Lo hizo en total consonancia con las declaraciones del gobierno de Trump. También anunció la “alarma nacional” ante el apagón que ya entra en su quinto día.
Martes 12 de marzo de 2019 12:07
Juan Guaidó reunió este lunes a la Asamblea Nacional, controlada por la oposición, y como ya lo había anunciado en redes sociales decretó un "estado de alarma" por el prolongado apagón eléctrico nacional que en buena parte del país ya suma 4 días continuos, sin estabilizarse aún a nivel nacional, y que el Gobierno de Maduro atribuye a un sabotaje contra la central hidroeléctrica de Guri, no se descarta eso, aunque tampoco la hipótesis de un colapso interno propio del sistema, debido a la falta de mantenimiento, inversión en infraestructura y deterioro que viene siendo alertado hace años por los propios trabajadores del sector.
En los hechos Guaidó no tiene ninguna posibilidad de aplicar su decreto, que sería una forma de “estado de emergencia” por 30 días, ya que las Fuerzas Armadas siguen sin mostrar signos de ruptura con el gobierno de Maduro. La medida simbólica tiene como objetivo, una vez más, promover aquella fractura en las filas castrenses que le permita desalojar a Maduro y acceder al poder, al mismo tiempo de aprovecharse del gran drama nacional que vive el pueblo para hacer política y escalar en la avanzada golpista de la mano del imperialismo.
Una vez más, tanto la derecha criolla, el imperialismo y el Grupo de Lima inmediatamente utilizaron la situación dramática para escalar el golpismo. El pasado 23 de febrero ya montaron una maniobra con la denominada operación de la “ayuda humanitaria”, organizada directamente desde Estados Unidos, y en la que fracasaron rotundamente. Por eso convocó también para este martes “a las tres de la tarde, toda Venezuela a las calles”. Se trata de provocar una movilización masiva, de carácter reaccionario, para apoyar los planes golpistas y la injerencia estadounidense.
En las redes sociales no son pocos los seguidores de Guaidó que agitan la aplicación del artículo 187 de la Constitución, pero incentivado por el propio Guaidó quien en otras ocasiones ya ha hecho alarde de este artículo apelando a la intervención de febrero. Este artículo le da atribuciones a la Asamblea Nacional, de la cual Guaidó es presidente, para llamar a una “intervención militar extranjera”, sin más vueltas. Aunque no parece que puedan aplicarlo ya mismo, y más bien la están guardando para un momento decisivo, su sola invocación muestra que están preparando el terreno para una nueva ofensiva con una mayor injerencia de Estados Unidos.
Contra Cuba junto a Estados Unidos
El autoproclamado presidente interino, Juan Guaidó, aprovecho su discurso ante la Asamblea Nacional para atacar a Cuba al decir que el envío de petróleo a la isla es un “chuleo” (vivir de prestado) y pidió “ayuda internacional” para detenerlo. Esto no reviste más que un velado ataque contra Cuba, país al que Venezuela exporta unos 100.000 barriles contra 450.000 a EE.UU., coincidiendo casi al dedillo con las declaraciones del Secretario de Estado de Trump, Mike Pompeo.
Más información: Insólito: Pompeo acusó a Cuba de ser “el verdadero imperialismo en Venezuela”
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Una clara señal de hacia dónde se orienta el derechista de Guidó. "Hemos decretado no más envío de petróleo a Cuba, no se van a seguir chuleando el dinero del pueblo de Venezuela (...), además no solamente lo decretamos, sino que solicitamos la cooperación internacional para hacer efectiva esta medida", dijo en medio de la sesión legislativa convocada “de emergencia” ante el apagón que sufre el país. Con “cooperación internacional” no quiere decir otra cosa que se bloqueen los barcos con petróleo que se dirigen a la isla, medida que solo tiene capacidad de ejecutar Estados Unidos.
Mientras Guaidó asegura que quiere recortar el envío de petróleo a Cuba, hace poco anunció que hará uso de los activos venezolanos incautados por Estados Unidos, como los de la petrolera Citgo, para pagar intereses de la deuda externa. Como se ve aquí queda al descubierto el doble rasero, y no es la preocupación por el drama nacional lo que tiene en mente, sino estar alineado a la política imperialista.
A través de distintos acuerdos de cooperación (Petrocaribe, Barrio Adentro), Venezuela y Cuba intercambian petróleo, profesionales de la salud y otros tipos de acuerdos, que son denigrados por EE.UU. y la derecha continental acostumbrados a disponer libremente de los recursos naturales para beneficio de los grandes monopolios y convertir derechos universales como la salud y la educación en mercancías solo disponibles para quienes puedan pagarlas.
Guaidó puso como excusa que necesita con "urgencia" el crudo que se envía diariamente a Cuba para atender la emergencia que se disparó el pasado jueves, cuando un megaapagón dejó sin servicio a casi todo el país. Más de lo mismo: aprovechar la catástrofe económica y social para justificar sus políticas a favor de los intereses imperialistas.
También dijo que la medida de cortar el suministro busca impedir la "injerencia" de Cuba en los asuntos internos de Venezuela, así como el presunto control que, asegura, ejerce la isla sobre los servicios de inteligencia y la Fuerza Armada. Esas declaraciones pueden confundirse con las dichas por Mike Pompeo. Sí, son casi las mismas tanto de forma como de contenido.
"Señores de la Fuerza Armada, ustedes saben la injerencia de Cuba en inteligencia y contrainteligencia, no vamos a seguir, entonces, financiando indirectamente la participación de cubanos para someter a la Fuerza Armada", explicó.
Este alineamiento automático con el discurso de los voceros de Trump no es más que la confirmación de la unidad de intereses entre el golpista Guaidó y el injerencismo estadounidense, con el apoyo de la derecha regional y el Grupo de Lima.
El objetivo es claro. Atacar a Cuba ahogando una de las pocas fuentes de recursos que tienen la isla producto del bloqueo impuesto por Estados Unidos desde hace medio siglo. Washington busca terminar con las conquistas logradas por la revolución cubana que aún subsisten, ese es el principal objetivo de la política dura de Trump. El bloque que impone el imperialismo contra la isla que debe ser rechazado sin que esto significa un apoyo político ni al gobierno de Maduro ni al de Miguel Díaz-Canel o la burocracia del Partido Comunista cubano.
Rechazar cualquier intento de intervención imperialista que solo traería mayores penurias y mayor dependencia de los Estados Unidos. Esto no significa el más mínimo apoyo político al gobierno de Maduro, que solo ha hecho agudizar la situación desesperante, en medio del gran drama nacional que se vive, aplicando políticas de ajuste que descargan la crisis sobre el pueblo trabajador. Incluso este lunes por la noche anunció una "limpieza" de la empresa eléctrica por lo que llama "saboteo interno", lo que puede significar que puede estar preparando acciones represiva contra trabajadores que luchan o denuncian la situación , tal como lo han hecho antes.