En Punta Alta movilizaron mas de 600 personas contra la impunidad del gobierno local y la policia. Fue encabezada por los padres de Katherine Ortiz y Matías Muller, quienes murieron trágicamente días atrás arrollados por un patrullero que circulaba a altas velocidades sin luces ni sirena. Los familiares, los testigos del accidente y todo el pueblo movilizado denuncian los intentos de encubrimiento para que la policía quede limpia, y la campaña "sucia" de la intendencia y la policía al tratarlos de violentos. Una marcha de dolor ante tamaña impunidad, pero de firmeza ante el pedido de justicia, reclamando la renuncia de los responsables.
Miércoles 10 de junio de 2015 11:00
Alejandro Ortiz, el padre de Katherine, les habla a todos los movilizados y pide la renuncia de Silva, el Director de Seguridad del municipio. En el día de hoy, luego de más de 20 días de la muerte de los chicos, aparecen los llamados telefónicos de las autoridades. Es que luego de haber intentado atacar a la movilizacion por "violentos"; luego de amenazar con que iban a investigar por las redes a los que insten a la violencia; con el propio intendente diciendo que fue un accidente; encubriendo incluso a los que manejaban el patrullero; presentando un auto que no fue el que los arrolló; ante tamañas maniobras para mantener un manto de impunidad, esta segunda movilización fue más grande y firme que la primera.
Matías y Katherine trabajaban juntos, en la misma heladería. Y juntos regresaban de su jornada laboral a las doce de la noche, cuando fueron atropellados. Uno de los presentes en la movilización denunciaba a los encubridores, ante la mirada del numeroso cuerpo policial que custodiaba la comisaría del otro lado del vallado: "ustedes acatan órdenes de gente que está sentada 4 horas en su escritorio y gana como 50 mil pesos, mientras los chicos trabajaban como 12 horas para ganar unos 4 mil mangos". Nada mejor para describir esas realidades tan opuestas. De un lado el pueblo trabajador, vecinos de todo Punta Alta apoyando la causa; del otro, la frialdad policial que defiende a su cúpula y a la casta política amiga.
En la movilización estaban los amigos de los chicos, sus compañeros de trabajo de la heladería, todos los familiares. Hasta el comerciante patrón de los chicos denunció por los medios la maniobra policial, escandalosa. Fue una larga marcha por todo el centro. En cada rotisería, empanadería, en cada negocio abierto los jóvenes laburantes salían a aplaudir la movilizaicón. Todos somos uno con los familiares, porque esa juventud es la que sufre el mismo maltrato policial, por eso todo el mundo pide justicia. Esta firmeza, con los padres adelante, ese apoyo fue lo que le cerró camino al discurso reaccionario de "violentos", y al escandaloso "fue un accidente" del intendente del FPV Holtzman.
La marcha terminó en el vallado de la comisaría, custodiada por decenas de uniformados. Se pidió hablar con responsables. Solo los atendería el comisario, pero sin las cámaras. Los padres y familiares de las víctimas, así como todos los movilizados por esta causa, saben que sin cámaras no hay verdad, y por ello decidieron no entrar . Nadie quiere dar la cara, hacerse cargo de sus dichos.
Los familiares la van a seguir, y quieren que justicia sobre los responsables políticos y policiales que tengan que caer. Hay que apoyarlos con todas nuestras fuerzas. Matias y Katherine, presentes! Justicia!