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Red Internacional
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OPERACIÓN CÓNDOR. Hace 41 años se formalizaba la Operación Cóndor en Chile

Hace 41 años, un 25 de noviembre de 1975, el represor y jefe de la DINA Manuel Contreras inauguraba la reunión de los distintos servicios de seguridad de países latinoamericanos para coordinar la represión, asesinato y tortura de militantes de izquierda.

Sábado 26 de noviembre de 2016

El 25 de noviembre de 1975 se dio inicio a la reunión en Santiago de Chile, a la que Manuel Contreras había invitado a representantes de organismos de seguridad de distintos países latinoamericanos, entre ellos Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, que dio inicio al Plan Cóndor, una organización trasnacional de los militares y servicios de seguridad de estos países, para realizar acciones coordinadas de represión y tortura contra militantes de izquierda, dirigentes sindicales, opositores a la dictadura y todos aquellos considerados “enemigos internos” como señalaba la Doctrina de Seguridad Nacional.

La Operación Cóndor significó el secuestro, tortura, desaparición o ejecución de cerca de 600 personas. Hombres, mujeres e inclusive niños o niñas que sufrieron la represión de las dictaduras latinoamericanas.

En esta coordinación participaron las dictaduras o gobiernos de Chile, Brasil, Paraguay, Uruguay, Bolivia y Argentina y colaboraron también Perú, Colombia, Ecuador y Venezuela, además de contar con la colaboración de Estados Unidos.

Entre las múltiples acciones represivas, se detuvo, torturó, secuestró, siguió y trasladó entre distintos países a militantes y opositores a la dictadura.

La operación o plan Cóndor nos habla del terrorismo de Estado y las políticas del horror trasnacionales y coordinadas, en un contexto marcada por la Doctrina de Seguridad Nacional.

El caso de Isaac Fuentes

Hace un tiempo publicamos en Izquierda Diario una entrevista a Sonia Fuentes, hermana de Isaac Fuentes, el “trosko”, militante del MIR e integrante de su Comité Central, que luego del golpe de Estado se dirige a Cuba, desde donde vuelve a Argentina para colaborar con la resistencia a la dictadura.

El 17 de mayo Jorge fue detenido al intentar entrar a Paraguay, junto a Amilcar Santucho, militante y dirigente del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PTR-ERP), de Argentina.

Ambos fueron torturados y estuvieron detenidos durante meses. Los agentes paraguayos se contactaron con sus pares chilenos y argentinos para avisar de la detención. Según una investigación “Sus casos se convirtieron en un estudio en colaboración entre los servicios de la policía secreta del Cono Sur y el catalizador para formalizar esa coordinación en una alianza oficial contra la "subversión" izquierdista llamada Operación Cóndor”.

La hermana de Jorge, Sonia, relata que un testigo contó que “fueron bestiales con él”. Informados en Chile, viajaron agentes de la DINA a ese país, algunos señalan incluso que fue Manuel Contreras. Según contaría años después Amilcar Santucho, fueron torturados por militares paraguayos, uruguayos, argentinos y chilenos. Por lo que conoce de testimonios, lo habría traído la Fuerza Aérea chilena engrillado. Los inicios de la Operación Cóndor ya estaban en marcha.

En el mes de septiembre de 1975 fue trasladado a Chile, según cuenta su hermana Sonia Jorge fue la “primera pieza” de la coordinación entre las distintas dictaduras latinoamericanas para ejercer el terrorismo de Estado.

En los llamados “Archivos del Terror”, donde se reúnen documentos de la represión de Operación Cóndor y otros casos, aparece el documento que envía Manuel Contreras, el 25 de septiembre de 1975 agradeciendo “por la cooperación prestada para facilitar las gestiones relativas a la MISION que debió cumplir mi personal en la hermana República del Uruguay”. Contreras se refería al caso de Isaan, detenido en ese país y que la dictadura paraguaya entregó a su par chilena.

En otra carta de octubre del mismo año, Manuel Contreras escribe “al General de División don Francisco Brites, Jefe de la Policía de la República del Paraguay” para invitarlo “a una Reunión de Trabajo de Inteligencia Nacional que se realizará en Santiago de Chile, entre los días 25 de Noviembre y 01 de Diciembre de 1975”, se habla de una reunión secreta y que espera que “pueda ser la base de una excelente coordinación y un mejor accionar en beneficio de la Seguridad Nacional de nuestros respectivos Países” . La Operación Cóndor estaba en marcha.

En el caso de Jorge, el trosko Fuentes, llegó a Chile a manos de la DINA clandestinamente, donde comenzó su paso por varios campos de detención, entre ellos el de Cuatro Álamos y Villa Grimaldi.

“Me llamo Jorge Fuentes y soy del Mir”

Son muchos los testimonios que hablan del paso del trosko Fuentes por Cuatro Álamos y Villa Grimaldi, al menos hasta enero de 1976.

En esa misma época, su madre sabía de la detención de Jorge en Chile por quiénes lo habían visto en ese recinto, entre ellos Georgina Ocaranza Muñoz quién recuerda que escuchó a alguien cantar en una celda cercana a la suya en Cuatro Álamos, centro de detención ubicado en la calle Canadá N° 53 (cerca de Vicuña Mackenna al 3000) en manos de Carabineros. Era Jorge, el trosko Fuentes. Una vez pudo verlo en el baño, donde observó que estaba rapado y golpeado. Pocos días después fue trasladado a Villa Grimaldi.

El 6 de octubre de 1975 se presentó un recurso de amparo en favor de Jorge, también otra por arresto ilegal. Ninguna prosperó. La justicia estaba en connivencia con los militares. Sonia trató de hacer algo desde Estados Unidos, donde arrancó como perseguida política, participando en Amnesty Internacional, enviando cartas a distintos organismos, tratando de salvar la vida de su hermano.

En Villa Grimaldi, Jorge fue visto por numerosos presos y presas políticas, que dieron testimonio de su paso por ese centro de detención y tortura. Su condición de salud había empeorado producto de la tortura, Jorge tenía con sarna y piojos, y los lo tenían encerrado en una casa de madera pequeña, los militares le decían “pichicho” o “bicho” burlándose de él como si fuera un perro, según los testigos.

Estas eran algunas de las prácticas del horror. La tortura, el miedo, el disciplinamiento, el terror. Buscaban no sólo la desarticulación de las organizaciones, sino también quebrar a los detenidos, la humillación, su destrucción como personas y también atemorizar a la población en general, en un momento donde reinaba la total impunidad y control sobre la sociedad.

Lelia Matilde Pérez, también detenida y trasladada a Villa Grimaldi, escuchó al trosko Fuentes gritar su nombre y contar su historia, también pedía que les avisaran a sus familiares. “Yo soy el trosko Fuentes y soy del MIR”.

Delia Veraguas Segura recuerda que: “El día 29, vio en ese recinto a un prisionero alto, moreno, con la cabeza rasurada y con sarna; gritaba que era Jorge Fuentes Alarcón, alias "El Trosko", sociólogo de Concepción, miembro del MIR, y que avisaran a sus familiares que estaba vivo, porque temía que lo hicieran desaparecer”

También Gladys Ledesma lo vio detenido, con los pies engrillados, recuerda que todos los días cantaba “y levantaba el espíritu de sus compañeros”, su hermana Sonia recuerda que Jorge aprendió a cantar en la Universidad y le gustaba la música, cantaba canciones de los Charchaleros.

Son muchos otros los testimonios de la brutalidad militar con Jorge y los prisioneros. Pero, también, muchos los testimonios de la solidaridad y humanidad entre los detenidos, como cuenta Oscar Orellana, detenido también a fines de noviembre en Villa Grimaldi: “Era característico de él ayudar a los otros detenidos dando ánimo; tenía una alegría y una moral muy alta.

Renán Castillo Urtubia también señala que “el Trosko se encontraba muy íntegro pese al trato a que era sometido, ya que se encontraba castigado debiendo permanecer en una casucha de perro”.

Sergio Requena Rivera relata haber visto al trosko Fuentes en enero de 1976, cuando al parecer fue sacado de la Villa con destino desconocido.

Según el testimonio de Luz Arce, quien fue prisionera y luego colaboró con la DINA escuchó decir que a un preso se le inyectó el virus de la rabia, al parecer podría haber sido el trosko Fuentes. Según el archivo Memoria Viva, el responsable habría sido el médico colaborador de la DINA, Werner Zanghellini Martínez, a quien la Comisión Funa denunció en septiembre del año 2000. Su hermana Sonia, contó en la entrevista que tenía indicios de que le habrían inyectado el virus de la rabia.

La historia del trosko Fuentes en Dictadura es la historia de miles que vivieron la represión política, la tortura, la represión, por la Dictadura Cívico Militar que defendió los intereses de los empresarios. Pero, también es la historia de la solidaridad, de la lucha, de la militancia, del compromiso.

La madre de Jorge y Sonia murió con sólo 60 años, después de haber perdido el “deseo de vivir”. Sonia nos señala que su gran angustia, hasta la actualidad es “no saber dónde, es como un libro que tú has leído con mucha pena y no tiene final”.

Sonia aún tiene pesadillas “de todas las cosas que me han contado, de lo que le hicieron a mi hermano” y por eso lucha y exige justicia, como también que salgan a la luz los nombres de los criminales. “Hace 42 años que estamos esperando justicia”, una justicia que también esperan muchos otros familiares, que conviven con la impunidad.

En momentos en que la justicia están dejando en libertad a violadores de derechos humanos, es imprescindible seguir luchando mas que nunca, por cárcel y castigo en cárceles comunes, a los violadores de derechos humanos.

Acá las entrevistas

http://www.laizquierdadiario.com/MIR-chileno-entrevista-a-Sonia-Fuentes-hermana-del-trosco-fuentes

http://www.laizquierdadiario.com/Entrevista-a-Sonia-Fuentes-Alarcon-hermana-del-Trosko-Fuentes-Parte-II?id_rubrique=1201

http://www.laizquierdadiario.com/Entrevista-a-Sonia-Fuentes-Alarcon-hermana-del-Trosko-Fuentes-Parte-III