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Red Internacional
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Represión e impunidad. Gatillo fácil: Chocobar dice que no se arrepiente de haber asesinado a Pablo Kukoc

En una entrevista que le otorgó a Clarín dijo que volvería a actuar "de la misma manera". El accionar del policía fue respaldado por el presidente Macri, la ministra Patricia Bullrich y varios funcionarios nacionales.

Jueves 8 de marzo de 2018

Foto: Clarín

“Siempre quise ser policía”, le dice Luis Chocobar a Clarín. El marco es una extensa entrevista donde habla de su vocación por ser parte del aparato represivo, al tiempo que recorre parte de su vida.

El objetivo: humanizar al efectivo policial que asesinó a Pablo Kukoc (18) el pasado 8 de diciembre, disparándole por la espalda.

Chocobar es el mismo policía que fue recibido por el presidente Macri y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, a fines del mes del enero. Ese día, los funcionarios nacionales celebraron su responsabilidad en el “cumplimiento del deber”.

En la entrevista, Chocobar admita que “nunca le había disparado a nadie”.

Inmediatamente viene la pregunta por la situación en la que asesinó a Kukoc.
El policía relata: “Yo estaba yendo a hacer adicionales al Hospital Finochietto. Me encuentro con dos personas que estaban lastimando a alguien y el griterío de la gente. Se escuchaba: “¡Lo están matando! ¡lo están matando!”. Yo estaba hablando por teléfono, le corté a mi compañera, me acerco y visualizo a las dos personas que estaban forcejeando de un lado a otro y les pego un grito: “¡Eh!” y salen corriendo los muchachos. Y cuando el turista me ve me levanta la mano”.

El relato posterior sostiene la imagen de un policía actuando con completa racionalidad. El mismo vuelve a repetir la mentira que Chocobar ya había dicho en un primer momento.

Añada que “esta persona estaba muy agresiva entonces, ahí es donde él sale corriendo y después, en dos oportunidades, me va midiendo, llega a la esquina y se me quiere abalanzar hacia a mí. Entonces me tiro para atrás y efectúo los disparos hacia la persona pero siempre de la cintura para abajo”.

El relato es opuesto a lo que demostró el video que se conoció públicamente y que es parte del expediente. Allí se ve la caída de Pablo Kukoc que recibe disparos por la espalda mientras corre.

Precisamente, el periodista de Clarín interroga “¿Vos te diste cuenta cuando lo baleaste? ¿Le tiraste de frente o por la espalda?”.

La respuesta de Chocobar es pura evasión. “Sí, primero le di en la pierna y después acá (señala el glúteo izquierdo). Pero lo segundo que me preguntás es parte de la investigación”. Para una persona que relató con lujo de detalles lo que había ocurrido hasta ese momento, esto no es un simple olvido, sino parte de la maniobra para no asumir la verdad de que fusiló al joven de 18 años por la espalda.

Volviendo al intento de presentar a Chocobar humanizado, Clarín pregunta “¿cuándo estás solo con vos mismo, en la cama o en la ducha, ¿te pasa la secuencia por la cabeza otra vez?”.

Chocobar responde: “Sí, pasa. Muchas veces no puedo dormir, pero no me arrepiento de lo que hice”. Renglón seguido aclara que está “intranquilo” porque “dependo de la decisión del juez”.

Seguramente al policía le hubiera gustado que su situación dependiera del ministerio que encabeza Bullrich, que buscó garantizarle impunidad desde el primer momento.

Insólitamente, Chocobar afirma “yo nunca busqué hacer daño a una persona. Yo quise que deponga su actitud y nada más. Entonces tampoco siento eso... como para decir “voy a pedir perdón o disculpas”. Este masculino llevó a que las cosas terminen de esta manera”.

Según las pericias, el policía disparó 8 veces. Si las cosas no terminaron peor fue porque la suerte jugó su papel.

“¿Volverías a actuar de la misma manera?”, interroga Clarín.

“Yo creo que sí porque mi accionar, de principio a fin, primero conteniendo al damnificado, llamando al 911, informando, es el correcto. Es el que teníamos que hacer. Yo hice lo correcto. Si no, hoy en día no tendría el apoyo de mis jefes”, contesta el policía.

Increíblemente, Chocobar repite en la entrevista “el tema es que yo no lo maté. Yo cuando voy al lugar, él estaba herido pero estaba consciente. Él muere varios días después. Si yo lo hubiera matado, le doy en el pecho, en la cabeza... te saco la vida. Yo no, de la cintura para abajo”.

Precisamente, Pablo Kukoc estaba herido por las balas de Chocobar. No por otra cosa.

Clarín, con esta entrevista, busca presentar a un Luis Chocobar en estado de “víctima”. Una falacia que no resiste el menor análisis serio de las cosas. Por algo, el policía que asesinó a Pablo Kukoc por la espalda no puede responder varias cosas.