Se trata de Atilra, integrante de la Corriente Federal. Las modificaciones incluyen premios por presentismo y puntualidad, mayor flexibilización, multifuncionalidad y una figura para no pagar extras los fines de semana.
Martes 31 de octubre de 2017 13:28

Las modificaciones se firmaron ayer, y se dan en el marco de la agenda de reformas que el presidente Mauricio Macri presentó en el CCK.
Te puede interesar: Las claves del nuevo paquete de ajuste del Gobierno
Se establecerá un nuevo esquema de premios por presentismo y puntualidad. Así, el nuevo convenio premia la asistencia "perfecta y efectiva" con un adicional del 20% del básico, mientras que por la primera falta en el mes o llegada tarde de más de 25 minutos, el trabajador percibe el 50% el premio (antes se descontaba a partir del minuto 1); por la segunda ausencia o llegada tarde después de los 25 minutos, el 33%; y por más de dos ausencias o llegadas tardes de más de 35 minutos, pierde la totalidad del premio.
A su vez, se introducirá el principio de “multifuncionalidad”. También se permitirá incorporar empleados por plazo fijo, lo que significa aquellos para necesidades productivas acotadas en el tiempo. Se creará la figura de trabajadores a tiempo parcial, solamente los sábados, domingos y feriados, para evitar el pago de horas extras que representan un 150% más que las horas normales.
También se extiende a seis meses el período mínimo para que un empleado suba de la categoría A a la B.
Como antecedente a esta reforma flexibilizadora, en mayo se había firmado un acuerdo para reducir sustancialmente los montos del aporte que realizan las empresas al sindicato por trabajador por mes.
Además, con respecto al salario, el sector acordó el año pasado una suba del 40,9%, dividida en un tramo del 26,1% en octubre y otro del 13,9% en enero que terminó de pagarse en abril de este año y llevó el piso salarial bruto a $22.000. Desde entonces las paritarias quedaron congeladas, una situación que se extendería hasta fin de año ya que las negociaciones comenzaran recién en noviembre.
Se trata de un acuerdo entre los ministerios de Producción, de Trabajo y de Agroindustria con el Centro de la Industria Lechera (CIL) y la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas Lácteas (APYMEL) y la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA).
Recordemos que la conducción de Atilra es impulsora de la Corriente Federal, un ala de la CGT que también integran bancarios, gráficos y curtidores, y tuvo participación en las listas de Unidad Ciudadana en las pasadas elecciones. Este sector durante los últimos tiempos había hecho críticas a la actitud del triunvirato. Sin embargo, al menos uno de sus principales gremios, no parece dispuesto a enfrentar las políticas de reformas y ajustes del gobierno.
Participaron los ministros de Agroindustria, Ricardo Buryaile; de Producción, Francisco Cabrera; y de Trabajo, Jorge Triaca; el secretario general de Atilra (Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina), Héctor Ponce; el presidente de la Cámara de la Industria Láctea (CIL), Miguel Paulón; y el presidente de la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas Lácteas (Apymel), Pablo Villano.
En medio de la fuerte crisis que afronta la actividad lechera desde hace ya varios meses, el Gobierno nacional y provincial, junto con las cúpulas del sindicalismo peronista, deciden ajustar al bolsillo de los trabajadores, atacando sus convenios de trabajo para garantizar las ganancias de grandes firmas, como es el caso de SanCor o Milkaut.