El dirigente de la Uocra salió a pedirles a los empresarios “una tregua voluntaria” para parar los despidos. En el año se perdieron más de 80.000 puestos de trabajo.
Martes 15 de noviembre de 2016
El año va llegando a su fin y los dirigentes sindicales, que hicieron todo tipo de maniobra para sostener la tregua y garantizar la paz social, siguen dando muestra del papel lastimoso que piensan cumplir frente a las patronales. Papel que, sin embargo, garantiza que el Gobierno de Macri siga ajustando sin consecuencias.
Esta vez le tocó el turno a Gerardo Martínez, dirigente de la Uocra. El actual secretario general del gremio de la construcción, sostuvo que existe la posibilidad de que el sector empresario acuerde con la CGT una “tregua voluntaria” para evitar suspensiones y despidos por tres meses.
“En reuniones de las que he participado, el sector empresario, mostrando responsabilidad” podría acceder a firmar “una tregua voluntaria para frenar despidos y suspensiones por tres meses” afirmó.
El dirigente reconoció que en lo que va del año se perdieron en la construcción 80.000 puestos de trabajo, entre “60.000 empleos directos y 20.000 de cuentapropistas”. Añadió que en el sector “la inversión no está parada, pero viene muy lenta”.
En ese marco, no se entiende de donde saldría la supuesta “voluntad” para frenar la sangría de despidos. Queda a la vista que no se trata más que de otra frase para calmar un poco el enorme descontento que hay con estos dirigentes burocratizados.
Crecen los despidos
Otro de los sectores que viene en ascendencia de despidos es la industria textil donde, según los sindicatos que nuclean a los empleados y los obreros de la industria textil y la indumentaria, se registraron la pérdida de 4.120 puestos de trabajo formales en el país en los diez primeros meses del año. Señalan que es por “la apertura indiscriminada de las importaciones” y la baja de las ventas por la caída del poder adquisitivo de la población.
Con 2.100 despedidos, el Sindicato de Empleados Textiles de la Industria y Afines (Setia) es uno de los más afectados.
Casi el 60% de la población económicamente activa tiene problemas de empleo dice un informe del Centro de Estudios de la Nueva Economía (CENE) de la Universidad de Belgrano. Para ser exactos, sin redondeos, el 59,3% de los argentinos activos, surge de sumar los desempleados (9,3% de la población económicamente activa), los subocupados y ocupados que buscan trabajo (23,4%) y los sobreocupados (26,6%).
“Sólo un 37,2% tendría un trabajo “normal”, dice el informe a la vez que advierte que “sobre un total de 20 millones de integrantes de la población económicamente activa, sólo 7,4 millones estarían en esta última condición”.
El documento señala, además, que del total de 14 millones de asalariados, un 33,4% no está registrado, es decir que carece de descuento jubilatorio y obra social. Esto totaliza unos 4,7 millones de trabajadores que, además, ganan entre un 30 y un 50% menos que lo que obtendrían por igual empleo en blanco. Esa informalidad cae al 7,8% en Tierra del Fuego, pero trepa al 44,8% en Salta y al 42,3% en Tucumán para citar algunos ejemplos.
Otros de los sectores que atraviesan despidos y suspensiones es el metalúrgico, con más de 3000 despidos y 4000 suspensiones a nivel nacional. Solo considerando estos datos, los trabajadores vienen padeciendo brutales ataques no solo en la pérdida del empleo sino también por las políticas de ajuste y tarifazos del Gobierno macrista, que considerablemente redujo el poder adquisitivo de la clase trabajadora.
Rendidos a los pies de empresarios y Gobierno
Las cínicas declaraciones de Gerardo Martínez no son las únicas en el universo de los dirigentes sindicales. En la misma sintonía, la conducción de la CGT unificada que lideran Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña, había reclamado al Gobierno un "compromiso formal" para frenar despidos hasta marzo del año que viene.
El pedido tuvo lugar la semana pasada ante el ministro de Trabajo Jorge Triaca y otros funcionarios. Como no podía ser de otra forma, desde el Gobierno se rechazó.
Estos dirigentes han dado sobradas muestras de que lo únicos intereses que defienden realmente son los suyos.
Frente a esta situación, este sábado 19 de noviembre los trabajadores combativos y de la izquierda salen a la cancha en Atlanta para demostrar su predisposición a luchar contra los ataques de las patronales y sus gobiernos amigos.