La nota “Trabajar y estudiar en la UNSaM, cada vez más difícil” relató sobre un grupo de compañeras y compañeros que en el último cuatrimestre se organizaron en un reclamo colectivo hacia el rectorado en relación a la oferta horaria de la universidad. Entrevista a Eva, Noelia y Malena, secretaria de género del CEHUM, en relación al reclamo que las compañeras vienen protagonizando por mayor oferta horaria en la UNSAM.
Viernes 29 de julio de 2016 19:42
¡De qué se trata el reclamo?
N: Al ingresar a la universidad nos propusieron un plan de cursada para cursar, según decían, “sin demasiados sobresaltos”. Ahora nos dicen otra cosa, cambian bruscamente el “plan”, y resulta que nos superponen materias troncales retrasando todo el plan de estudio. La solución de las autoridades a este problema es que cursemos otro día. ¡Pero a las 14hs!
E: Yo me anote en un carrera turno noche porque tengo que trabajar. Esta realidad es la que viven la mayoría de los estudiantes de la UNSAM. Nosotros estamos reclamando que la educación de libre acceso, pública y gratuita, sea un derecho que realmente podamos ejercer siendo trabajadores. Un horario a las dos de la tarde convierte ese derecho en tan solo un dicho.
¿Cómo vivieron esa experiencia?
E. Decidimos redactar una carta y juntar firmas. En la carta planteamos que la negativa a ampliar la oferta horaria está ligada a la política de ajuste del gobierno de Macri. Es obvio que el gobierno de Macri quiere hacer de la educación un negocio privado, es decir la educación pública no es “lucrativa” para el gobierno. Eso explica la política de ajuste que pone en riesgo la continuidad de miles de compañeros y compañeras en sus estudios. Y ni hablar del acceso, ¿cuantos jóvenes se quedan sin estudiar en Argentina?
N. Conseguimos más de 100 firmas en un muy corto tiempo. El conjunto de los estudiantes se ve afectado por la misma política lo que convierte este problema en estructural. Compañeros de distintas carreras como Ciencia y Tecnología, Historia, Psicopedagogía, etc. se sintieron identificados con la situación que planteamos y firmaron brindándonos su apoyo, como también algunos docentes. Luego llevamos la carta, en grupo, al rectorado. El Centro de estudiantes nos acompañó en el reclamo, al igual que los compañeros del PTS. Hay un malestar profundo en la UNSAM...
M. Si, incluso en relación a esto de las condiciones reales para poder acceder a estudiar, desde el CEHUM venimos planteando que muchas compañeras mujeres que son madres nos decían que se les hace difícil seguir el ritmo de las cursadas teniendo que cuidar a los chicos. Resulta cada vez más inentendible que las autoridades de la UNSAM se nieguen a abrir una guardería de calidad para resolver de una vez por todas este problema.
Hace unos meses nos encontramos más de 40.000 compañeros en las calles en la marcha educativa. Ustedes plantean que hay un malestar profundo ¿Creen que esto tiene relación?
N. Sí, claro que hay una relación. Si bien estamos planteando una situación concreta en la UNSAM sabemos que esto es global, es general, que afecta a toda la educación pública. La universidad no es una burbuja, el malestar también tiene que ver con los tarifazos, con los laburos precarios, con la subida del transporte, con los despidos, con no llegar a fin de mes...todo eso tiene que ver con tu calidad de vida, y con que puedas seguir o no con los estudios.
E. Es que entras a la universidad para salir con una perspectiva de trabajo, y en este marco de despidos y ajuste, la universidad te excluye diciéndote que tenés que venir a las dos de la tarde o si no que otra vez será. ¿Parece un chiste no? Pero no, es la realidad, nuestra realidad.
M. Si, además venimos participando de un proceso de asambleas que llamamos desde el CEHUM donde se expresan todos estos problemas. Es algo incipiente pero en las asambleas los estudiantes discutimos estas cuestiones y nos organizamos para enfrentarlas. Entre otras cosas nos votamos movilizarnos y participar de la marcha educativa, así también como de las movilizaciones del #NiUnaMenos, coordinamos clases públicas con otros centros de estudiantes de la zona como el 113, etc
¿Obtuvieron alguna respuesta por parte de las autoridades de la UNSAM?
N: Ninguna. Nos decían que en caso de cambiar el día se iba a perjudicar a otros compañeros desviando nuestro reclamo, que es político, hacia una discusión administrativa.
E. Claro, el problema es si la oferta horaria va estar en función de las necesidades reales del estudiantado que somos parte de la clase trabajadora o en función de los planes y proyectos noventistas del gobierno. Nuestra propuesta es superadora: ampliación de la oferta horaria. Seguimos exigiendo lo mismo: nuestro derecho a estudiar.
N: Si, además las autoridades de la UNSAM fomentan la división en el estudiantado incitando a que nosotros nos confrontemos con nuestros propios compañeros por ver quién se queda con las horas.
M. Lamentablemente esta política de las autoridades es alentada por Compromiso UNSAM, que es la agrupación política del rectorado en el estudiantado. La discusión es cómo construimos una unidad estudiantil para enfrentar el ajuste. Nosotros apostamos a fortalecer el centro como herramienta de lucha independiente. Compromiso UNSAM no presentó lista para centro con el intento de vaciarlo. Nosotros fomentamos las asambleas para que podamos discutir entre todos democráticamente medidas concretas para frenar el ajuste. Es decir viene teniendo la política de boicotear toda tipo de iniciativa y organización estudiantil independiente.
Planteamos que los consejeros estudiantiles se pongan al frente de esta pelea. Y ahora ni siquiera firmaron la carta, y le hacen el juego al rectorado nuevamente...
¿Que les queda como conclusión de esta experiencia?
E- Que vamos a seguir peleando. A veces desde la individualidad parece que estos problemas son imposibles de solucionar, pero de conjunto te das cuenta que contamos con la fuerza para hacerle frente y para avanzar. Un claro ejemplo de que la universidad se está acoplando a la política de ajuste y de división es que hace lo mismo que hace Vidal con el boleto estudiantil. El rectorado nos quiere dividir diciendo que las horas o bien son para unos o bien para otros. Y Vidal nos dice que el boleto estudiantil es para algunos y no para nosotros que estudiamos en el conurbano. Nosotros estamos comprometidos en cambiar este problema de fondo. Hoy son las horas de una cursada, y ¿mañana que va a ser? ¿La carrera?
M: Vemos la necesidad de organizarnos de manera independiente del gobierno y por supuesto también del rectorado, que en definitiva le hace el juego al macrismo. Que fuerza para esta pelea está en los estudiantes y los docentes. Esta es la perspectiva para el segundo cuatrimestre que ya empieza...