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PUNTA ALTA. Grave ataque a mural por la memoria

En Punta Alta, un mural que reivindicaba la lucha por juicio y castigo a los responsables de la última dictadura, realizado por el artista Omar Sirena, fué ultrajado.

Jueves 22 de febrero de 2018

No hay ninguna duda. El arte urbano dialoga en nuestras calles y nos cuenta la historia de la ciudad. Nos habla de sus intereses, de sus quejas. Nos muestra un sentido común, y otras veces nos sorprende con su irreverencia. En algunos casos los grafittis se superponen convergiendo en un mismo muro, y creando un espacio de arte multicolor.

Pero en otros, lejos de querer sumar y hacer oír la multiplicidad de voces, se quiere imponer una idea sin dar espacio de dialogo, en el anonimato y por encima de todo lo demás. Este es el caso de lo sucedido con el mural realizado por el muralista Omar Sirena en el muro de corralón municipal, frente al puesto 12 de nuestra ciudad.

Un mural que nos habla del dolor de nuestros 30 mil desaparecidos, de la lucha de madres y abuelas de plaza de Mayo, del dolor de toda una generación golpeada por los vejámenes de la dictadura cívico militar. Un mural que nuevamente ha sido agraviado con un mensaje nefasto.

Con aerosol amarillo le “grafitearon” el dibujo de un submarino y el número 44. Esto no es azar. El o la “artista” eligió ese lugar específico y ese color específico para dar su mensaje de odio. Son muy pocos los murales y grafittis en la ciudad de Punta Alta con esta temática. Y eso no es por nada.

Es la ciudad con la base militar más grande de Latinoamérica. Una ciudad donde, como bien hoy señalan los carteles identificatorios en el puesto 1 y en Baterías, funcionaron centros clandestinos de detención. Donde no solo se cometieron torturas, sino también donde se planearon y se instruyeron a los militares para llevarlas a cabo, sistemáticamente.

A ese o esa “artista” anónima no solo no le interesa la lucha de nuestras madres y abuelas ni el dolor por nuestros desparecidos. Sino que además pone en duda esa lucha.

¿Y por qué un artista callejero en nuestros días se manifiesta de esta manera? Eso tampoco es azaroso. Lo hace porque se siente con fuerza, porque su voz, es también la de quienes hoy nos gobiernan.

El gobierno de Macri lleva adelante una política de apañamiento a las fuerzas represivas. La desaparición forzada de Santiago, el asesinato de Rafita, el aval público al accionar de Chocobar son algunas de las muestras de lo que este régimen entiende por derechos humanos. ¡Es el gobierno que le dio prisión domiciliaria a Etchecolaz! ¡Es el gobierno que busca que nos reconciliemos con los genocidas!. No podemos dejar de señalar que esta política la pueden hacer porque en mas de 30 años de democracia para ricos, ningún gobierno decidió abrir los archivos de la dictadura, cuestión que permitiría ir hasta el fondo con los repsonsables civiles y militares, como vienen exigiendo desde hace años los organismos independientes de Derechos Humanos.

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Ese o esa “artista” tampoco tiene verdadero sentir por la desaparición del submarino ni de sus 44 tripulantes. No. De ser así hubiera buscado un mural en blanco donde explayar sus ideas. No hubiera buscado desacreditar la obra de otro. Y mucho menos con un tema que nos toca tan de cerca como es la desaparición de personas en manos de las fuerzas armadas.

Nosotros no contraponemos una lucha con la otra. Lo cierto es que por la desaparición del submarino y sus 44, en las Fuerzas Armadas hay una cadena de mandos, que comienza con el ministro de Defensa, que tienen mucho que explicar. Es parte de la misma historia negra que manejan en las Fuerzas.

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A poco mas de un mes del 24 de marzo, dia de la memoria, en el que se conmemora el aniversario del golpe genocida, este tipo de ataques nos pone en evidencia que debemos ser miles en las plazas de todo el país para repudiar estas políticas, para seguir diciendo que no olvidamos ni nos reconciliamos.