En conferencia de prensa las conducciones de CONADU y CONADUH anunciaron que el paro es contundente, 80 % de adhesión nacional. La Izquierda Diario conversó con docentes de Sociales - UBA.
Miércoles 30 de marzo de 2016 18:25
Pasillos y aulas vacías eran la postal de esta mañana en la facultad de Ciencias Sociales de la UBA, donde el paro de los docentes universitarios de CONADU y CONADUH también fue contundente. Las pocas clases que se dictaron tuvieron el objetivo de explicar y debatir junto a los estudiantes cuáles son los motivos de la medida de fuerza y los reclamos que están planteando los docentes.
“El paro se lleva a cabo porque hay un rezago de nuestro salario docente. Las paritarias son recién en junio. Hay una transferencia brutal de recursos hacia los sectores más concentrados de la economía. Nosotros somos siempre los más perjudicados, somos siempre la variable de ajuste”, dijo María José Rossi de la carrera de Sociología.
Ariel, docente de Economía, afirmó que el paro es “por el 45 % de aumento, así como también la aplicación del Convenio Colectivo de Trabajo, salario docente equiparado a la canasta básica y el reclamo histórico por los docentes ad honorem”. Desde su cátedra la adhesión a la medida fue total, aunque aseguró que “es importante poder involucrar a los estudiantes, frente a los que quieren sembrar la idea de que con nuestros reclamos los que se perjudican son ellos, cuando en realidad estamos juntos en una misma pelea”.
La novedad de esta medida de fuerza es que junto a CONADUH converge también el reclamo de CONADU, cuya conducción está alineada con el kirchnerismo y fue la central que firmó el año pasado un congelamiento de la paritaria hasta el mes de junio. En un contexto de ajuste vía devaluación, despidos e inflación, resulta importante esta medida en conjunto, como así lo reconoció Paula Morel, profesora de la carrera de Comunicación e integrante de CONADU, quién además convocó a la movilización planteada para las 15 h frente al Ministerio de Educación que tiene como puntos centrales la exigencia de recomposición salarial y la defensa de la universidad pública.
Esta medida contundente por parte de las centrales docentes muestra un camino para enfrentar las políticas de ajuste que viene aplicando el gobierno, como los nuevos y masivos despidos que se conocieron hoy en el Ministerio de Trabajo.