Continúa el establecimiento de un nuevo diálogo entre la Argentina y el imperialismo británico en torno a las Malvinas, con el objetivo de negociar sobre vuelos e hidrocarburos.
Jueves 11 de agosto de 2016 10:34
Como señalábamos ayer, Macri recibió una carta directo desde 10 Downing Street, la residencia oficial de la Primera Ministra, Theresa May, en torno a la discusión por las Islas Malvinas, o Falkland Islands según la carta enviada desde el Reino Unido.
“A poco de cumplirse 200 años de la invasión británica a las islas, Macri no se propone más que seguir profundizando la entrega de nuestros recursos naturales a los países imperialistas.”
Se abren con ella nuevas posibilidades de diálogo entre ambos mandatarios. Pero no se trata de que el Reino Unido esté dispuesto a discutir la cuestión de la soberanía de las islas, sino todo lo contrario: la Argentina obtendría la concesión de vuelos desde el país hacia las islas a cambio de nada más y nada menos que la remoción de las leyes que restringen la explotación petrolífera del área, por parte del país imperialista.
Ahora tomó la palabra la Ministra de Relaciones Exteriores, Susana Malcorra, confirmando en una rueda de prensa los intereses del imperialismo (no en esos términos, de más está decirlo). Afirmó que, en su anterior visita a Londres, entabló conversación con Phillip Hammond, secretario de Exteriores británico, ya con el eje puesto en la restitución de los vuelos que se encuentran suspendidos desde que se desató el conflicto bélico allá por 1982.
Malcorra confirmó que “El Reino Unido manifestó su interés de que se mire el tema de los hidrocarburos también”. Además sostuvo que esto se trata de un “trabajo en marcha” para “volver a establecer el diálogo al más alto nivel”.
La canciller agregó, además, aludiendo a la cuestión del reclamo histórico por la soberanía de las Islas Malvinas, que “es parte de nuestra Constitución y caro al pueblo argentino, no podemos negar su existencia”. Pero no fueron más que palabras.
La injerencia del imperialismo británico en las políticas de nuestro país se retrotraen hacia principios del siglo XIX, la ocupación de las Malvinas particularmente data de 1833. A 183 años de la invasión británica a las islas, Macri no se propone más que seguir profundizando la entrega de nuestros recursos naturales a los países imperialistas.