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OPINIÓN. Hebe de Bonafini: la ofensiva judicial contra los Derechos Humanos

La orden del juez Martínez de Giorgi de utilizar la fuerza pública para obligar a declarar a la titular de Madres es todo un símbolo de la política que busca desarticular a los organismos de DD.HH.

Facundo Aguirre

Facundo Aguirre @facuaguirre1917

Jueves 4 de agosto de 2016 17:10

Madres de Plaza de Mayo que fue un ejemplo de resistencia a la dictadura genocida y de oposición a la impunidad para los criminales del proceso durante los ’80 y los ’90. Hebe misma fue blanco de múltiples críticas por sus posiciones intransigentes.

Sin embargo, el kirchnerismo logró colonizar a parte importante de los organismos de Derechos Humanos que supieron enfrentar el pacto de impunidad que regía la democracia burguesa argentina, para transformarlos en agrupaciones de apoyo al “proyecto nacional y popular”, engrasando sus arcas, en el caso de Madres, con adjudicación de obra pública.

El escándalo de Sergio y Pablo Schoklender enriqueciéndose con el dinero aportado desde el Estado hirió para siempre la credibilidad de las Madres. Las posiciones de Hebe de Bonafini -que oficiaba como una apologista del kirchnerismo, insultaban al desaparecido Jorge Julio López, denigraba a las víctimas de las persecuciones y represiones kirchneristas, para terminar abrazada al partícipe del genocidio Cesar Milani- les quitaron a las Madres todo filo de oposición a la impunidad y los abusos del Estado capitalista. La cooptación kirchnerista logró vaciar de contenido de lucha por las libertades democráticas a los organismos de Derechos Humanos y con ello debilitar la autodefensa democrática del pueblo pobre y trabajador frente al Estado burgués.

Desde el punto de vista de los Derechos Humanos el gobierno de Cambiemos es un retorno a la teoría de los dos demonios con el claro objetivo de terminar una tarea en la que había avanzado bastante el kirchnerismo, que es el de recomponer a las FFAA, a quien se le otorgaron atribuciones que les había denegado hace tiempo la democracia burguesa argentina y, como se mostró en el desfile por el Día de la Independencia en Tucumán, donde desfilaron carapintadas y criminales procesados por el Operativo Independencia, quieren volver a poner en el centro la reconciliación con los genocidas.

No es de extrañar, el grupo Macri, así como la mayoría de los grandes grupos capitalistas fueron participes civiles y beneficiarios del genocidio y si nunca fueron llevados al banquillo de los acusados eso se debe al pacto de impunidad que radicales y peronistas mantuvieron a rajatabla hasta finales de los ’90. Un símbolo que gráfica esta política de reconciliación es la designación al frente del Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI), de José Alfredo Martínez de Hoz (hijo).

Hebe de Bonafini y Madres de Plaza de Mayo, más allá de sus posiciones políticas y sus provocaciones contra los luchadores populares en defensa de un gobierno burgués que mantuvo en lo esencial el statu quo capitalista heredado del neoliberalismo, sigue siendo un emblema de la lucha contra la dictadura. Que un oscuro funcionario del partido judicial quiera llevarla a declarar a la fuerza y detenerla habla de cómo el gobierno de la derecha argentina quiere avanzar contra las libertades democráticas y el movimiento de Derechos Humanos para garantizar la impunidad de la clase capitalista.


Facundo Aguirre

Militante del PTS, colaborador de La Izquierda Diario. Co-autor junto a Ruth Werner de Insurgencia obrera en Argentina 1969/1976 sobre el proceso de lucha de clases y política de la clase obrera en el período setentista. Autor de numerosos artículos y polémicas sobre la revolución cubana, el guevarismo, el peronismo y otros tantos temas políticos e históricos.

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