El verano pasó y podemos hacer un resumen de la situación que se vivió en el Hospital Clínico, evidenciar aún más el deterioro de la calidad asistencial.
MATS Movimiento Asambleario de Trabajadores/as de Sanidad, Madrid
Martes 11 de octubre de 2016
Foto de archivo del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.
Se cerraron hasta 220 camas, según información de la propia Dirección del Centro, que sumándolas a las que ya estaban cerradas en anteriores meses, son 420 camas (un 43% del total), esto dio lugar (además de otros trastornos) a la suspensión de cirugías por no tener camas suficientes en Hospitalización ni UCI donde poder ingresar a los pacientes después de ser intervenidos; sólo en el mes de julio se suspendieron 28 cirugías por esta causa (1). Hubo pacientes que se les suspendió la misma cirugía en varias ocasiones y otros que después de ser intervenidos tuvieron que permanecer horas en la mesa de quirófano hasta poder ingresar.
Desde el año 2011, una vez finalizadas las obras del Plan Director del Hospital, el número de camas instaladas en el Hospital era 966. El pasado día 24 de agosto se redujo a 890 camas. El día 19 de septiembre se volvió a reducir el número de camas instaladas, quedando actualmente 870 (sin que se esté realizando ninguna obra).
En el periodo estival se han cerrado unidades especializadas, como la de Patología Cerebro-Vascular, dotada con 6 camas que, como indica la Dirección, está “dedicada a la atención de los pacientes con PCV” y “gracias a la incorporación de las nuevas tecnologías el personal de enfermería, que cuenta con formación específica, puede hacer la valoración neurológica del paciente, lo que permite una rápida actuación en caso de deterioro” (2). Los pacientes que han necesitado de esta unidad han sido atendidos en habitaciones de neurología, que no poseen la misma dotación de personal ni tecnológica. Esta Unidad de Patología Cerebro-Vascular se abrió en septiembre.
En la Unidad de Corta Estancia (UCE ) del departamento de Urgencias, se dieron casos de pacientes que permanecieron incluso una semana en observación, esperando cama para poder ingresar en la especialidad de su dolencia, como por ejemplo urología que vio reducida su capacidad al 50%; esta Unidad (UCE) iba a ser reforzada este verano por otra habilitada en la 2ª planta ala Sur; pero esto no pudo ser posible, estando continuamente colapsada con pacientes en espera de ingreso, que a veces no llegaban a realizarse porque recibían antes el alta médica. Desde el mes de junio al 21 de agosto se han trasladado 171 pacientes desde Urgencias a otros hospitales, entre ellos La Fundación Jiménez Díaz, hospital de gestión privada (3).
Otras Unidades de Hospitalización como Ginecología sufrieron el cierre completo, siendo estas pacientes ingresadas en otras unidades como Obstetricia. En los meses de verano hay Unidades con pacientes de distintas especialidades (es lo que se denomina pacientes periféricos), haciendo que el seguimiento de los mismos resulte caótico.
Se produjeron tres inundaciones por rotura de tuberías, la primera el 20 de julio que afectó a las plantas 1ª y 2ª Sur y a Servicios tan importantes como UCI, Banco de Sangre y Urgencias. No tuvieron acceso a la intranet, durante días, gran parte del ala Sur del hospital; lo que impidió consultar informes de los pacientes, pruebas diagnósticas, tratamientos, etc. La segunda inundación se produjo el día 4 de agosto, en la 4ª Sur. En esta ocasión el agua anegó habitaciones con pacientes ingresados. La tercera inundación, el día 17 de agosto y afectó a la consulta de Nefrología, lavadero y taquillas de trabajadores. También se han producido repetidas averías en el funcionamiento del aire acondicionado, que alteraron la actividad de algunos quirófanos.
El verano ya pasó, sí, y ahora viene el otoño-invierno con los picos de ingresos por gripe , neumonía… y continuaremos con los colapsos en Urgencias; después Navidades, que como cada año cerrarán camas y de nuevo problemas asistenciales; y así sostenemos unas condiciones cada vez más lamentables durante casi todo el año, porque aunque Consejería y Gerencia quieran engañarnos aludiendo reformas estructurales o periodos puntuales , el deterioro de la Sanidad Pública lo mantienen los doce meses del año afectando a pacientes y trabajadores.
Notas:
(1) y (3) Información publicada en la Intranet del Hospital.
(2) Revista Clínico Expresión Nº 52, julio del 2011, pág. 11.