Después de años de arduas luchas por mejorar sus condiciones laborales, las trabajadoras del aseo de la Universidad de Santiago de Chile lograron echar abajo el sub contrato y pasar a contrata por la universidad.
Martes 3 de diciembre de 2019
Entre abrazos y lágrimas de felicidad finalizaba la ceremonia donde se firmó el acuerdo por dejar atrás el subcontrato y permitirle a las funcionarias del aseo en la USACH obtener un contrato con la institución, un importante logro después de años de grandes luchas protagonizadas por las valientes trabajadoras que decidieron organizarse en un sindicato para pelear en contra de sus precarias condiciones de trabajo, la persecución política, los malos tratos y los descuentos injustificados.
"Gracias por la valentía de levantar un sindicato, al principio éramos poquitas mujeres, pero cuando estábamos todas organizadas, por fin nos respetaron" declaró María Díaz, dirigenta del Sindicato de Aseo y Jardines de la USACH, durante la ceremonia.
Lucha contra el subcontrato
El subcontrato fue instalado en la USACH en el año 1991 (como herencia de la dictadura plasmada en el Código Laboral de José Piñera y los Chicago Boys). El 2011 el movimiento estudiantil cuestionó la educación de mercado en su conjunto, condenando el lucro hasta la explotación laboral y todas las aristas que enmarcan la educación en términos neoliberales. En la USACH se empezó a hablar contra el subcontrato, identificando a los trabajadores que tienen esta modalidad de contrato como quienes tienen las peores condiciones.
El año 2014 la Fundación Sol realizó un extenso informe sobre el subcontrato en la universidad, en donde se evidenciaba la falta de implementos, las faltas al contrato laboral, los bajos sueldos y otras denuncias. Asimismo, trabajadores denunciaban hostigamiento y malos tratos por parte de supervisores de la empresa contratista, lo cual llegó hasta tener casos de agresiones físicas por parte de estos.
Para el año 2016, trabajadores de Aseo y Jardines de la universidad conformaron el Sindicato interempresa de Aseo y Jardines de la USACH, quienes iniciaron un proceso de negociación colectiva ese mismo año, en donde se exigió a las autoridades de la USACH que se hicieran cargo de la situación de precariedad que sufren, poniendo dentro de su petitorio el Fin al subcontrato, reestablecer el paso a planta, además del aumento de salario y fin a los descuentos que mermaba su bajo salario. Estudiantes hacían eco de estas demandas, manteniendo las campañas y levantando mociones para su paso definitivo a planta lo que se vio expresado en los petitorios de 2013 y 2015.
La universidad rechazó constantemente las demandas por el fin al subcontrato, a la vez de que era cómplice de ataques antisindicales, como lo fue el despido de miembros del Sindicato y el despido de los jardineros en el marco del proceso de licitación de la empresa. La universidad insistía en que era la contratista quien debía hacerse cargo de los problemas de los trabajadores demostrando la nula voluntad de su parte de dar solución a estas problemáticas. Hoy la situación cambia en base a la coyuntura nacional en donde trabajadores y estudiantes salen a la calle a exigir salud, trabajo, educación, sueldos y pensiones dignas, con claras muestras de elevación de sus expectativas que se ha visto reflejada en el rechazo a los anuncios del gobierno que intenta poner fin al conflicto con propuestas que no atacan la médula del problema. Asimismo, Zolezzi se ha manifestado a favor de una Asamblea Constituyente, que no se condecía con su práctica constante de rector que se ha mantenido en el poder desde el 2004.
Este enorme avance debe ser un ejemplo para los cientos de miles de trabajadores y trabajadoras que hoy están bajo el yugo del subcontrato.

Javier Ilabaca
Estudiante de Periodismo, Universidad Central de Chile