A cambio de que ahora la indemnización corre para todo tipo de término de contrato: renuncia o despido por faltas.
Jueves 14 de febrero de 2019
Un sistema alternativo al actual se presentó en enero ante Sebastián Piñera desde el Ministerio del Trabajo que propone rebajar la indemnización por años de servicio de un mes de sueldo a lo que corresponde medio mes. Según los “expertos” del gobierno de los empresarios esto sería “un incentivo para que los trabajadores opten por mejores trabajos sin miedo a perder la indemnización”, ya que ahora el sistema se extendería no sólo para despidos bajo el art. 161, si no que también por renuncia y despido por el art. 160 (faltas, “mala conducta”, etc.)
Esta propuesta ha generado división en el mundo empresarial ya que ahora el gasto pasaría por el empleador. Les preocupa que “se encarezca la mano de obra”. Así como también saltó la preocupación porque esta medida vendría ser un impuesto al trabajo. Dante Arrigoni, presidente de la Asociación de Industrias Metalúrgicas y Metalmecánicas (Asimet), comentó al Mercurio que si el Gobierno aplica un impuesto al trabajo, "tiene que tomar otras medidas que les disminuyan el costo a las empresas".
Quieren abaratar los despidos y relativizar la estabilidad laboral
Esta propuesta se enmarca en el plan de la reforma laboral que el Gobierno de Piñera presentará en marzo. Sin embargo, ya se empiezan a vislumbrar ciertos adelantos del plan integral del gobierno para otorgar más facultades a los empresarios para poder flexibilizar el trabajo (con el estatuto laboral juvenil o el teletrabajo) y normalizar la inestabilidad laboral, además de echarse al bolsillo lo que significa el valor de los años trabajados en una empresa por parte de los trabajadores y trabajadoras. Lo vemos en los despidos en la empresa metalurgica Komatsu, los anuncios de despidos en Correos de Chile, Chuquicamata, los 180 despidos en Unilever, ENAP y Angloamerican, los 500 despidos de profesores a nivel nacional, y los cierres de fábrica que se dieron el año pasado que dejaron a más de 3000 trabajadores fuera.
La CUT y las dirigencias sindicales
La reforma laboral del gobierno busca cuidar las ganancias de los empresarios a costa de los trabajadores. La CUT ya salió a pronunciarse en contra de esta medida y anunció una paralización para el próximo 11 de abril, además de la movilización este 8 de marzo por el día de la mujer trabajadora. Es necesario que como trabajadores votemos en contra de esta reforma en cada lugar de trabajo en los que estemos y paralicemos efectivamente el país. No podemos participar de modificaciones migajas a la reforma como pretende hacer el Partido Comunista y el Frente Amplio desde la Oposición, si no que negarnos tajantemente a la reforma en su conjunto.
Lo que necesitamos es un movimiento en las calles dispuesto a hacer retroceder al gobierno con la fuerza de nuestra movilización, como lo demostraron posible los chalecos amarillos en Francia, con la mujer trabajadora en primera línea por ser las más precarizadas. Es por esto que dejamos extendida la invitación a la primera reunión de la Coordinadora No Más Despidos este 21 de febrero y a la preparación del 8 de marzo convocado desde el Sindicato GAM para el próximo martes 5 de marzo.