Miércoles 29 de octubre de 2014
Foto: Minutoneuquen
Los hechos
En la madrugada de ayer, el desborde de una Pileta API de tratamiento de residuos del petróleo y sus derivados, ocurrido en el predio de la empresa Indarsa, que se encuentra en la zona industrial de la ciudad, provoco un verdadero "río de petróleo" que se extendió a lo largo de tres calles.
Indarsa es una empresa encargada del tratamiento de residuos industriales y ya contaba con antecedentes de clausura en el 2009, cuando se incendiaron las instalaciones, a raíz de una acumulación de químicos en un galpón del predio. Su reapertura se dio sin haber presentado los papeles que certificaran una investigación del hecho.
En el caso de lo ocurrido en este derrame, la firma no contaba con la aprobación de tener una pileta de tales características en su predio, según aseguraron desde medio ambiente. El desborde de la misma produjo el desplazamiento del producto afectando inclusive al sistema cloacal del Barrio Parque Industrial, uno de los barrios más populosos de Neuquén Capital.
El derrame que se produjo en las últimas horas afectó calles pobladas de los sectores aledaños a la locación de la empresa y en donde habitan familias enteras, que amanecieron con un despliegue inusitado de camiones y personal para la limpieza de las calles afectadas. Tarea que llevaría de dos a tres días.
Desde los gobiernos provincial y municipal, las respuestas esgrimidas fueron disimiles. Mientras que para el municipio la empresa no se encontraba en falta, para el gobierno provincial se debe investigar lo acontecido. Sin embargo ninguno de los dos se responsabiliza del funcionamiento de una empresa que ya cuenta con malos antecedentes dentro del tratamiento de los residuos producidos por la explotación hidrocarburífera, y de la cual los gobiernos son los principales responsables de controlar su funcionamiento.
Las consecuencias
El derrame, en tanto, pone en evidencia las consecuencias que vienen siendo denunciadas desde distintos organismos, en cuanto a la contaminación que acarrea el accionar de las empresas que forman parte de toda la cadena de explotación, tratamiento y distribución de la industria petrolera.
Las denuncias más recientes provinieron de los voceros de las comunidades mapuche, que vienen advirtiendo de las consecuencias de la sobre explotación de los recursos, de nuestros suelos. Tal cual lo venimos difundiendo en La Izquierda Diario, o las declaraciones del Lof Campo Maripe, advertíamos que la contaminación generada por el petróleo llegaría a todos tarde o temprano.
El derrame de “oro negro” llegó a las calles de la ciudad, y no fue precisamente una metáfora del supuesto crecimiento económico de los discursos que Sapag quiere vender con Vaca Muerta y el boom petrolero. Las calles de la ciudad mostraron crudamente la verdadera vertiente que le quedará al pueblo y a los trabajadores. Ríos de desechos petroleros contaminando a generaciones. Mientras que Chevron y las petroleras expoliarán millones gracias a la nueva Ley de Hidrocarburos.