El sábado 16 de julio se llevó a cabo la primera asamblea unificada de la Sección 10, con la novedad de reunir además de secundarias diurnas, a secundarias técnicas, para trabajadores, Centros de Estudios Tecnológicos Industrial y de Servicios (CETIS), Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios (CBTIS), Centros de Atención Múltiple (CAM) y padres de familia.
Maestra Tania Vonki Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase
Domingo 17 de julio de 2016
Hace años que las escuelas secundarias técnicas de la Ciudad de México no se movilizaban y nunca antes habían confluido en el mismo espacio de coordinación para luchar con escuelas de nivel medio superior, para trabajadores y padres de familia.
El movimiento ha ido creciendo y los padres y madres de familia han sido una parte decisiva de este fenómeno. La consigna central sigue siendo echar abajo la reforma educativa impuesta por el gobierno y los partidos del Pacto por México, que sólo ha traído perjuicios para las y los trabajadores de la educación, los padres y madres de familia y población que nos acompañan en la lucha, que han hecho suya porque igualmente les afecta.
Éramos alrededor de 250 a 300 asistentes en el momento más álgido de la asamblea. Hubo maestros que asistieron como delegados de asamblea de sus escuelas y asistieron padres y madres de familia como invitados al pleno de la reunión.
La asamblea tuvo tres puntos: información, análisis y propuestas, y plan de acción
En el primero, los maestros vertieron sus experiencias en paros, bloqueos y asambleas. Los padres reunidos en el Comité de Padres de Familia que apoya el movimiento en contra de la reforma educativa, pasaron a dar un saludo que fue aplaudido por todos los presentes.
También participaron normalistas del movimiento de rechazados para plantear su unidad a la lucha en contra de la reforma y de la actual reglamentación que les impide estudiar en donde quieren.
Posteriormente, el maestro Sabino, perteneciente a la Comisión Nacional Única de Negociación (CNUN) pasó al frente a rendir un breve informe del diálogo que se mantuvo en la Cámara de Senadores el pasado 15 de julio a fin de exigir la abrogación de la reforma educativa. Enseguida se pidió al pleno que planteara sus dudas y no se hicieron esperar las preguntas acerca de si la Comisión planteaba abrogación o suspensión definitiva y si se había tomado en cuenta la propuesta del partido Morena en torno a derogar algunas partes y no abrogar toda la reforma educativa, ya que el sentir de los asistentes y de la lucha nacional es ir por la abrogación de la reforma.
Desde la mesa se planteó la necesidad de tener una propuesta alternativa para mejorar la educación en México y se habló de la negativa del gobierno para abrogar la reforma en los espacios de negociación con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
En el punto de análisis y propuestas, debido a la negativa del gobierno a aceptar la abrogación de la reforma, algunas de las participaciones giraron en torno a la necesidad de desconocer al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) como interlocutor con el gobierno por parte de las y los trabajadores de la educación, porque Juan Díaz de la Torre, secretario general del sindicato, no plantea las demandas por las que las y los maestros salimos a luchar. Así mismo, la necesidad de que la CNTE exija al gobierno ponerle fin a las negociaciones con el SNTE y plantearnos como tarea del momento la lucha por la recuperación de nuestro sindicato.
El último punto fue muy corto, se nombraron las acciones acordadas por zona y se votaron. Destacó la propuesta de que se retomara convocar a una asamblea metropolitana que ya se había planteado en otros espacios de discusión, como la asamblea de secundarias técnicas, la asamblea de coordinación de las Secciones 10 y 11, y en la asamblea de la sección 9 de la CNTE, aunque en los resolutivos de esta última no ha sido retomada.
Al final nos dividimos por operativas si éramos de diurnas y por reunión de secundarias técnicas, sin embargo en la reunión de técnicas se decidió que teníamos que coordinarnos por zona junto a nuestros compañeros de diurnas, pues es así como viene funcionando el movimiento: las escuelas se apoyan entre sí sin importar el nivel educativo o el subsistema al que pertenezcan, junto a los padres y madres de familia y vecinos que vienen jugando un rol fundamental en esta lucha.
Éste es un paso importante en la organización del movimiento pero aún falta que la sección 9 se sume a esta forma de organización amplia junto con las secciones 10 y 11 del sindicato, e incluso la 36 del Valle de México. Por eso, es de suma importancia que se lleve a cabo la asamblea metropolitana, con delegados votados mediante asambleas por escuela en donde estén representados docentes, trabajadores de apoyo a la educación y los padres y madres de familia; que sean rotativos, revocables y que vayan con mandato de asamblea.
Es una tarea enorme, pero la necesidad de votar delegados que representen las discusiones y decisiones de las bases en torno a la reforma, es vital para mantener la fuerza y darle cohesión al movimiento, el cual debe ir ampliándose para coordinar a todos los trabajadores, mujeres y jóvenes que quieren hacerse escuchar para denunciar la política gubernamental que nos afecta negativamente a todos los que no somos dueños de grandes empresas y extender el movimiento a más sectores de la sociedad hasta lograr la abrogación de esta Ley.
No queremos vacaciones, queremos resoluciones a nuestras justas demandas. Sólo llevando hasta el final la frase que representa a la disidencia magisterial, “Unidos y organizados venceremos”, y confiando en nuestras propias fuerzas, es que podremos lograrlo.