya debilitado el movimiento a nivel nacional, la dirección de la Sección 7 volvió a confiar en el gobierno y su promesa de que, a cambio de levantar el paro, la reforma educativa en el estado se suspendería hasta el 2018. Una vez levantado el paro, el gobierno desconoció sus dichos.
Todo esto muestra la necesidad de una política independiente de recomposición del movimiento, sin depositar ninguna confianza en el gobierno, los partidos o las instituciones del régimen, para lo cual es condición necesaria la organización sindical democrática, desde abajo, para que sean las bases quienes decidan. Esto habría permitido que, ante las consecuencias del sismo del 7 de septiembre, los maestros de Chiapas se pusieran a la cabeza de llevar la solidaridad hasta las comunidades más apartadas, como hizo el magisterio oaxaqueño.
Con el recambio del comité seccional de la Sección 7, es indispensable impulsar el desarrollo de todos los elementos de organización democrática que se preserven para garantizar que sean efectivamente las bases quienes decidan, y abrir la discusión en la CNTE sobre la necesidad de retomar la lucha por la recuperación del SNTE y recomponer el movimiento magisterial con una política independiente, confiando sólo en nuestras propias fuerzas y en la unidad de los explotados y oprimidos para enfrentar la reforma educativa y a este régimen hambreador y asesino.
Con información de El Universal y La Jornada