La huelga comenzó a las 18:30 horas del 8 de julio, con la participación de cuatro sindicatos. La interrupción del servicio por la acción gremial será la más importante desde 2002.

Alejandra Ríos Londres | @ally_jericho
Jueves 9 de julio de 2015
Fotografía: Reuters
Cerca de 20 mil trabajadores del subterráneo abandonaron sus puestos de trabajo en las 11 líneas (Bakerloo, Central, Circle, District, Hammersmith & City, Jubilee, Metropolitan, Northern, Piccadilly Victoria y Waterloo & City); y 270 estaciones permanecerán cerradas durante 24 horas.
Afiliados de los sindicatos RMT (por sus siglas en inglés, Rail, Maritime and Transport), Unite y TSSA (Unite and Transport and Salaried Staff Association) paralizaron sus actividades el miércoles a las 18:30 horas, y los de Aslef, que representa a los conductores, comenzaron el paro a las 21:30 horas. La interrupción comenzó más temprano porque los sindicatos aconsejaron a sus afiliados no marcar tarjeta en los turnos que terminan después de comenzada la huelga, y de acuerdo con el servicio de subterráneo, la red estará cerrada durante todo el jueves 9 de julio.
La huelga fue convocada después de que no se alcanzara un acuerdo salarial antes del lanzamiento de la circulación de 24 horas del subterráneo, que comenzará en septiembre. Los servicios de fin de semana están programados para comenzar el 12 septiembre por secciones en las líneas Central, Jubilee, Northern, Piccadilly y Victoria. Existe la preocupación de que los trabajadores deban realizar más turnos nocturnos completos y trabajar solos en algunas estaciones.
El lunes 6, los sindicatos rechazaron la última propuesta de la empresa que, según dijeron, representaba una oferta mejorada pero era la “última”, realizada “como un intento de concluir los cinco meses de conversaciones”. La oferta final de la empresa, que incluía un aumento del 2 % y un bono de 2 mil libras para los conductores que trabajen en el turno de toda la noche, fue rechazada por los cuatro sindicatos.
El sindicato RMT asegura en su volante de huelga, “Nuestra acción es en respuesta al impacto de los recortes de presupuesto de 4.2 billones, impuestos por el gobierno y el alcalde de Londres. Los cuatro sindicatos se unieron y votaron por abrumadora mayoría superior al 90 % a favor de la huelga, con una participación del 50 % (mucho mejor que el gobierno Tory, elegido con una participación del 24 % del padrón en la elección general).
Esta huelga es en contra del objetivo de la empresa de que los trabajadores acepten turnos adicionales de noche y durante el fin de semana. Han puesto esta exigencia como condición de cualquier aumento salarial durante los próximos dos años. Los afiliados del sindicato RMT en el subterráneo de Londres ya trabajan 7 días a la semana en turnos de 24 horas. El acuerdo salarial de dos años estará en los hechos por debajo de la inflación, y en términos de poder adquisitivo será un recorte salarial. La propuesta del 0,75 %, representará un aumento entre 225 libras al año para las categorías más bajas y 450 libras para los salarios más altos. Comparemos esto con las 7 mil libras anuales que aceptaron los miembros del Parlamento”. Las conversaciones se reanudarán el viernes.
La huelga afectará a millones de usuarios que viajan diariamente en el subterráneo, pero también será un problema para cientos de aficionados al tenis que buscan llegar a Wimbledon. Es un escenario caótico para el alcalde de Londres y las autoridades del Transporte. Las líneas de tren District Light Railway y London Overground funcionarán normalmente, aunque se esperan más pasajeros. Se dispusieron 200 autobuses extra y servicios adicionales de transporte fluvial, y la empresa National Express agregó también servicios adicionales hacia la capital. A pesar de estas medidas, el impacto de la huelga será considerable.
El alcalde de Londres Boris Johnson y el conservador Geroge Osborne afirmaron que el servicio nocturno del subterráneo sumará 6.4 billones de libras a la economía de la ciudad para 2030. El alcalde dijo que era “absolutamente equivocado mantener como rehén a la ciudad”, y se disculpó por la las molestias que, advirtió, serán “considerables”.
Al contrario, el diputado Jeremy Corbyn, que participa en la contienda por la dirección del laborismo, cuestionó la afirmación. Corby presentó una moción para expresar su preocupación por el tratamiento “vergonzoso” hacia los trabajadores del subterráneo. Corbyn llamó al alcalde a Johnson a retirar la “imposición” del trabajo nocturno. La moción establece que el trabajo nocturno sin control ni supervisión puede tener un impacto serio en la salud física y mental y el bienestar del personal, e ir en detrimento de la vida familiar y social.
Huelga ferroviaria
Sumada a la huelga del subterráneo, una huelga de 48 horas paralizó los servicios de la First Great Western desde y hacia Paddington desde las 18:30 horas el miércoles 8, luego de que el 80 % de los trabajadores votara ir a la huelga. La acción gremial afectó los servicios de larga distancia en el oeste de Inglaterra, Gales, y aquellos dentro y fuera de Paddington.
La administración se negó a garantizar los empleos, el servicio y la seguridad en los nuevos trenes interurbanos de la empresa. Los trabajadores han solicitado también que se mantengan las instalaciones de coches comedor en todos los trenes, mantenimiento y que nos eliminen empleos. El secretario general de RMT declaró que el hecho de que no se hayan garantizado esos aspectos era “absurdo” porque la empresa East Coast, que incorporó los mismos trenes, sí lo había hecho. El dirigente señaló que los trenes tenían financiamiento público y agregó que los empresarios estaban “exprimiendo hasta el último centavo del fraude de la privatización de los trenes”. La empresa ha obtenido ganancias enormes de la privatización; solo el año pasado obtuvo recibió un billón de libras en subsidios.