Se viven horas clave, con el esfuerzo de unificación de los petitorios en una sola mesa y la exigencia de un delegado presidencial a responderse mañana. Sobre todo con los alineamientos políticos y de clase en curso.
Nicolás Miranda Comité de Redacción
Viernes 13 de mayo de 2016
Bajo pena de ruina se multiplican los petitorios: la revuelta mantiene la iniciativa
La devastación social y ambiental resultante del saqueo y la explotación de las empresas, en especial del salmón, en la zona, tiene bajo pena de ruina a la población de la Región de Los Lagos, y en específico de Chiloé. El hambre amenaza, la incertidumbre por el futuro está presente: la continuidad de la pesca artesanal está en duda, la continuidad de las empresas salmoneras, los efectos en el resto de las actividades. Todo esto agravado por el abandono, expresado en las serias carencias en Salud y Educación. El pueblo trabajador sufre, y no ve futuro.
Sobre estas bases, una explosión de demandas impulsadas por la necesidad, surgieron distintos petitorios.
Un primer elemento que expresa, es que obliga al Gobierno a tener que responder a las múltiples demandas, sin lograr imponer sus términos en la negociación: la revuelta mantiene la iniciativa.
En el momento de la negociación, los alineamientos políticos y de clase
La fuerza que mantiene la revuelta, sostenida en las barricadas y en conservar la iniciativa, está produciendo movimientos y alineamientos políticos y de clase. De un lado, el Gobierno, la Iglesia y los empresarios, cruzados por diferencias tácticas en su interior. De otro lado, los pescadores artesanales, los trabajadores, los estudiantes, también con diferencias tácticas entre sí.
Del lado del Gobierno, la Iglesia y los empresarios, hasta el momento prevalece la decisión de no lanzar la represión abierta como fue en Aysen, privilegiando la negociación.
El momento de la negociación está marcado porque ninguna de las dos fuerzas sociales, logra imponer sus términos a la otra. Pero para eso se preparan.
Y en esta preparación, se cruzan diferencias, tácticas y de perspectivas. El Gobierno se aferró hasta ahora a la división, con la esperanza de debilitar, desgastar y hacerlos retroceder. La Iglesia, activa en la zona, tuvo otra línea: agruparlos para encontrar un solo interlocutor con el que poder negociar, con el mismo fin del Gobierno: hacerlos retroceder. Fue también la Iglesia la que aconsejó no esperar una respuesta favorable de los pescadores a sus ofertas, y desde entonces el Gobierno decidió proceder a otorgar el bono aún sin acuerdo con los dirigentes. También, según el propio obispo de la zona, Infanti, demandar la presencia de un delegado presidencial. Ahora la Conferencia Episcopal pretende poner el eje del “centralismo”, como modo de abrir nuevos ejes que distraigan de las contradicciones estructurales que sacuden la zona, y a todo Chile.
Por su parte, los empresarios aumentan la presión: denuncian las pérdidas de sus negocios, agitan el desabastecimiento, chantajean con la necesidad a los trabajadores, iniciando despidos y rebajas de sus salarios.
De la mano, sus medios de comunicación, empiezan a preparar el clima para la represión, planteando que no se puede negociar sin despejar las barricadas.
Del otro lado, los pescadores artesanales buscan “una sola voz”: una sola mesa, un solo petitorio. En asamblea realizada ayer jueves 12, habrían llegado a este acuerdo. Hasta el momento, las negociaciones se han dado por separado, entre los representantes del Gobierno, y los dirigentes de distintos sectores de la pesca y distintas comunas. Las demandas sociales como Salud y Educación, entran y salen de las exigencias inmediatas. Las demandas de los trabajadores del salmón aún no aparecen, y tiene efectos importantes, agravados por el chantaje empresarial: o que empujó a sindicatos de trabajadores del salmón denuncian el riesgo de pérdida de sus trabajos, aunque declarando también que apoyan a los pescadores artesanales. El movimiento estudiantil, está movilizado nacionalmente en solidaridad, y se comienza a desprender un nuevo sector combativo en las marchas y concentraciones.
Esta tarde se realizan nuevas negociaciones. Mañana Bachelet se pronunciaría sobre el delegado presidencial, siguen diciendo hasta el momento que no se designaría uno.
Son horas clave. Dos fuerzas sociales se constituyeron, con diferencias en su interior decisivas y que se probarán en las próximas horas.
La iniciativa en las calles
La iniciativa la mantiene la revuelta sostenida en los métodos de la lucha de clases. En estos días, lejos de atenuarse la movilización, se refuerza.
Las manifestaciones de solidaridad se expanden: La Unión Portuaria de Chile, junto con respaldar a sus compañeros en la Región de Los Lagos, criticó al Gobierno. Dicen que el aporte que se está entregando es insuficiente para hacer frente a la situación que afecta a todos los que trabajan en torno al mar. Campesinos chilotes llegan a castro cabalgando en apoyo, clamando por “un Chiloé libre de contaminación”. La ANEF nacional y los funcionarios de Sernapesca entregaron su apoyo. El Instituto Nacional de Derechos Humanos viajó a la zona y advirtió sobre la intensidad de la represión en las distintas marchas en solidaridad.
Las marchas y concentraciones nacionales continúan: a la jornada del martes 10, se agregó la del jueves 12, con marchas cotidianas en distintas ciudades. El miércoles 11 en Antofagasta, en Temuco. En la mayoría hubo barricadas y enfrentamientos con Carabineros. Funas a Bachelet en Suecia y en Londres durante su viaje presidencial. En la nueva jornada nacional de marchas, convocada por CONFECH el jueves 12 hubo movilizaciones, entre otras, en Concepción con más de 1000, Puerto Montt con 4000, Valparaíso con más de 1000, Santiago, Valdivia con más de 1000. El viernes 13, estudiantes protestaron frente a oficina de salmonera AquaChile en Las Condes, Santiago. La Municipalidad de Pirque se restó de “Santiago es Carnaval”, un programa de la Intendencia, en solidaridad con pescadores de Los Lagos. El Consejo Sur Austral de Trabajadores de la Marina Mercante (Cosatram) anunció un paro en solidaridad. En Valparaíso, movilización en solidaridad de los pescadores artesanales con barricadas y fuerte represión. En Osorno, nueva marcha con barricadas de estudiantes y pescadores artesanales. En Concepción se tomaron la seremi de Economía.
Hubo movilizaciones paralelas, por los efectos de la crisis, como la de los locatarios que se tomaron el Terminal Pesquero, denunciando las “bajas en las ventas”.
Las barricadas siguen controlando la zona, definiendo quién entra y quién sale, con las aperturas parciales de rutas y caminos, y determinando sobre quiénes pueden o no transitar.
Las barricadas tienen esta fuerza, y la de las bases activadas. En algunas de las reuniones con el Gobierno, algunos dirigentes declararon que estarían llegando a acuerdos, anuncios fracasados ante la decisión de las bases que lo rechazaban.
Horas clave: ¿se acerca el fin del momento de la negociación?
El Gobierno manda mensajes. Ahora anunció una comisión científica que estudiará nexo de salmoneras y crisis ambiental.
El Subsecretario de Pesca Raul Sunico declaró que "nos estamos acercando a lograr un acuerdo".
Mañana Bachelet decidirá sobre el delegado presidencial. Si lo acepta, ¿será suficiente para terminar con la revuelta?
El momento de la negociación puede estar llegando a su fin. Ahora hay nuevas negociaciones. Un nuevo petitorio único se prepara. Si el Gobierno lo rechaza, puede dar paso a la represión abierta, abriendo un nuevo momento en la revuelta.
Si lo acepta, ¿aceptarán los pescadores una mesa de trabajo de largo aliento, con muchos “compromisos” que después nunca se cumplen? Recordemos el “protocolo de Atacama” que acaba de despertar el combativo paro de dos meses. Además, ¿qué pasará mientras tanto con las demandas urgentes?
Los compromisos de los Gobiernos, con sus parlamentarios y alcaldes, respondiendo a los intereses de los empresarios, son solo para desviar las luchas, nunca se cumplen.
La fuerza de la revuelta está en los métodos de la lucha de clases, pero las barricadas y movilizaciones son insuficientes. La tarea inmediata que está planteada es construir organismos para la lucha de clases donde unificar las fuerzas para decidir los pasos a seguir. La búsqueda de la unidad, encontrar “una sola voz”, es un avance que hay que llevar hasta el final. ¿Cómo? Poniendo en pie una Asamblea Obrera y Popular, con dirigentes de las distintas organizaciones de pescadores, de los trabajadores del salmón, de los trabajadores públicos y los profesores; con delegados de las barricadas, para discutir y decidir los pasos a seguir.
La revuelta de Chiloe está en horas decisivas. Construir un partido revolucionario al calor de la lucha, como luchamos los trotskistas del Partido de Trabajadores Revolucionarios (PTR), poniéndose en las primeras filas del combate callejero y luchando por organismos de auto-organización, de democracia directa de los trabajadores, que comience unificando las fuerzas del pueblo trabajador para enfrentar el enemigo de clase, se hace urgente.