La huelga de 48 horas en el almacén de Amazon en San Fernando de Henares (Madrid) ha tenido un seguimiento masivo y una gran repercusión internacional.

Josefina L. Martínez @josefinamar14

Diego Lotito @diegolotito
Viernes 23 de marzo de 2018

“Work hard, have fun and make history” (“Trabaja duro, diviértete y haz historia”); este es el lema que usa Amazon para motivar a sus empleados. “Nosotros solo cumplimos una parte allí adentro, que es la de trabajar duro. Sin embargo, con la huelga hemos hecho todo: hemos trabajado duro, hemos hecho historia y nos hemos divertido”. Con estas palabras, entre aplausos y gritos de alegría, un delegado del Comité de empresa hacía una primera evaluación en una asamblea informativa en las puertas de Amazon de la huelga de 48 horas que los días 21 y 22 de marzo paralizó completamente el almacén de San Fernando de Henares.
“Estos dos días de huelga han sido históricos, más de un 90% de seguimiento, con la plantilla aquí en la calle y la nave vacía de gente”, resumía Luis Miguel, otro delegado de CGT (sindicato que tiene mayoría en el Comité de empresa donde también tienen representación CCOO, UGT y CSIT). “Estamos super contentos porque no esperábamos tanto seguimiento por parte de tantos empleados y de los ETT”, aseguraba Maite Amate, delegada de prevención en el Comité.
El 1 de marzo más del 75% de los trabajadores de Amazon aprobaron en asamblea la convocatoria de huelga. Esta planificación democrática de la lucha, involucrando a la mayor cantidad de los trabajadores en la decisión, permitió soldar una fuerte unidad para llevar a delante una acción masiva y contundente. La participación de gran parte de la plantilla se volvió a evidenciar durante los dos días de la huelga: cientos de trabajadores participaron de los piquetes y concentraciones que se mantuvieron día y noche frente a cuatro puertas del almacén.
Por ello la Sección Sindical de CGT en el almacén de San Fernando ha hecho este viernes un balance de una huelga que ha considerado “histórica”. “El seguimiento fue creciendo según pasaban las horas ante la evidencia de que ni un palet se iba a mover por la escasa cantidad de gente. El miércoles comenzó con la gran sorpresa de muchos compañeros temporales que también decidieron no ir a trabajar, logrando un seguimiento de más del 95%. A las 14:00 del jueves empezaba a salir el personal que quedaba en el almacén hasta llegar prácticamente al 100% del personal en huelga.”
Amazon es una de las empresas de comercio electrónico más grande del mundo, con 120 centros de logística instalados en 11 países para abastecer a clientes en todo el planeta. El almacén de San Fernando tiene una superficie equivalente a 16 estadios de futbol, con más de 30 millones de productos almacenados. Los trabajadores eran conscientes de que enfrentaban a “un gigante muy difícil de doblegar”, como decía un trabajador. Sin embargo, durante 48 horas no se movió nada dentro de Amazon, ni un solo producto salió del almacén y no ingresó un sólo camión. La huelga logró desafiar el poder de Jeff Bezos, el capitalista más rico del mundo, mostrando que, si los trabajadores se unen para la lucha, pueden paralizarlo todo.
La huelga generó una enorme sensación de libertad y alegría, como podía percibirse en el predio alrededor de la empresa. Los trabajadores confraternizaban y contaban cómo eran sus condiciones de trabajo, muchos hablaban entre ellos por primera vez. “Hasta ahora no nos conocíamos, ni siquiera nos habíamos tomado una caña”, le decía una trabajadora a otra, expresando así el hecho de que los ritmos de trabajo impiden que muchos trabajadores y trabajadoras que se ven todos los días puedan hablar entre sí.
Una lucha internacional y de toda la clase obrera
“La solidaridad de otros países es fundamental. Hemos recibido apoyo de países como Alemania, que han enviado a dos representantes. Allí también han parado en sus almacenes en solidaridad con nosotros. Hemos recibido comunicados de apoyo de Polonia, de Italia y Francia. Incluso de nuestros hermanos de Barcelona”, afirmaba Luis Miguel. El sindicato Ver.di de Amazon Hersfeld en Alemania promovió paros parciales en el almacén para colaborar con la huelga española. De esta forma respondían a la maniobra de la empresa que desvió los pedidos a otros centros logísticos fuera del país para diluir el impacto de la huelga.
Si en otros almacenes europeos no se logró detener totalmente la producción, fue debido al “alto nivel de temporalidad” que existe en Amazon. En San Fernando, sin embargo, “el 21 y 22 de marzo hasta el mismo personal temporal, el más vulnerable pero también el más maltratado, secundó masivamente los paros a pesar de las coacciones”, informan desde CGT.
El apoyo también llegó desde Italia, donde trabajadores de logística en las empresas SDA y GLS -ahora en huelga contra las condiciones de trabajo esclavistas y la política antisindical que impone la patronal- enviaron videos en apoyo, contando que ellos también están atravesando una lucha similar.
Uno de los momentos más emotivos del primer día de huelga fue cuando llegó una delegación de trabajadores de Coca Cola. “No estamos solos, no estamos solos” se cantaba, y las camisetas rojas de Coca-Cola se fusionaron en un abrazo con sus compañeros de Amazon. La solidaridad de diferentes colectivos de trabajadores en lucha, partidos y sindicatos ha sido importante para fortalecer la confianza de los trabajadores.
Un grupo de estudiantes de la UAM y la UCM, de la agrupación de mujeres Pan y Rosas y Armas de la Crítica, también participaron activamente en los piquetes y acompañaron a los trabajadores, recordando que estos días se cumplen 50 años del inicio del mayo del 68, donde la unidad de obreros y estudiantes desafió a los capitalistas y al poder.
A pesar de la gran demostración de fuerzas de los trabajadores y trabajadoras, la patronal sigue dura en su objetivo de imponer el convenio sectorial y rebajar las condiciones de trabajo en el almacén de San Fernando. Pero la plantilla se ha puesto en movimiento, ha tensado sus músculos y ha ganado confianza en sí misma cuando sale a la lucha, por lo que la negociación ahora será en otra relación de fuerzas.
Desde la Sección Sindical de CGT llaman a la Empresa a retomar negociaciones para lograr un convenio digno. Sus reivindicaciones siguen siendo principalmente tres: que se respeten los “derechos históricos” contenidos en el convenio propio caducado, los mínimos legales que impone el Convenio Sectorial y una subida salarial para todas las categorías adaptada a la realidad de gran expansión de la multinacional.
Si no hay acercamiento, los trabajadores procederán a “más movilizaciones en abril”. Como resumió Marc, otro delegado de CGT en el Comité al finalizar la segunda jornada de huelga, “la lucha recién empieza”.

Josefina L. Martínez
Nació en Buenos Aires, vive en Madrid. Es historiadora (UNR). Autora de No somos esclavas (2021). Coautora de Patriarcado y capitalismo (Akal, 2019), autora de Revolucionarias (Lengua de Trapo, 2018), coautora de Cien años de historia obrera en Argentina (Ediciones IPS). Escribe en Izquierda Diario.es, CTXT y otros medios.