El miércoles 31 de marzo a las 18:30 horas, estudiantes y trabajadores de la agrupación de jóvenes Vencer, que hoy impulsan candidaturas a la Convención Constitucional como parte de la lista Trabajador@s Revolucionari@s, convocan a un Encuentro Nacional para que la juventud que saltó los torniquetes e inició la rebelión de octubre se organice en común por acabar con toda la herencia de la dictadura, por derechos como el aborto legal, libre, seguro y gratuito, el fin al trabajo precario y la libertad de las y los presos políticos.
Martes 23 de marzo de 2021
Son 13 las candidaturas, de jóvenes estudiantes y trabajadores en 8 distritos del país, las que forman parte de la lista de Trabajador@s Revolucionari@s, y que fueron votadas por la agrupación Vencer con el objetivo de dar a conocer a viva voz las ideas de una juventud que fue parte de los millones que decidieron no seguir callando ante la desigualdad y la precarización de estos 30 años, y que al saltar los torniquetes despertaron a todo Chile el 18 de octubre de 2019. Ideas por las que hoy se organizan, con la perspectiva de retomar el camino que se abrió el 12 de noviembre, día en que la huelga general que casi paralizó el país hizo temblar al conjunto del régimen, y enfrentar el Acuerdo “por la paz” que pocos días después firmaron los partidos de derecha hasta el Frente Amplio salvaguardando la impunidad del gobierno de Piñera y buscando cerrar la movilización.
¡Ni un peso para los pacos!
Son alrededor de 200 las y los luchadores de la rebelión que siguen siendo presos políticos hasta la fecha, muchos de ellos aún en prisión preventiva y sin pruebas en su contra. Además de las más de seis mil causas abiertas a Carabineros por violaciones a los DDHH a través del INDH, de las que al menos la mitad ya han sido cerradas sin formalizaciones, y solo una se cerró con sentencia condenatoria. Por su parte, hace menos de una semana, más de 18 allanamientos se realizaron en casas de Iquique y Alto Hospicio, dejando 17 detenidos: lo que buscan es criminalizar y generar nuevos montajes, de los que varios ya se han caído. Motivos para organizarse siguen habiendo de sobra.
Suely Arancibia, estudiante del Pedagógico y candidata a constituyente por el Distrito 10, explica que “hoy, hay cientos de pacos en total impunidad, el paco que tiró a Anthony del puente Pío Nono descansa tranquilo en su casa, y qué decir de Blumel, ministro del Interior de Piñera durante la rebelión y responsable de todas las violaciones a los DDHH, que ahora va de candidato a constituyente en vez de pagar por todos sus crímenes. Mientras, nuestros compañeros siguen tras las rejas sin siquiera tener pruebas en su contra. Además, son millones de pesos los que se gastan en represión, un presupuesto totalmente absurdo en armas y carros lanza-aguas y lanza-gases; pero nos dicen que no hay plata para lo realmente importante: salud, trabajo, educación y vivienda. Por eso, seguimos organizándonos por ni un peso para los pacos, el juicio y castigo a los represores, el fin de todas las leyes represivas como la maldita ley antibarricadas y por la libertad de todos los presos políticos de la rebelión”.
Suely, así como muchos más, fue parte de la primera línea que enfrentó la represión de Piñera para que millones se pudieran movilizar, por acabar con el sistema de AFPs que precariza a las y los jubilados, por conquistar el derecho a la salud y la educación, entre otros. Con la crisis que abrió la pandemia en el mundo, estas demandas se volvieron aún más claras, pues mientras las familias multimillonarias dueñas de los recursos naturales más importantes del país, como los Luksic, aumentaron en casi el doble sus ganancias durante el 2020, millones de familias trabajadoras se empobrecieron, y la juventud -que siempre ha tenido trabajos precarios- ha vivido descuentos, suspensiones, despidos y mayores abusos durante este año. Y es que Piñera no dudó en cuidar los bolsillos de los empresarios, impulsando leyes como la de “protección” al empleo, responsable de estos recortes, y que ahora aplazó para que siga vigente hasta junio de este año. La receta es clara, que la crisis y sus costos la paguen las y los trabajadores, sus familias y los sectores populares.
No + trabajo precario
Desde la pandemia, la cifra de desempleados se duplicó, arrojando a les jóvenes a acudir a empleos informales. Hoy, 2 de cada 3 trabajos son informales o sin contrato. Así como a trabajos precarios de comida rápida, retail o delivery, que son generalmente durante más de 8 horas continuadas, abusivas, y con casi nulas medidas preventivas ante los contagios. Muchos jóvenes tuvieron que salir a trabajar porque sus padres quedaron cesantes o, también trabajadores informales, sin ingresos. Muchos otros jóvenes, entraron a trabajar a la salud, frente a la necesidad de responder a la pandemia, y se encontraron con las paupérrimas condiciones laborales que viven las y los trabajadores de la salud.
En este sentido, Ignacio Cortés, que se presenta al Distrito 3 como el candidato constituyente más joven de todo el país, de 18 años, dirigente secundario durante el año pasado y hoy Tens del Hospital de Antofagasta, señala: “El gobierno y los empresarios nos arrojan a pésimas condiciones de trabajo a la juventud y a nuestras familias. Soy tens, y he visto cómo el gobierno entregó aplausos a la salud en vez de implementos de seguridad, cómo le dio un bono Covid a los pacos por reprimir y no a la primera línea de la salud que ha sido la verdadera luchadora frente a la pandemia. Tenemos que decir no al trabajo precario, echar abajo la ley de protección del empleo, el subcontrato, y luchar por imponer la prohibición de todos los despidos. Debemos unirnos a las y los trabajadores para que no seamos nosotres quienes paguemos la crisis, sino que sean los grandes empresarios que se enriquecen con nuestro trabajo, por esto proponemos reducir la jornada laboral a 6 horas, 5 días a la semana repartiendo el trabajo disponible entre ocupados y cesantes”.
No era depresión, era capitalismo
Les jóvenes son quienes viven una fuerte represión, no solo por movilizarse, también sobre sus cuerpos, su sexualidad, sus tiempo de ocio y creatividad. Es cosa de ver cómo el toque de queda, mientras el transporte público sigue lleno para quienes van a trabajar, no es más que una medida de control y criminalización, los controles de identidad y sanitarios están enfocados a la juventud, y privan de instancias para poder recrearse y disfrutar. Esta problemática que afecta directamente la salud mental, es algo que se puso al centro el último tiempo, pero que se agudizó con la pandemia, cuando millones de estudiantes se enfrentaron a la educación online, el agobio académico por tener que rendir en el liceo o en la universidad sin herramientas necesarias para estudiar, mientras las universidades siguieron cobrando, e incluso aumentaron, millonarios aranceles y deudas universitarias.
Lyam Riveros, estudiante de pedagogía en la UPLA, activista trans y candidato constituyente por el distrito 7, plantea que “desde Vencer peleamos por poder decidir sobre nuestros cuerpos, por el derecho al aborto legal, libre, seguro y gratuito, así como contra la homolesbotransfobia que perpetúa este sistema capitalista y patriarcal. Somos anticapitalistas, queremos echar abajo todas las leyes represivas, como la ley antiprotestas, el toque de queda que limita nuestras libertades democráticas; pero también queremos acabar de raíz con todas las estructuras que nos oprimen a la juventud, las mujeres y la comunidad LGTBI; como la educación neoliberal heredada de la dictadura, que nos trata como simples números. Por una educación pública que sea gratuita, laica y no sexista, donde seamos estudiantes, académicos y trabajadores quienes decidamos lo que ocurre dentro de las universidades y lugares de estudio, para que el conocimiento esté al servicio de las verdaderas necesidades del pueblo trabajador”.
Nuestras vidas valen más que sus ganancias
“La rebelión de octubre demostró el camino a seguir para pelear por cada una de estas demandas y, el 12 de noviembre, la fuerza de la juventud y las y los trabajadores cuando nos unimos. Hoy debemos retomar este camino, siguiendo el ejemplo de trabajadores que se vienen movilizando contra condiciones laborales precarias o desiguales, como es en Cuprum o en Integra y Junji, donde las educadoras se movilizaron para no partir las clases presenciales sin condiciones mínimas de salud, y también como los trabajadores del metro, que hace unos días vivieron una inédita movilización en que cientos de trabajadores paralizaron". Comenta Ignacio.
"Esa unidad hay que forjarla, por eso la juventud debe oponerse con fuerza a la querella que Von Appen y el Gobierno están impulsando contra 13 portuarios de Valparaíso que paralizaron durante el 2018”. Planteó Lyam.
Por su parte, Suely comenta que “Gabriel Boric se presenta como candidato presidencial, defendiendo el Acuerdo por la Paz que firmó junto a la derecha y la ex Nueva Mayoría el 15 de noviembre, y que cercó un proceso constituyente para desviar nuestras movilización y que no haya ningún cambio estructural. Mientras tanto el Partido Comunista que dirige la CUT le dio una tregua al gobierno y se negó a convocar medidas de lucha. Dijeron que quieren rodear la convención con la “movilización de masas” pero cuando nuestra movilización tenía a Piñera a punto de caer, se negaron a hacerlo. ¿Cómo quieren que les creamos? Ahora más encima hacen alianzas con el FA, levantan a Boric y Jadue dice que no tienen diferencias con el candidato del FA. Ellos representan a esos partidos políticos de la cocina que ya no queremos, que a espaldas del pueblo han decidido a favor de mantener la herencia de la dictadura y la represión votando las leyes antiprotestas y toda la agenda de Piñera. Si desde Vencer vamos de candidatos es porque no queremos que sean ellos quienes hagan política por nosotres, queremos que sean la voz de la juventud que saltó los torniquetes y el pueblo trabajador la que se escuche, independiente de todos esos partidos de los 30 años y de los empresarios”.
La invitación es a que esa juventud se organice por acabar con el saqueo del Chile de los 30 años, por conquistar todas las demandas que se abrieron en la rebelión, y porque no sea el pueblo trabajador el que pague la crisis. Súmate este miércoles 31 de marzo al Encuentro Nacional de Vencer vía zoom, y escribe a las redes sociales de Vencer para más información.