Francia se estremece ante la movilización masiva en contra de la reforma Laboral de Hollande. Los estudiantes y Trabajadores salen a la calle de forma masiva, entre represión y huelgas tiembla una potencia imperialista. Los trabajadores y estudiantes de chile debemos mirar con atención lo que pasa allí, importantes lecciones podemos sacar de la heorica lucha de las masas obreras francesas.
Lunes 20 de junio de 2016
Una oleada de huelgas y movilización se expande en Francia. Impulsada en un primer momento por los estudiantes en la Calle, hoy la movilización se ha tornado masiva y empuja a la huelga general.
El Gobierno del PS, encabezado por Hollande, intenta pasar una Reforma Laboral que, como en Chile, atenta contra los trabajadores: aumento de la jornada de trabajo, pasando de 36 Hrs. a 44 o 46 Hrs semanales, fortalecer los acuerdos de empresa antes que los convenios colectivos, entre otros.
A pesar de la dura represión y del encarcelamiento de activistas, el movimiento en contra de la Ley Khromic (por el nombre de la Ministra del Trabajo) no hace más que expandirse.
Y es que el Gobierno de Hollande se encuentra profundamente deslegitimado. Los mecanismos anti-democráticos del régimen, que le permiten al Gobierno pasar reformas saltándose al parlamento incluso, ponen en evidencia que no hay otro camino mas que movilizarse en las calles. Pero la Reforma Laboral, que hoy tiene a Francia al borde la huelga general, es solo la gota que rebasó el baso. Ya el pueblo trabajador francés había dado batallas previas a esta.
El Otoño Francés del 2010
El 2010, durante la administración del Presidente derechista Sarkozy, Francia se convulsionó como no lo hacía desde el mayo del 68. El Gobierno intentó pasar allí un aumento en la edad de las jubilaciones, a la que los trabajadores y estudiantes respondieron con una potente movilización que se extendió por dos meses: el otoño Francés.
8 jornadas de paro masivo, huelgas explosivas en sectores estratégicos como la refinería, los puertos o los ferroviarios, y la aparición de importantes sectores estudiantiles, en especial los secundarios. Esa movilización marcó un punto de inflexión de la ofensiva neo-liberal en Francia, una de las principales potencias imperialistas de Europa.
Pero la movilización no logró detener la reforma jubilatoria, por responsabilidad directa de las direcciones sindicales y el reformismo, la Confederación Francesa del Trabajo (CFDT) ligada al PS Francés y la CGT (Confederación General del Trabajo) ligada al PC Francés, que se negaron a expandir la lucha, apostando al desgaste de la movilización, con jornadas aisladas que se esparcieron justo en el momento de mayor radicalización, lo que llevó al aislamiento de los sectores mas decididos al combate. ¿Por qué hicieron esto las direcciones sindicales?
La CFDT y la CGT, nunca llamaron a movilizarce contra la reforma jubilatoria. A diferencia de las masas, que exigían el retiro de la reforma. La dirigencias sindicales reformistas buscaban solo mayor participación en la confección de dicha reforma. Muy similar a como las dirigencias de la CUT encaran su “oposición” a la reforma laboral aquí en Chile. Esta “pequeña” diferencia determinó la política traidora de las direcciones sindicales, que culminó con la aprobación de la reforma de Sarkozy.
Francia hoy
La Reforma Laboral de Hollande fue la gota que rebasó el baso. Asambleas y protestas estudiantiles en Marzo, como ocurren ahora Chile, dieron el punta pie inicial. Durante todo el mes la movilización se extendió con protestas masivas que se coronan el 31 con la primera jornada nacional de lucha y una asamblea masiva en la Plaza de la República, que dio a luz un nuevo movimiento social “Nuit Debout” (Noche en Píe) bajo la consigna de “Todos juntos!” , similar al movimiento de indignados en España, ocupan plazas expresando, aun con limites, la unidad obrero-estudiantil y popular.
En abril, con los estudiantes a la cabeza, la movilización da un salto. Jornadas de manifestaciones nacionales que solo en Paris congregaron en varias ocasiones a varias decenas de miles en las calles. Pero es entre mayo y junio que la clase obrera Francesa se pone a la cabeza.
Después de que Hollande impone por decreto la reforma, el 10 de mayo, se desata la rabia obrera. Los trabajadores de las refinerías y portuarios se ponen a la cabeza, mientras inicia la Eurocopa, los trabajadores despliegan su lucha y comentan como “aguarle la fiesta al Gobierno”.
En Junio los ferroviarios golpean la mesa, y se ponen a la cabeza de las movilizaciones. Se suman trabajadores de la aerolíneas, trabajadores de las centrales nucleares, conductores de camiones, del sector privado (el fabricante de submarinos nucleares DCNS, Amazon, el grupo Peugeot, etc), trabajadores del comercio, mineros, de la educación, de Correos, etc. Y el 2 de Junio la huelga “Robin Hood”, de las plantas eléctricas, corta la luz a los ricos, y conecta a los pobres.
Mientras escribimos estas líneas, aparecen comités de huelga en distintos lugares de trabajo, la autoorgnización obrera empieza a desarrollarse, igual que lo hizo el 2010 a través de las intersindicales (interprofesionales). Las huelgas no retroceden, tampoco el Gobierno, será una lucha dura. Mientras tanto, la CTDF boicotea la movilización, y la CGT –principal opositor a Hollande- se niega a expandir el movimiento mas allá del retiro de la reforma, impidiendo así que mas sectores de asalariados entren en combate. Todo está por verse aun.
¡Hagamos como en Francia!
Sea Sarkozy o Piñera, Hollande o Bachelet, la lección es la misma. Disfrazados de “socialistas” o abiertamente derechistas, los gobiernos pro-empersariales buscan desencadenar la crisis en nuestros hombros. Solo la Movilización en las calles con nuestros métodos de lucha podrá poner freno a los ataques. Que la crisis la peguen los ricos!
En Chile hoy el movimiento estudiantil se juega la suerte, ante una reforma de gratuidad que resultó ser una farsa, los estudiantes despliegan tomas y marchas, entre una dura represión. Tal como lo hicieron los estudiantes franceses, deben buscar en los trabajadores sus principales aliados. Los trabajadores debemos levantar también la consigna de Educación Gratuita, y buscar unir nuestras luchas en contra de los ataques del Gobierno. Viva la unidad Obrero estudiantil!
El movimiento obrero en Chile ya ha dado varias batallas importantes, desde los mineros a los profesores, desde portuarios a los funcionarios públicos de atacama o el registro civil. Y en todas, las direcciones sindicales oficiales de la CUT, han mostrado su incapacidad de ponerse a la cabeza de una verdadera lucha. Al revés, han buscado desviar o contener dichas luchas. Como en Francia debemos organizar la lucha contra la reforma laboral, desde la base, exigiendo que las direcciones sindicales rompan con el Gobierno y se decidan a frenar con movilización real la actual Reforma.
¡Hagamos como en Francia!
La clase obrera es una y sin fronteras

Roberto Acuña (Zonyko)
MC y productor musical