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Red Internacional
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CRISIS COVID19. Hipocresía: Subsecretario habla de "leves mejorías" en la lucha contra la pandemia, pero Minsal confirma 9000 muertes relacionadas al covid-19

El gobierno y sus ministros no saben como salir del pantano en el que se encuentran frente a la crisis, donde las altas tazas de contagios se mantienen al igual que las de fallecimientos por COVID19, bordeando las 9 mil personas.

Lunes 29 de junio de 2020

El gobierno no sabe qué hacer. Frente a la enorme crisis abierta por la brutal pandemia del COVID19 - de la cual son totalmente responsables de su propagación- busca incesantemente resquicios y cifras que le permitan salir al paso.
Así quedó demostrado tras el último informe epidemiológico presentado por el Ministerio de Salud (Minsal), en el cual el subsecretario de Redes Asistenciales Arturo Zúñiga, habló de “leves mejorías”, siendo que se señaló que hasta el día de hoy unos 8.935 decesos podrían estar vinculados al COVID19, y produciéndose 162 muertes sólo el día de ayer.

Incluso la Sociedad Chilena de Medicina Intensiva (Sochimi), tuvo que salir a ponderar las declaraciones de Zuñiga, manifestando “que los resultados serían muy incipientes considerando que aún existe un gran número de personas hospitalizadas en urgencias” de acuerdo a EMOL.

Además el subsecretario manifestó "hemos sido muy claros y muy categóricos en que la guardia se debe mantener, es decir, todas las medidas individuales de lavado frecuente de manos, aislamiento físico y uso de mascarillas, debe seguir diariamente recordándose, para evitar mayores contagios”. Declaraciones bastante hipócritas al apuntar a medidas individuales, tomando en cuenta que de acuerdo a la última encuesta realizada por Ipsos y Espacio Público, un 59% de las personas encuestadas aseguraron que uno o más integrantes de su familia debieron salir a trabajar durante la última semana. Es decir la vía más directa para mantener una alta taza de contagio, exponiendo a miles de trabajadores y sus familias.

Por último señaló: "Hemos sido muy claros y muy categóricos en no bajar la guardia y eso implica que nuestras medidas como seguir creciendo en la capacidad de ventilación mecánica y complejización de camas que está ocurriendo, diariamente, semanalmente, va a seguir ocurriendo" agregando posteriormente "Todas nuestras acciones apuntan a que no vamos a bajar la guardia, y en eso no hay que dudar". Un saludo a la bandera, cuando se mantienen cuarentenas de hambre que lanzan a miles de familias al confinamiento, y las exponen al contagio frente a un régimen laboral que no se detiene, en medio de un contexto de creciente desempleo.

El gobierno en la encrucijada frente a la actividad minera

En el caso de la actividad minera resulta aún más preocupante la situación, donde en ciudades como Calama se ha presentado un incremento importante en los casos de contagio como en Chuquicamata (115), Escondida (150) y Spence (59), y presentándose fallecidos. Sin embargo tanto el Banco Central (BC) como la misma carera de Minería a cargo de Baldo Pokurica han sido enfáticos en no suspender la minería, aludiendo en el discurso a la importancia económica que esto significa, pero que en lo concreto significa no tocar los intereses de los grandes empresarios del cobre.

Por su parte la misma Mesa Social COVID19 alerto sobre el nivel de contagios, con una tasa de positividad de entre el 50% y el 80% de positividad de acuerdo a lo test realizados en la región llamando a paralizar toda la actividad minera del Loa durante 14 días, manteniendo sólo los servicio mínimos exigidos por la ley.

¡Basta ya de que el gobierno y los grandes empresarios jueguen con la vida de los trabajadores!

Resulta indispensable que las direcciones de los grandes sindicatos y centrales de trabajadores salgan de su letargo, y donde se ha mantenido una tregua con quienes juegan con la vida de la clase trabajadora. Ante esto, es necesario realizar un gran llamado a parar las actividades productivas no esenciales como es el caso de la minería.

El gobierno y los empresarios están acostumbrados a descargar la crisis en las espaldas del pueblo trabajador, e incluso hasta el día de hoy siendo capaces de culparlos por la propagación de la pandemia, cuando han sido ellos mismos los responsables de extender los contagios y las muertes.

Es necesario exigir un impuesto a las grandes fortunas, junto con la nacionalización de los recursos naturales como el cobre, bajo gestión de sus trabajadores para responder a la crisis que nos afecta, y que sean los grandes empresarios quienes la paguen, no el pueblo trabajador.