Diversas críticas se hicieron presentes; la ampliación de la cobertura, es una de las principales razones que dio tanto la presidenta Bachelet como el ministro Valdés.
E.E. Vergara Valparaíso, Chile
Jueves 26 de mayo de 2016
Un gran revuelo ha causado la celeridad con que la presidenta Bachelet se refirió en la cuenta pública del pasado 21 de mayo, a la creación de una AFP estatal. De ahí que el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, saliera apoyando tal iniciativa planteando que es positivo “participar de un mercado con las mismas reglas del sector privado”.
Sin embargo, una serie de expertos han criticado dicha iniciativa, ya que los límites no solo se relacionan a la cobertura del sistema de reparto, sino a la capitalización individual que restringe la jubilación de cada individuo a una cuenta privada. Por el contrario, en el sistema de reparto solidario, las cotizaciones de cada trabajador van a un fondo común.
Chile es uno de los pocos países donde rige el sistema de capitalización individual, y donde el promedio de jubilación corresponde a 179.000 pesos, mientras que la mujer recibe un tercio menos en su pensión que el hombre.
Por un sistema estatal de reparto solidario administrado por las y los trabajadores
Es así como hace bastante tiempo se han venido levantando diversas Coordinadoras NO + AFP, a nivel nacional, las cuales han buscado instalar la lucha en contra de los grandes grupos económicos que manejan las pensiones de miles de trabajadoras y trabajadores, llenándose los bolsillos día tras día.
De igual manera se ha venido instalando por medio de la Coordinadora NO + AFP, y una serie de organizaciones de carácter sindical, la demanda de un sistema de reparto solidario. Desde la Agrupación de Trabajadores Alternativa Obrera se plantea la necesidad de que sea estatal y bajo el control de los trabajadores.