En el pintoresco castillo de Elmau, en Alemania, se reunieron los líderes del G7. Rusia, ausente del encuentro, estuvo en boca de todos. Grecia y Ucrania, dos escenarios críticos para Europa.
Martes 9 de junio de 2015
EEUU, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, Canadá y Japón forman el Grupo de los 7, el “club” de algunos de los países más poderosos del mundo. Desde 1998 pasó a conocerse como G8, con la incorporación de Rusia. Pero desde la anexión de la Península de Crimea por Rusia, en marzo del 2014, Putin ya no recibe invitación.
Este fin de semana, el G7 comenzó rodeado de un gran operativo de seguridad, aunque esto no logró evitar las protestas en varias ciudades alemanas.
La presencia de Obama y su reunión con Merkel antes del inicio de la cumbre, marcaron la agenda política. En las fotos quisieron mostrarse como “muy cercanos”, compartiendo una cerveza en el pueblo alpino de Krün, por encima de las "diferencias de opinión" que puede haber entre los dos países, según dijo Merkel.
Hizo así referencia, sin citarlas, a las tensiones surgidas por los programas del espionaje estadounidense en territorio alemán y a la polémica surgida por la probable colaboración de los servicios secretos germanos.
Uno de los temas centrales en el debate fueron las sanciones a Rusia, en el marco de la escalada de enfrentamientos que esta semana se produjo en Ucrania. Mientras hay sectores conservadores en Estados Unidos que agitan la necesidad de una intervención con tropas de la OTAN contra Rusia en Ucrania, Obama presiona a Merkel para aumentar las sanciones a Rusia.
Tanto el presidente de EEUU, Barack Obama, como el del Consejo Europeo, el ex primer ministro polaco Donald Tusk, instaron, antes del comienzo de la reunión, a hacer frente a la actitud de Rusia con respecto a Ucrania y mantener la línea de las sanciones a ese país que fue excluido del grupo a raíz del estallido de esa crisis.
Como respuesta, el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, acusó desde Moscú a las autoridades ucranianas de provocar una escalada del conflicto en el este de Ucrania en vísperas de la cumbre de líderes del G7 que se celebra desde ayer en el sur de Alemania.
"Se oye una retórica muy ruidosa, agresiva y aguerrida desde Kiev, acerca de que no van a hablar con Donetsk y Lugansk, de que no van a levantar el bloqueo económico hasta que no haya relevo de poder en el Donbass. Vemos aquí una relación con la cumbre del llamado G7 que se celebra ahora", señaló Lavrov.
Agregó que Kiev "seguramente quiso tensar la situación, al recordar que los miembros del G7 han declarado que las sanciones contra Rusia seguirán en vigor hasta que Rusia no cumpla con los Acuerdos de Minsk".
A su vez, el Kremlin reiteró hoy que no es parte del conflicto en el este de Ucrania, en respuesta a esas advertencias de algunos líderes del G7.
La larga crisis griega
Merkel y Hollande hablaron el sábado de nuevo por teléfono con el primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, y este lunes Juncker, en rueda de prensa, señaló que "aún no ha recibido" ninguna propuesta alternativa de Atenas a la presentada por los acreedores internacionales para cerrar el plan de reformas que exige la Troika para desbloquear la ayuda financiera pendiente del plan de rescate.
Mientras, desde Atenas, fuentes del Gobierno griego insistieron en que la propuesta de acuerdo presentada por las instituciones acreedoras "no puede ser aceptada en su totalidad" y defendieron su plan de reformas como "realista y sostenible".
A su juicio, el programa que defienden el Banco Central Europeo, la CE y el Fondo Monetario Internacional -cuya directora gerente, Christine Lagarde, se sumará mañana a la cumbre- contiene medidas inaceptables, como una subida del IVA sobre la factura de la luz de diez puntos porcentuales y el recorte de las pensiones para los jubilados con ingresos más bajos.
Los mandatarios europeos del G7 reconocieron hoy ante los líderes de EEUU, Japón y Canadá que no tienen todavía solución para la crisis griega.
El gobierno de Tsipras ya anunció que presentará una nueva propuesta, donde es posible que ofrezca más concesiones que las que ya ha realizado hasta ahora.