Los y las trabajadoras de la fabricante de las famosas galletitas Oreo se encuentran en huelga por mejores condiciones laborales y salariales. Es la primera huelga en 52 años y se ha extendido a cinco estados en los últimos días. A pesar de las ganancias millonarias la empresa Mondelez avanza con turnos de 12 horas, despidos, precarización y recorte de beneficios.

Juan Andrés Gallardo @juanagallardo1
Miércoles 25 de agosto de 2021 15:00
Al grito de "Sin contrato no hay snacks", los y las trabajadoras de Mondelez-Nabisco en Estados Unidos están realizando piquetes en plantas de cinco estados. Se trata de la primera huelga en 52 años en la empresa alimenticia que fabrica las galletitas Oreo y Ritz entre otros. Un conglomerado internacional que ha ganado miles de millones de dólares durante la pandemia pero está avanzando en la precarización del trabajo con turnos de 12 horas y recortes de beneficios.
Al menos 1.050 trabajadores paralizaron las plantas en Colorado, Georgia, Illinois, Oregon y Virginia, según el sindicato BCTGM (Bakery, Confectionery, Tobacco Workers y Grain Millers International).
Las protestas comenzaron hace casi tres semanas cuando los trabajadores de Nabisco en Portland convocaron a una huelga por mejores condiciones laborales y salariales. Desde ese momento el movimiento se extendió. Los trabajadores de Chicago se unieron a la acción el último jueves y los trabajadores de Norcross, Georgia, hicieron lo mismo este lunes.
Los trabajadores y trabajadoras recibieron la rápida solidaridad de otros sectores, como los que luchan por un salario mínimo de 15 dólares la hora. En un tuit denunciaron que "Mondelez, la empresa matriz de Nabisco, obtuvo 3.5 mil millones de dólares en ganancias en 2020. Sin embargo, sus trabajadores se ven obligados a soportar recortes y salarios reducidos. ¡Solidaridad!"
Nabisco workers with @BCTGM are on strike across the country. Mondelez, Nabisco’s parent company, made $3.5B in profit in 2020. Yet, their workers are being forced to endure job cuts and slashed wages. Solidarity! #Fightfor15 https://t.co/pEoaBkY7mt pic.twitter.com/fa46GD8Hw4
— Fight For 15 (@fightfor15) August 21, 2021
Los trabajadores denuncian que la empresa “El año pasado obtuvo ganancias récord durante una pandemia y ahora vienen por más (...) Así que nosotros “tuvimos que tomar una resolución [salir a la huelga], ya que sinó no quedará nada por lo que valga la pena luchar ".
El nivel de ataque es obsceno. La empresa pagó a su director ejecutivo 18 millones de dólares el año pasado y ganó más de $ 1 mil millones de dólares en el segundo trimestre de 2021 (sobre $ 6,6 mil millones en ventas), han avanzado en importantes recortes sobre los salarios y beneficios de las y los trabajadores.
También denuncian que en las últimas negociaciones la empresa propuso eliminar el pago de la prima por el trabajo los fines de semana, finalizar las bonificaciones por asistencia perfecta y deshacerse del pago de horas extras diarias después de ocho horas. Al mismo tiempo también quiere dejar de brindar atención médica complementaria a los jubilados de la empresa, exigir que los trabajadores comiencen a pagar parte de las primas del seguro médico y aumentar la contratación de trabajadores temporales no sindicalizados.
Los trabajadores han estado trabajando sin contrato desde fines de mayo, y las negociaciones se rompieron luego de que su empresa matriz, Mondelez International, propusiera cambios que incluyen convertir turnos de ocho horas en turnos de 12 horas sin horas extras. Los trabajadores recién recibirían pago de horas extra en el sexto y séptimo día de trabajo, siempre que trabajaran sus horas programadas durante la semana.
Esto terminó de hacer explotar la furia dentro de las plantas y desató la huelga y los piquetes.
No es la primera vez que la gigante internacional Mondelez es denunciada por este tipo de ataques contra las y los trabajadores. Durante la pandemia, mientras sus ganancias crecían en miles de millones de dólares las filiales en distintos países avanzaron con planes de precarización y un mayor ritmo y horas de trabajo, sin garantizar siquiera condiciones básicas de seguridad ante el Covid-19.
La actual huelga en Nabisco en Estados Unidos tiene lugar poco después de una paralización total de casi tres semanas por parte de cientos de trabajadores de la empresa Frito-Lay en Topeka, Kansas, que protestaban por los brutales ritmos de trabajo que los obligaban a trabajar sin descanso ni francos durante 12 horas seguidas con solo ocho horas libres entre cada turno. Tras las tres semanas de huelga las y los trabajadores consiguieron una primera victoria al asegurar un nuevo contrato que les garantiza al menos un día libre a la semana.
Lejos de la propaganda que hacen diversos intelectuales sobre una robotización de la producción que estaría eliminando el trabajo humano, las empresas dan cuenta de mayores ataques a los trabajadores para volver a condiciones de trabajo de hace un siglo atrás. La jornada de 8 horas, conquistada hace más de 100 años vuelve ser atacada por las empresas que imponen cada vez más turnos de 12 o más horas, en algunos casos sin siquiera pago de horas extra. Mientras estos sectores están sobreocupados, millones de jóvenes no consiguen empleo o deben conseguir varios trabajos precarizados para poder subsistir.
Este panorama se repite en todo el mundo, desde los países más pobres hasta el propio Estados Unidos. De la misma manera, se empiezan a suceder este tipo de luchas y huelgas, que sin duda se verán agudizadas por las condiciones de vida y trabajo de una pandemia que ya lleva más de un año y medio.

Juan Andrés Gallardo
Editor de la sección internacional de La Izquierda Diario