En el Presupuesto 2018 el Gobierno disminuyó los fondos comprometidos para los colegios particulares subvencionados que se pasaron a la gratuidad. Todos pusieron el grito en el cielo. Y el Gobierno debió retroceder. Una lección para lo que se viene.
Lunes 16 de octubre de 2017

El gobierno se vio obligado a retroceder. Había anunciado que disminuiría los recursos comprometidos para los colegios particulares subvencionados que se pasaron a la gratuidad, los que se asegurarían en plazos mayores, de acuerdo a la evolución del crecimiento.
Todos pusieron el grito en el cielo. La derecha, por intereses electorales. Los dueños de esos colegios, porque podrían perder plata. Camila Vallejos porque perjudicaba las posibilidades electorales del oficialismo.
Por eso, el Gobierno debió retroceder, asegurando que repondrán esos recursos.
Hay una lección clara. Importante para lo que se viene. Porque lo que se viene, de ganar Piñera, es una abierta retroexcavadora al revés, y si ganara Guillier, ya este Gobierno muestra que asegura una cosa y hace otra. Que no hay que dejarles pasar una. Retomar el camino de las movilizaciones. Porque a la primera oportunidad, todos clavan un cuchillo por la espalda.