En alrededor de 30 escuelas de la UNAM se inició una pelea contra los adeudos salariales de cientos de docentes de asignatura, adjuntos o en modalidad de ayudantes. En Acatlán el movimiento tiene una fortaleza particular.
Martes 13 de abril de 2021
La lucha por el pago de salario que ha inundado todo los niveles educativos de la UNAM encendió las alarmas y reveló las condiciones de trabajo de cientos de docentes, que laboran en total precariedad y sin estabilidad laboral.
Lo iniciado en la Facultad de Ciencias y la Facultad de Economía y que hoy recorre en una treintena de escuelas, también destapó las distintas problemáticas de las cuales la FES Acatlán no es ajena.
En el caso de esta facultad, una de las primeras en convocar a asamblea el miércoles 16 de marzo, se convirtió en la escuela con mayor masividad del movimiento, con participación de centenares de estudiantes y académicos, donde el movimiento confluyó con un amplio malestar por la reelección de Manuel Martínez Justo.
Incluso la encuesta realizada por la asamblea, donde participaron más de 9 mil estudiantes, la cual planteaba un paro en solidaridad con la lucha de los docentes, en primer momento, exigió la destitución de Martínez Justo como parte del pliego petitorio.
No obstante, las autoridades decidieron ignorar la Asamblea y la masiva votación de la comunidad, como siempre, dejando claro que éstas buscan gobernar la universidad con un pequeño grupo de funcionarios y Consejeros Técnicos y Universitarios afines, los cuales no representan realmente a la comunidad.
Luego de asambleas por carrera y generales, se elaboró un nuevo pliego petitorio el cual fue votado masivamente a favor. No obstante, las autoridades siguieron ignorando a la Asamblea General. Esto provocó que aumentara el descontento hacia las autoridades de la facultad; así, los estudiantes convocamos a un mitin afuera del plantel el día miércoles 7 de abril y, al no ver respuesta de las autoridades, un centenar de estudiantes cerramos las inmediaciones de la FES Acatlán y después la avenida Periférico parcialmente.
Esta presión del movimiento estudiantil, obligó a que las autoridades respondieran con una propuesta de diálogo, teniendo que reconocer el paro y a la Asamblea General de la facultad.
Hay que recordar que la administración de Martínez Justo, al igual que otras autoridades de la UNAM, ha intentado detener o desarticular el movimiento. En el pasado intentó romper asambleas, en otros momentos ha utilizado la represión abierta y también ha realizado mesas de negociación llevando “acarreados”.
En el presente movimiento, la dirección ha mandado bots a las asambleas, para meter spams, videos pornográficos e incluso audios de amenaza a algunos estudiantes, también han mandado teléfonos para enviar mensajes con el fin de trabar los grupos de whats. Sin embargo, la organización estudiantil no se detiene.
Por lo anterior, aunque el reconocimiento del paro es una victoria producto de la movilización en las calles, hay que recordar que fue el mismo director que en el 2018 rompió un diálogo público, dándole la espalda a la comunidad.
¿Qué retos para el movimiento estudiantil en Acatlán?
En la FES Acatlán se ha levantado un movimiento con cientos de estudiantes en solidaridad con los docentes, ha emergido una nueva generación de estudiantes que abrazan las demandas de trabajadores, en este caso de profesores, una generación que viene de experiencias recientes como la lucha del movimiento de 2018 contra los porros en la UNAM, y de otros procesos previos.
Este nuevo alumnado en Acatlán ha bregado por recuperar la tradiciones democráticas del movimiento estudiantil, buscando formas de masificar y construir un movimiento amplio. Por eso en las asambleas se peleado por tener representantes rotativos y revocables, de la mano de desconocer en la mayoría de los casos a los representantes institucionales. Se han mantenido Asambleas Generales y por carrera, y se ha avanzado en la comprensión de la necesidad de que el movimiento no se quede en el estudiantado haciendo llamados a docentes y a trabajadores. La organización tripartita es vista como una necesidad por muchos de los estudiantes que participan en las asambleas y discusiones.
Además, se ha puesto sobre la mesa en cada carrera la necesidad de construir una organización estudiantil permanente como un Consejo General de Representantes (CGR), así como de constituir una Comisión de Género y Diversidad Sexogenérica independiente de las autoridades (no como las fundadas en otras Facultades, donde están bajo el control de la autoridades y el inquisidor Tribunal Universitario) y tripartita.
Por otro lado, en las asambleas en Acatlán se ha discutido la necesidad de luchar no solo por el pago total de los sueldos caídos, sino también por la basificación de nuestros profesores, por un aumento salarial para que se alcance a cubrir al menos la canasta básica y una canasta tecnológica que garantice que los docentes puedan cubrir internet, luz, aparatos tecnológicos y todo lo necesario para poder dar sus clases.
La pelea por representantes rotativos y revocables así como la construcción de un CGR, puede ser un paso en conquistar un gobierno tripartito en la UNAM, donde los estudiantes, trabajadores y académicos, tengamos realmente voz y voto en la toma de decisiones, al final somos nosotros quienes le damos vida a esta universidad.
Hay posibilidades de consolidar un gran movimiento en la FES Acatlán, que sirva de ejemplo para el resto de las escuelas y universidades, un movimiento que incluso apunte a no quedarse solo en la UNAM, como ya se viene proponiendo en las asambleas de Acatlán así como en la InterUNAM, donde se ha propuesto la necesidad de un Encuentro Nacional en Defensa de la Educación.
Solo la organización democrática e independiente es capaz de enfrentar las consecuencias de décadas de ataques a educación pública que ha dejado a miles de estudiantes fuera de la universidad, profesores y trabajadores precarizados, universidades en quiebra, el alza de las cuotas, entre otras problemáticas. La educación pública se defiende con organización y en las calles.
Desde la Agrupación Juvenil Anticapitalista llamamos a las y los estudiantes de la facultad a participar, a fiscalizar a sus voceros y representantes y a fortalecer la organización en las comisiones y en las carreras. Para conquistar un movimiento estudiantil permanente que defienda la educación, los derechos laborales de nuestros docentes y conquiste una universidad abierta y al servicio del pueblo pobre y trabajador. Te invitamos a que te sumes a construir una gran agrupación de estudiantes con este programa, es el momento de organizarse por otra universidad y por otra sociedad.
Apuntando a luchar por la construcción de una sociedad distinta, donde el conocimiento y la tecnología estén al servicio de toda la humanidad y no sólo de un puñado de empresarios.