En Guernica, hace meses, miles de familias con 3000 niñxs vienen peleando por un derecho humano básico que está siendo vulnerado: la vivienda digna. Pero no están solos, miles de jóvenes se apropiaron de su lucha y este domingo junto a la Juventud del PTS confluyeron con ellos en una gran jornada solidaria.

Sofía Martínez Naya Estudiante de Psicología UNLP - Juventud del PTS
Martes 29 de septiembre de 2020 18:00
Desde la Juventud del PTS, junto a estudiantes de todas las facultades de la UNLP, estudiantes secundarios nucleados en la CEIS, estudiantes terciarios junto a la conducción del centro de estudiantes del ISFDyT n 9 y trabajadorxs informales organizados en la Red de Precarizados; venimos organizando hace semanas una enorme campaña solidaria en apoyo al barrio construído en el predio de Guernica en Pte. Perón.
Arrancamos una gran difusión por redes organizando una campaña de fotos en apoyo a las familias del barrio, impulsamos un petitorio en contra del desalojo y exigiendo que nuestros Centros de Estudiantes y la Federación Universitaria de La Plata se pronuncien y organicen la solidaridad y lanzamos una enorme colecta solidaria para juntar donaciones de toda la ciudad. Fue impactante la cantidad de gente que se solidarizó, nos concentramos en el centro platense y cada auto que frenaba dejaba una ayuda para los niños de Guernica. Cuando empezó la lluvia, cargamos todo en una camioneta y recorrimos cada calle de La Plata en busca de bolsas llenas de ropa, calzado, elementos de higiene y mucho apoyo. Este domingo fuimos, en caravana, con la sangre hirviendo y muchas ganas de pelearla, a llevar todo lo recolectado.
No fue un día cualquiera: la tormenta del día anterior dejó un predio devastado, las imágenes impresionan, casillas de lona y algunos palos enterrados en un enorme y profundo barredal, familias enteras a quienes el frío y el hambre les penetra en los huesos y el Estado no las escucha. Pero, entre nosotros y más si se trata de apoyarnos, nos las ingeniamos bien. Nos hicieron lugar en el predio a miles de docentes, trabajadores precarizados, enfermeras, estudiantes y cada vez eran más los vecinos que se acercaban a agradecer. Agradecidos estamos nosotros porque nos están mostrando cómo luchar.
Guernica no es un caso aislado, cada vez son más los que, en todo el país, se ven obligados a vivir en paupérrimas condiciones peleando porque el estado los escuche: quieren vivienda digna, pelean por lo que les corresponde. Nos vimos en la necesidad de poder ayudar a esas familias que producto de la crisis se vieron obligadas a ocupar un terreno en desuso y vienen padeciendo hambre, frío y percusión. La respuesta de la Intendenta de Pte. Perón donde se ubica el predio, como así también de Kicillof y Fernandez, lejos de ser una solución concreta al problema habitacional, es la criminalización y persecución. El gobierno no solo está legitimando un desalojo que es ilegal ya que quienes dicen ser propietarios de las más de cien hectáreas están flojos de papeles, sino que además desde el domingo preparaban una campaña feroz contra las familias que viven a la intemperie peleando por su derecho a la vivienda y las organizaciones de izquierda que nos solidarizamos.
La intendenta desde la comodidad de su country y sin pelos en la lengua acusó públicamente a las familias de Guernica como “grupos violentos”. Pero no es la única, hace semanas que desde el gobierno vienen tratando de delincuentes a quienes se les vulnera el derecho humano básico a la vivienda y ayer comenzó un desfile de funcionarios oficialistas por los grandes medios acusando a las familias de violentas, empezando por el Ministro de Desarrollo.
Sin ir más lejos, ayer mismo, en el barrio de Los Ceibos, donde viven 600 niñxs, luego de una marcha que encabezaron las familias para pelear por un pedazo de tierra para vivir; la policía en complicidad con el gobierno local que aún no se pronunció, liberaron la zona y trasladaron en micros a hombres armados y como acostumbran a hacer las patotas dejaron herido a más de uno de esos padres y madres que pelean por un techo para sus hijos. Pero después, los que “embarran la cancha” somos la izquierda y los “grupos violentos” son las familias humildes que pelean por vivienda. En un intento fallido de lavarle la cara al gobierno que se maneja de esta forma, el Ministro de Desarrollo, Larroque denunció a las familias del predio de Guernica que no dejaron entrar a sus funcionarios que sin una solución concreta y con la prepotencia de creer que no necesitan identificarse, quisieron ingresar al predio con la excusa de donar mercadería. “Dicen que no aceptamos la mercadería, no es así, lo que no aceptamos es el apriete” contestaron con la valentía que las caracteriza, las mujeres luchadoras de Guernica. Esas mujeres saben sobre conquistar derechos y hoy, en la conferencia de prensa en el Obelisco les gritaron en la cara al gobierno que sobre ellas “¡no pasarán!”.
Por todo esto es imprescindible seguir rodeando de solidaridad todas las tomas y en particular la de Guernica que marca la cancha de como pelear por lo que nos corresponde, tal y como lo hicieron hoy mismo los organismos de Derechos Humanos como el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia. Nuestra campaña no queda acá, seguiremos peleando para que así como lo hizo la Fac. de Humanidades de la UNLP, se pronuncien todas las facultades en contra del desalojo y en repudio a la campaña macartista y violenta del gobierno contra las familias sin vivienda y las organizaciones que nos solidarizamos. No puede pasar ni un minuto más sin que los Centros de Estudiantes y la FULP se pongan a la cabeza de organizar la solidaridad, apoyando el reclamo genuino de las familias de Guernica, rechazando el desalojo y denunciando la responsabilidad del gobierno. “Si gana Guernica, gana la clase obrera” dijo con fuerza y sin titubear el diputado del FIT y trabajador del Subte, Claudio Dellecarbonara, el domingo en la jornada solidaria. Por eso, es urgente que las centrales sindicales, todos los sindicatos y gremios dejen de darle la espalda a los miles de trabajadores desocupados que por trabajar informales y no tener derechos laborales fueron despedidos y hoy se ven obligados a pelear por sus derechos ocupando terrenos abandonados.
La unidad para enfrentar a los responsables de vulnerar derechos humanos básicos, de criminalizar, de reprimir y apretar a las familias que ponen en pie barrios enteros no es con el gobierno que envalentona a las fuerzas represivas para desalojarlos, es entre los jóvenes, estudiantes, el movimiento de mujeres y disidencias y trabajadores ocupados, informales y desocupados. La toma de Guernica es un claro ejemplo de organización y nos marca el camino a seguir.