Horas decisivas en la toma de terrenos de las familias sin techo. El Gobierno busca darle un cierre al conflicto pero las familias desconfían, exigen garantías y piden no pasar la Navidad en condiciones humillantes e indignas.
Lunes 19 de octubre de 2020 17:42
El pasado sábado se realizó una mesa de negociación en Guernica entre el Gobierno y los delegados (en su mayoría pertenecientes a organizaciones), al término de la cual informaron la supuesta propuesta del Gobierno en una asamblea general. Esta “supuesta” propuesta consistiría en entregar lotes en comodato a las familias durante una cantidad de meses, antes de que vayan a vivir a un terreno definitivo.
Se trata de una “supuesta” propuesta, ya que el Gobierno no entregó nada por escrito e incluso la agencia estatal de noticias Telam insiste en que los quieren mandar a escuelas y clubes de forma transitoria, cuestión que ya había sido rechazada por las asambleas. Este sábado los delegados informaron que la propuesta del Gobierno había cambiado y que en vez de clubes irían a distintos terrenos, pero siempre de forma temporaria por seis meses a la espera de que le den un lugar definitivo. Esto significa que en los próximos seis meses, de acá a mayo y pasando incluso las fiestas y el verano, las familias vivirían en condiciones precarias y humillantes, sin condiciones sanitarias, exponiendo a ellos y a sus hijos en el medio de la pandemia, sin acceso al agua potable ni poder construir sus viviendas, dado que esos lugares no serían sus terrenos definitivos.
Habría que preguntarle a los funcionarios que hicieron esta propuesta si ellos serían capaces de pasar aunque sea algunos días en estas condiciones con sus familias (o siquiera imaginárselo), en condiciones precarias y a metros de grandes countries y haras donde los ricos viven de forma opulenta a puro lujo, contrastando obscenamente con las condiciones en las que viven miles de familias.
Por eso mismo, la asamblea de este fin de semana volvió a rechazar, lo cual tiene lógica por las condiciones que describimos y porque además no han entregado un solo papel con su supuesta propuesta y ya hay experiencias de cómo el Gobierno no solamente somete a la humillación sino que usa el engaño para “solucionar conflictos”.
Lamentablemente, la propuesta del Gobierno fue defendida por los delegados que en su mayoría pertenecen a las organizaciones que participan de la mesa de negociación, que presentan este plan sin marcar las contradicciones y enormes padecimientos que implicaría para las famiilias sin techo.
Sin embargo, lo que es profundamente cuestionable es que estas organizaciones en sus comunicados no informan sobre la asamblea general y en las demás que se rechazó el plan e incluso hubo compañeros y compañeras que pidieron que el plan sea presentado por escrito y que se lleve la contrapropuesta de ir directamente a un lugar definitivo donde poder construir sus viviendas.
Este lunes empezó el censo en el marco de esta profunda desconfianza. Ese relevamiento, que iba a ser controlado por veedores de organismos de derechos humanos, en realidad se muestra nada transparente, dado que no se dan comprobantes a los vecinos censados, ni hay ninguna planilla común entre el Gobierno, las organizaciones y los organismos de derechos humanos que supuestamente iban a hacer de veedores, donde pueda haber un verdadero control del censo.