El gobierno autroplocamado de Jeanine Áñez en declaraciones del ministro de Economía y Finanzas anticipa beneficios a empresarios de la soja que apoyaron el golpe de Estado. Una medida que de concretarse presionaría al alza de los alimentos.
Jueves 21 de noviembre de 2019 23:00
En declaraciones el ministro de Economía y Finanzas del gobierno golpista, José Luis Parada, volvió a reiterar la importancia de liberar la economía, dejando de lado la política de cupos impuesta por el gobierno de Evo Morales desde 2008 para productos como la soja.
La soja junto con el girasol es el principal producto de exportación del oriente según indica el Informe de Milenio sobre la economía de Bolivia (agosto 2019 N° 41). En un marco de retroceso de las exportaciones de hidrocarburos que representan la mayoría de las ventas al exterior, por el contrario, las exportaciones de soja muestran un crecimiento de 6% en 2018 y del 18,3 % en enero-septiembre de 2019.
“En Santa Cruz el 20% de la producción de soya cubre el mercado interno y el 80% necesitaba cupo para exportarse; y por eso se perdieron, casi U$S 380 millones por año”, sostuvo Parada ex secretario de Hacienda y Finanzas de Santa Cruz y ex director de empresas ganaderas y azucareras ubicadas en ese departamento.
En este sentido, el ministro afirmó que, “con la liberación de la economía, cuidando el mercado interno, se amplía las perspectivas para el país”.
En realidad esta medida si bien, podría permitir el mayor ingreso de dólares cuando
comienza a registrarse un persistente rojo en la balanza comercial (195,7 millones en 2018 y 700 millones de dólares en enero-septiembre 2019 según el INE), la quita de cupo a la soja favorece a uno de los sectores de los negocios más concentrados.
Los grandes productores y exportadores de soja han recibido beneficios desde hace años con el visto bueno del gobierno, al momento de expandir la frontera agrícola en desmedro de territorios de los campesinos como también dejando correr el perjuicio sobre el medio ambiente que implica el avance de la soja y los agroquímicos que se utilizan en su producción.
Además una medida de este tipo puede generar una presión al alza de los precios internos de la soja y sus derivados puesto que los grandes productores van a intentar recibir ingresos similares a los que obtienen en dólares vendiendo al exterior. Esto claramente de concretarse va a tener un impacto impopular sobre los bolsillos de las mayorías trabajadores y campesinas.
Golpismo de transición
El gobierno golpista a través de las declaraciones del ministro Parada deja entrever en sus primeras intenciones económicas su profundo vínculo con los empresarios del oriente, como se pudo observar cuando fue la autoproclamación de Jeanine Áñez junto al empresario de Santa Cruz Luis Fernando Camacho.
Si bien formalmente se presenta como un gobierno de “transición”, el anuncio de medidas a favor de los empresarios indica que empezarían hacer gestos de recompensar con millones a los empresarios que ayudaron a dar el golpe de Estado.
La negociación de los legisladores del MAS con las autoridades del gobierno de Áñez cada vez más demuestra que es una deliberada legitimación del golpe, mientras multitudes se movilizan para enfrentar a los golpistas recibiendo la represión brutal del ejército como en Sacaba o en Senkata.