El martes 11 de agosto los trabajadores de la National Gallery (NG) de Londres iniciaron una huelga indefinida en protesta por la privatización de sus puestos de trabajo en la pinacoteca más importante del Reino Unido.

Alejandra Ríos Londres | @ally_jericho
Sábado 15 de agosto de 2015
Desde temprano la entrada principal de la galería, ubicada frente a Trafalgar Square en pleno centro turístico de la ciudad, se encontraba cerrada y los visitantes eran escoltados por personal de seguridad privada hacia una entrada secundaria para luego descubrir que la galería estaba parcialmente abierta.
El personal de la NG representado por el sindicato de Servicios públicos y comerciales (PCS, por sus siglas en inglés) viene realizando medidas de fuerza desde el mes de enero. Están luchando por la defensa de sus condiciones laborales que se verán afectadas por el acuerdo firmado entre las autoridades de la pinacoteca y una emprsa privada. Se estima que unos 300 trabajadores pasarán a ser subcontratados de la empresa de seguridad Securitas a partir del lunes 10 de agosto, pasando de empleados públicos a privados.
Los trabajadores vienen de lograr una victoria parcial, que se les pague el sueldo mínimo. Esta experiencia de lucha y una fuerte presencia en los piquetes indica que no bajarán los brazos tan fácilmente. Aunque las autoridades de la NG han dicho que el personal subcontratado mantendrá las mismas condiciones de empleo, lo cierto es que los nuevos empleados de Securitas podrán recibir un salario más bajo.
Además, la empresa privada les exige a sus empleados entrenarse como ‘empleados de seguridad’, cambiando el carácter de su trabajo. Muchos amantes del arte apoyan la medida de fuerza por miedo a que los empleados de la galería – por lo general interesados en el arte – sean remplazados por guardias de seguridad sin conocimiento de pinturas.
El personal de la pinacoteca reclama además que se restituya en su puesto de trabajo a la delegada sindical Candy Udwin, de PCS, que se encuentra en una batalla legal con la empresa luego de haber sido suspendida en vísperas de la primer medida de fuerza en enero y despedida en mayo en relación con la disputa.
El secretario general del PCS, Mark Serwotka, le había solicitado al director entrante de la NG, Gabriele Finaldi, ex director adjunto de Conservación e Investigación del Museo del Prado, que resolviera la disputa antes de asumir su cargo el 17 de agosto. Ante la negativa de Finaldi, Serwotka declaró, “Le habíamos pedido al nuevo director que resolviera la disputa antes de empezar su nuevo cargo, pero ahora será recibido en su primera semana de trabajo por una huelga indefinida.” A su vez, ha advertido sobre la “reputación de la pinacoteca en todo el mundo, uno de los activos culturales más importantes del país”.
Esta larga lucha se da en un contexto de recortes del financiamiento y subsidios públicos al arte, el teatro y otras expresiones artísticas y culturales como resultado de los planes de austeridad. Ya se han empezado a escuchar voces liberales que piden que se reinstituya la entrada a los museos – gratis en el Reino Unido a partir de 1997. Es parte de una tendencia general de comercialización del arte, fuera del alcance de las masas y que pone en peligro la accesibilidad a la cultura.
Hasta el momento la lucha de los empleados de la National Gallery ha contado con el apoyo de varios sindicatos y campañas y también de personalidades de la cultura como Ken Loach. Además, recibieron donaciones a su fondo de huelga. Es importante rodear de solidaridad a esta lucha, si ganan será una muestra de que es posible ofrecer una resistencia a las políticas privatizadores y antisindicales del gobierno del Primer Ministro David Cameron.