Aún con 2000 efectivos de las FF.AA desplegadas en la Macrozona Sur de Chile, Piñera pide al congreso la extensión del estado de excepción en las provincias de Biobío, Arauco, Malleco y Cautín. ¡Fin al estado de excepción! los únicos responsables de la violencia son el Estado y su represión.
Miércoles 3 de noviembre de 2021
No conformes con mantener la Macrozona Sur militarizada con más de 2000 militares pertenecientes a las FF.AA, el gobierno pide al congreso la extensión del estado de excepción que recordemos fue impuesto el pasado 12 de octubre con la excusa de terminar con la violencia en la zona.
La provincia del Biobío, Arauco, Malleco y Cautín son las que se impuso el 12 de octubre y que luego de una semana después fuese extendida por 15 días más por antojo de Sebastián Piñera, como una nueva extensión o está en sus manos, hoy el gobierno busca apoyo del parlamento para ampliar la represiva y antidemocrática medida. La decisión además se da en el marco de la exclusiva solicitud del gobernador regional de La Araucanía, Luciano Rivas (Evópoli).
La amplia azaña del gobierno que ha contemplado 2000 militares en la zona, los más de 20 mil controles y los 59 detenidos que la operación ha desarrollado con discursos anti-violencia, no son más que una muestra de cuán dispuesto está el gobierno a enfrentar a comunidades desarmadas que luchan por su autodeterminación, con armamento de guerra para defender los intereses del gran empresariado, partiendo por las forestales.
“Estamos plenamente conscientes, preocupados y ocupados por la grave alteración del orden público, la seria amenaza a la seguridad ciudadana y las graves consecuencias a la ciudadanía que generan los violentos atentados que cometen estás bandas de crimen organizado, ligadas al narcotráfico, terrorismo y robo de madera.” - Dijo Piñera en declaraciones el día de ayer.
Y agrega - “con satisfacción que a pesar que la Constitución permite durante la vigencia de un Estado de excepción, no hemos suspendido ni restringido ni derechos ni garantías constitucionales de las personas. Y se han respetado plenamente los derechos humanos de todos”. Cosa que la misma población y comunidades han desmentido, solo hace falta ver el nivel de impunidad en que se han mantenido FF.EE y FF.AA responsables directos y materiales de los asesinatos y violaciones a los derechos de hombres, mujeres, niños y niñas.
Ahora la decisión queda en manos del parlamento, que más que frenar este tipo de medidas represivas, se ha mostrado de brazos cruzados ante la violencia y la represión que se ha ejercido no solo en el último gobierno, sino durante los últimos 30 años.
Hace falta con más fuerza que nunca que comunidades, trabajadores y jóvenes se unan en la lucha por la autodeterminación de las comunidades originarias que hoy sufren una brutal represión.
Fin al estado de excepción y desmilitarización inmediata de las zonas intervenidas por las FF.AA.
Libertad a todas y todos los presos políticos que el Estado de Chile mantiene tras las rejas por denunciar al gran empresariado que saquea nuestras vidas y territorios.