El día 7 de septiembre del año en curso, trabajadores de la empresa Challenger, empresa trasnacional de capital extranjero dedicada a la producción y entrega de productos de cobre, decidieron explotar la huelga debido a que desde diciembre del 2019 la empresa comenzó a incumplir en distintos aspectos con el dinero de los trabajadores.
Lunes 14 de septiembre de 2020
Las condiciones laborales en las que vivimos millones de trabajadores del país, no le piden nada a los terribles abusos que hemos visto durante los 6 meses que llevamos de pandemia. En México el abuso patronal, charrismo sindical y la violación a derechos laborales es una constante que data de siglos.
Los últimos días hemos sido testigos de la huelga de Sutnotimex que ya lleva más de medio año enfrentando las políticas de recorte de la 4T, encarnadas por la directora Sanjuana Martínez que no tiene mayor reparo en mantener a las compañeras expuestas ante la Covid-19 y la impotencia de ver rebasados burocráticamente sus derechos. Algo que data también de varios meses pasa en San Luis.
El día 7 de septiembre del año en curso, trabajadores de la empresa Challenger, empresa trasnacional de capital extranjero dedicada a la producción y entrega de productos de cobre, decidieron explotar la huelga debido a que desde diciembre del 2019 la empresa comenzó a incumplir en distintos aspectos con el dinero de los trabajadores.
Los huelguistas han denunciado a través de videos y material multimedia que desde diciembre la empresa no cumplió con el respectivo pago de su aguinaldo, además también hicieron retención de sueldos, falta de pagos de bonos y otras prestaciones, como el fondo de ahorro que les fue descontado durante todo el 2019 pero en diciembre les dijeron que “no había”.
Así mismo se dieron cuenta de que prestamos como el INFONAVIT o el FONACOT, les eran descontados pero, presentaban más de tres meses sin haber recibido el pago de las cuotas que la patronal cobró.
La empresa en diciembre les había prometido que a través de la venta de bienes pagaría toda la deuda e incluso, que los liquidaría, pero esto fue una estrategia para poderse dar a la fuga con el dinero sin que los empleados pudiesen hacer algo al respecto.
La patronal optó por mantener un discurso a través del gerente de “no hay dinero” desde hace 7 meses y el gobierno del Estado dice que no hay con quién mediar, pero de manera paralela hay abogados pagados, tratando de invalidar la huelga en el plano jurídico, lo que evidencia que además de dinero existen aún intereses.
Como principal responsable denuncian a Alejandro Hernández, quien, a través de abuso de confianza se llevó su dinero y sus ahorros.
Los trabajadores se encuentran en resistencia desde hace 7 meses con la incertidumbre de enfrentar una pandemia global sin un trabajo estable, sin condiciones mínimas para poder tener claridad sobre su situación legal y sin el apoyo de nadie, el gobierno dice que su problema no le afecta a san Luis gracias a la presencia de otros cientos de empresas.
En esta semana de huelga también ya ha comenzado el acoso de la patronal quienes pasan en camionetas acosando a los paristas, tomando fotos y burlándose.
Los compañeros no reciben ningún tipo de solución más allá de largas, de que supuestamente no hay a nadie a quien demandar. ¿Entonces quién paga a esos abogados, que se empeñan en hacer desistir el proceso de huelga?
Como en muchísimos casos este es un método de desgaste, en donde diferentes fuerzas, tanto públicas como privadas, intentan por ésta vía que los trabajadores cedan ante la presión y dejen de exigir el dinero que les corresponde para que la patronal no se enfrente a la justicia.
Es por esto que los trabajadores que luchamos, las organizaciones políticas, sindicatos, centrales que se dicen democráticas, estudiantes y activistas debemos dar un paso de apoyo urgente a los huelguistas de Challenger. Abrazar y llenar de apoyo a los compañeros que hoy se encuentra en resistencia es fundamental para todos los trabajadores del país, pues esta huelga es un ejemplo de dignidad en medio de la pandemia y los golpes que los patrones, aliados al gobierno, nos están dando para poder cargar el peso de la crisis sobre de nosotros y sobre nuestras vidas, pues además de las pésimas condiciones de seguridad, nos arriesgan al contagio.
Agruparnos todos los trabajadores que estamos en condiciones de precarización en un Movimiento Nacional Contra la precarización y los Despidos, es menester para esta y todas las luchas, para mover la balanza a nuestro favor y comenzar a dirigir la crisis hacia los que son responsables de ella, los capitalistas.
¡Viva la lucha de Challenger¡