Propiedad del multimillonario mexicano Carlos Slim, Grupo Financiero Inbursa cerró 64 de sus sucursales y despidió a por lo menos 590 empleados. Un duro golpe para medio millar de familias que quedan en la incertidumbre en plena crisis sanitaria.

La Izquierda Diario México @LaIzqDiarioMX
Miércoles 28 de octubre de 2020
En medio de una crisis sanitaria y económica que se descarga con mayor brutalidad sobre las familias trabajadoras y precarizadas, los despidos continúan a la orden del día. En esta ocasión, Grupo Financiero Inbursa, propiedad del magnate mexicano Carlos Slim, cerró 64 sucursales y despidió a por lo menos 590 trabajadores.
Estos despidos son el último eslabón de una cadena de ajustes que la empresa puso en marcha tras reportar decrementos en sus ingresos por intereses y margen financiero. Es decir, que dejaron de percibir ingresos de intereses a préstamos a entidades gubernamentales y que dejaron de recibir pago de intereses tras registrar una baja de 500 mil clientes. Todo esto en relación a sus resultados en el segundo trimestre del año.
La respuesta empresarial a este problema fue, desde luego, el despido. A los trabajadores, sin acceso a los libros de contabilidad para verificar las presuntas "pérdidas", toca enfrentar ahora la incertidumbre del desempleo en medio de una crisis sanitaria y económica que afecta con más fuerza a las clases desposeídas.
La fortuna de Slim aumentó más de 37 mil millones de pesos entre abril y junio
La fortuna de Slim aumentó más de 37 mil millones de pesos entre abril y junio
Según cifras de la Organización Internacional del Trabajo, el desempleo en México podría llegar a finales de 2020 a un 11.7% de lo que llama Población Económicamente Activa.
Muchos de estos despidos, además de dejar en la incertidumbre económica a millones de familias, han estado marcados también por la nula existencia de alguna prestación o ahorro. Se trata de una de las múltiples consecuencias de la terciarización del trabajo, de la subcontratación que emplea a trabajadores por cortos periodos para evitar que generen antigüedad y así "ahorrarle" a la empresa el pago de recursos que por derecho corresponden a todos los trabajadores.
Las grandes centrales sindicales, adaptadas a la política del gobierno de la 4T, han dejado pasar despidos sin ninguna política para enfrentarlos o para respaldar la exigencia de medidas de emergencia ante la crisis. Esta actitud entreguista se ha revelado además con un doble filo en donde, al final de cuentas, quienes pierden son las y los trabajadores y sus organismos de organización y representación. Como ejemplo está el caso de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), cuya plantilla se redujo 56% derivado de los despidos.
Estas cifras revelan el carácter antiobrero de un gobierno con un discurso transformador que no ha bastado para cumplir las expectativas que despertó en los millones que votaron en 2018 y que además es gran socio de Carlos Slim y otros empresarios que han impuesto medidas precarias a millones por todo el país. El cuestionamiento ha venido de sectores sindicalizados y no sindicalizados, del sector salud hasta el sector maquilador. Todos objeto de los atropellos patronales que, por preservar sus ganancias, descargan sobre sus trabajadores el costo de la crisis.
Carlos Slim, el multimillonario que quiere hacer trabajar a millones casi hasta la muerte
Carlos Slim, el multimillonario que quiere hacer trabajar a millones casi hasta la muerte
Debemos exigir la prohibición de cualquier forma de precarización y, de cara a la crisis sanitaria, imponer la prohibición de despidos. En esa perspectiva, te invitamos a conocer el Movimiento Nacional contra la Precarización, espacio que aglutina trabajadores de distintos sectores para avanzar en la exigencia de nuestros derechos a trabajadores y sectores populares.