El diario británico The Guardian y el sitio The Markup revelaron este miércoles que Gmail estaría filtrando los correos publicitarios de Bernie Sanders para enviarlos a la carpeta de "promociones" y evitar que sean leídos.
Miércoles 26 de febrero de 2020 13:21
No era Rusia ni Corea del Norte, la interferencia en las actuales primarias de Estados Unidos tiene más de doméstico que de extranjero. Eso es lo que revelaron este miércoles el diario británico The Guardian y el sitio The Markup al asegurar que Gmail, el servicio de correo del gigante Google, filtra los mensajes del precandidato demócrata Bernie Sanders para perjudicarlo.
Ya es conocido que Facebook y Twitter utilizan hace años un algoritmo para establecer el orden en la que los usuarios ven sus publicaciones. Esto ha tenido enormes implicancias en procesos políticos, ya sean elecciones generales o en plebiscitos como el Brexit. Sin embargo, hasta ahora se sabía poco sobre el algoritmo que usa Gmail para establecer cuáles de los correos son pertenecientes a "promociones", lo que hace que al igual que las notificaciones de redes sociales, no sean enviadas a la bandeja de entrada, que es lo primero que ve el usuario al entrar a su correo.
El sitio Markup hizo una prueba creando una cuenta nueva en Gmail y suscribiéndose a los correos de distribución de novedades de todos los precandidatos demócratas para ver cuál era la reacción del algoritmo de la herramienta de Google ante estos mails. La respuesta fue sorprendente, mientras que los correos del el exalcalde Pete Buttigieg, llegan en un 63% a la bandeja de entrada del usuario, los de Bernie Sanders solo llegan en un 2%, el resto son enviados a las carpetas de "promociones" o "spam".
Se supone que Gmail utiliza la bandeja de entradas para enviar a allí los correos que "realmente quiere el usuario", pero sin embargo en la prueba de Markup solo un 11% de las gacetillas de prensa de los candidatos a los que se habían suscrito llegaron a la bandeja de entradas, mientras que un 49% fue a parar a la carpeta de "promociones" y otro 40% a "spam".
Para The Guardian, si bien ya era sabido que esta es una práctica habitual en Facebook y Twitter, ahora también hay que tener en cuenta que el correo electrónico ya se ha convertido en una plataforma algorítmicamente curada y monetizada.
La publicación menciona que Gmail podría tener el mismo conflicto de intereses que existe en las redes sociales: si las plataformas hacen que sea demasiado fácil llegar a las personas por nada, nadie comprará anuncios. Es decir, con ayuda de dinero podrías hacer que el algoritmo no considere a tus mensajes como publicidades y que estos lleguen a la bandeja de entrada de los usuarios.
Al poner en números la posibilidad de influenciar que tiene este servicio de correo, la investigación señala que: "con 1.500 millones de direcciones de correo electrónico activas y una cuota de mercado estimada del 27,8 % , la clasificación de bandeja de entrada cada vez más algorítmica de Gmail tiene un impacto descomunal".
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