El sindicato del sector del metal de Turquía proclamó el pasado jueves una huelga indefinida en diez ciudades. Pero se vio obligado a posponerla este sábado, después de que el Gobierno decidiera prohibirla bajo una ley de la dictadura.
Martes 3 de febrero de 2015
Fotografía:Industriall Union
En 10 ciudades y 22 fábricas, 15 mil obreros metalúrgicos turcos agrupados en el sindicato del Birleşik Metal-İş, iniciaron este jueves una huelga para rechazar el contrato colectivo de 3 años impuesto por la parte del MESS, el sindicato de los empresarios del metal de Turquía.
La huelga rechaza también las prohibiciones de huelgas realizadas por el gobierno como es el caso de los trabajadores del vidrio, del té y de las aerolíneas.
La mayoría de las 22 fábricas se sitúan en las zonas industriales de Estambul, Bursa y otras ciudades de Turquía occidental, pero también hay algunas en el sur, en Mersin y Adana.
Estaba planificado que el 19 de febrero un segundo grupo de una veintena de fábricas se sumara a la huelga.
Metal workers went on strike in 42 factories all around #Turkey
(8) #weekend
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— 15MBcn_int (@15MBcn_int) febrero 2, 2015
Sin embargo, el Consejo de ministros turco decidió este viernes prohibir la huelga del metal y obligar así a aplazarla por 60 días.
Una ley de la época de la dictadura permite al gobierno turco suspender huelgas si afectan a la "seguridad nacional". El sindicato ha tildado su aplicación de "antidemocrática".
"Nuestro sector no cumple las condiciones para aplicar esta ley. ¿Qué tenemos que ver con la seguridad nacional? Creemos que esta decisión se ha tomado tras solicitarlo la MESS", dijo Adnan Serdaroglu, presidente de Birlesik Metal-Is, a la emisora CNNTürk.
Durante este sábado los obreros ocuparon una fábrica situada en Estambul en señal de protesta, pero tuvieron que volver al trabajo el lunes, señaló un portavoz del sindicato.
"Una vez suspendida por el Gobierno, la huelga se convierte en ilegal, por lo que la fábrica podría despedir a todos los obreros y encima obligarles a indemnizar a la empresa por sus pérdidas", explicó el representante sindical.
Birlesik Metal-Is, un sindicato adscrito a la federación sindical de izquierdas DISK, se había desmarcado de los acuerdos firmados por otros dos sindicatos del sector con la patronal siderúrgica MESS.
La huelga fue resuelta en asambleas sindicales masivas, que calificaron de inaceptables las ofertas que las empresas habían propuesto.
En el pliego de peticiones que presentó al comienzo de las negociaciones, el sindicato exigió mejoras adicionales para los trabajadores y trabajadoras con salarios más bajos y los recién contratados. La patronal rechazó esta reivindicación clave, insistiendo en la prolongación del convenio por tres años, a pesar de que los convenios suelen tener una duración de dos años. Birlesik Metal-Is consideró que era imposible aceptar estas condiciones, porque un acuerdo de largo plazo reduciría el poder adquisitivo de los miembros.
Please, RT! Steel workers' strike in Turkey, via @BirGun_Gazetesi pic.twitter.com/N8igCYQ03z
— Carlos Latuff (@LatuffCartoons) febrero 1, 2015
El caricaturista brasileño Carlos Latuff difunde una caricatura de su autoría en apoyo a la huelga de los metalúrgicos turcos.
"Quienes llevan diez o quince años trabajando en la fábrica tienen sueldos correctos y numerosos beneficios en especie, mientras que los que empiezan a trabajar ahora, prácticamente se quedan en el salario mínimo y con esto no se puede sobrevivir", detalló Adnan Serdaroglu, presidente de Birlesik Metal-Is.
"Queremos reducir ese abismo entre las condiciones de los trabajadores veteranos y los recientes", manifestó el líder sindical.
Según datos de Birlesik Metal-Is, el salario neto inicial de un obrero metalúrgico es ahora de 866 liras al mes, unos 322 euros.
La patronal actúa en nombre de numerosas empresas del sector metalúrgico, entre ellas la francesa Alstom, la británica Delphi, la japonesa Isuzu y otras de Alemania, Italia o Bélgica que producen en Turquía.
Redacción La Izquierda Diario / Agencias