Desde el inicio de la revuelta social, la represión policial y las escalofriantes lesiones oculares han seguido aumentando. 331 personas han sufrido trauma en alguno de sus ojos, mientras que 21 personas tuvieron estallido o pérdida del globo ocular.
Sábado 7 de diciembre de 2019
El instituto Nacional de los Derechos Humanos actualizó en sus informes las cifras sobre las violaciones a los DD.HH. a partir del jueves 17 de octubre, y los heridos y lesionados que desde entonces ha dejado la represión policial. Lo más impactante son las lesiones oculares que ya ascienden a 352 víctimas.
El último informe señalaba que la cantidad de personas con daños en la visión, producto de proyectiles policiales, era de 241. Este número ya causaba revuelo internacional, ya que una situación así no tenía precedentes en la historia de Chile ni tampoco a nivel internacional. Hoy el informe es mucho más crudo, y demuestra que pese a los discursos de paz del Gobierno, la violencia de este y de la policía solo ha aumentado contra quienes se manifiestan.
Además, el informe señala que 1983 personas han sido heridas por disparos en el cuerpo, de las cuales 1554 por efecto de los perdigones, 180 heridas por balines, 51 por armas de fuego, y casi 200 personas impactadas por materiales aún no identificados. Por otro lado, en 192 casos hay denuncias por violencia sexual, y en 405 casos por torturas y malos tratos.
Este informe fue publicado algunas horas antes de la movilización realizada el día de ayer, durante la tarde, en la Plaza de la Dignidad, donde asistieron decenas de miles a manifestarse contra la represión. En esta movilización se reportaron enfrentamientos y represión, incluso, un funcionario del INDH, Luis Guerrero, recibió el impacto de una bomba lacrimógena en su brazo.
Esto ocurre en el marco del lanzamiento de la agenda represiva del Gobierno, que envalentona a la policía a usar toda su fuerza contra quienes, luego de 50 días de revuelta, se siguen movilizando. En medio de amenazas con la Ley de Seguridad Interior del Estado, y de impulsar los proyectos anti-capucha y anti-protesta, para criminalizar a quienes se movilizan.
Pero los cientos de miles que siguen saliendo a las calles a nivel nacional, saben que sin Juicio y Castigo a todos los responsables de las violaciones a los Derechos Humanos, no habrá paz. Saben que la farsa constituyente no es la solución a los derechos sociales que en las calles se reclaman. Es necesario un paro nacional efectivo para echar abajo la agenda represiva de Piñera. Y con esa fuerza, impulsar un plan de lucha para doblarle la mano al Gobierno.
🔴 [Última actualización] Cifras recopiladas directamente por el INDH en observaciones a manifestaciones, comisarías y centros hospitalarios, desde el jueves 17 de octubre hasta el viernes 6 de diciembre de 2019. Sigue el timeline de las cifras INDH aquí https://t.co/7ZQeyfv41B pic.twitter.com/dNYIOWnYDu
— INDH Chile (@inddhh) 6 de diciembre de 2019