En México son asesinadas 7 mujeres a diario. Entre 2013 y 2015, 6,488 mujeres fueron asesinadas según datos desprendidos de las estadísticas del Inegi. En el Estado de México se registraron 1045 feminicidios al año, seguido por Guerrero, Chihuahua y Oaxaca.
Miércoles 5 de octubre de 2016
En los últimos días se dio a conocer el lamentable caso de Karen Esquivel Espinosa y de Adriana Hernández Sánchez mujeres que desaparecieron y fueron halladas sin vida en el municipio de Naucalpan, sucesos como éste se han normalizado en todo el país.
Es impotente sentirse con miedo, sentirse insegura en todos lados y “no poder hacer nada”, que las autoridades nos ignoren y criminalicen, que sigan creyendo que hay asuntos más “importantes”que los feminicidios, pero paradójicamente Eruviel Ávila en un su informe de gobierno recalcó que hay “avances” en el tema de la mujer, debido a la activación de la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres, que sólo militariza la zona o el municipio, lo cual es totalmente indignante.
No sólo es Karen, no sólo es Adriana, somos todas, somos las mujeres enfrentándonos a la violencia generalizada, a la impunidad, al tráfico de personas, a la negación de nuestros derechos a la educación y la política, somos mujeres que estamos en busca de justicia y de la garantía de nuestros derechos.
¡Ya es hora de dejar de callar!
Es tiempo de empezar a actuar, de denunciar que estamos hartas de paliativos como las políticas públicas que dicen buscar contrarrestar la violencia. Sin embargo, es el mismo Estado quien sienta las bases estructurales para que la violencia contra las mujeres persista día con día, por lo que la salida a revertirlo no puede venir de ellos.
Debemos entender que todos y todas somos parte del cambio, no es necesario vivir en una zona de conflicto. Es una cuestión de organizarnos y dejar de lado los prejuicios y las ideas que día con día aumentan la falta de sensibilidad y de consciencia.
Les está hablando una estudiante de 19 años que podría ser la víctima perfecta; que cualquier día y a cualquier hora pueden acabar con su vida, como la de cualquiera de millones de mujeres que estamos hartas de vivir con miedo, hartas de preguntarnos ¿seré yo? ¿a qué hora no es tan peligroso salir ? ¿ese lugar es seguro?,¿qué ropa uso, para que no me violenten?, con la incertidumbre de no saber ¿Hasta cuándo tendremos que gritar “ni una menos”?.
“Si no soy yo ¿quién? si no es ahora ¿cuándo?”

Mariana Morales
Socióloga UNAM - Profesora la Facultad de Economía UNAM