Estas propuestas corresponden a la política que han implementado los partidos que han mantenido el legado de Pinochet durante estos 30 años, y que no corresponden a las demandas gritadas por el pueblo trabajador, sino más bien desde los intereses del gran empresariado.
Sábado 26 de junio de 2021
El parlamento ha estado desarrollando reajustes en las condiciones laborales de las y los trabajadores durante esta semana. Prueba de aquello es que la ex concertación ha presentado un proyecto de ley que señala que se trabajará 4 días y 3 días para descansar, sin rebaja de sueldo y, según como lo indica el proyecto, "respetando los derechos individuales y colectivos". Este proyecto considera que se reducirá de 45 a 40 las horas laborales en la semana.
Si bien es correcta la idea de reducción de la jornada y las horas, esta propuesta debe asegurar que no existirá una rebaja de sueldo, y con un plan de reparto de horas de trabajo para que puedan trabajar ocupados y desocupados.
A este proyecto se le sumo, esta semana, el reajuste al salario mínimo. Solo falta que la Cámara de Diputados y la Cámara del Senado ratifique lo acordado en la Comisión Mixta, o sea que el nuevo reajuste al salario mínimo, que ha sido propuesto desde el Gobierno, estaría correspondiendo entre $345.000 a $350.000 desde enero del 2022 y un incremento de $10.000 en el Ingreso Mínimo Garantizado (IMG), o sea quienes reciben sueldo mínimo se les adiciona $50.000.
Los reajustes son proyectados para mantener en precarias condiciones a quienes más han sufrido con la crisis sanitaria. La modificación del salario mínimo está muy lejos de cubrir las necesidades fundamentales, más aún que varios productos han subido su precio como por ejemplo los combustibles, sumado a que los aranceles universitarios han aumentado a pesar de no realizarse las clases presenciales.
Por otro lado, si el proyecto de ley presentado por la ex-concertación logra implementarse aumentaría las probabilidades de que las condiciones laborales sean más precarias. Esto debido a que el sueldo mínimo no alcanza a cubrir lo que corresponde una canasta básica familiar, por lo que más de la mitad de la población, quienes están recibiendo el sueldo mínimo, tendría que buscar otras opciones para obtener ingresos, aumentando las horas no remuneradas.
Estas propuestas corresponden a la política que han implementado los partidos que han mantenido el legado de Pinochet durante estos 30 años, los cuales no corresponden a las demandas desde el pueblo trabajador, sino más bien desde los intereses del gran empresariado.
El sueldo mínimo debe cubrir la canasta básica familiar, por lo que debe ser de $550.000 hacia arriba. ¿Cómo? implementando impuestos extraordinarios a las grandes fortunas, banqueros y mineras.